05 Pero estaban tan _ebrios_, que no podían moverse de sus sillas.

--¡Que entren![40-2] ¡Que entren!... (exclamaban, sin embargo,

con voz vinosa, sacando los sables con mucha dificultad

y sin conseguir ponerse de pie.) ¡Que entren esos canallas!

¡Nosotros los recibiremos!

10 En esto,[40-3] sonaba ya abajo, en la botica, el estrépito de los

botes y redomas que los vecinos[40-4] del Padrón hacían pedazos, y

oíase resonar en la escalera este grito unánime y terrible:

--¡Muera el _afrancesado_!

Novelas Cortas · 第 92 / 274 题