--Yo... veinte.
--Yo... ocho.
--Yo catorce.
--Yo... ninguno.
25 --¡Yo no sé!...; he tirado a ciegas....--respondía
cada cual, según le llegaba su turno.
Y el mancebo seguía anotando cantidades a la derecha.
--¡Veamos ahora, Capitán! (continuó _García de Paredes_.)--Volvamos
a empezar[38-5] por vos. ¿Cuántos españoles esperáis
30 matar en el resto de la guerra, suponiendo que dure todavía...
tres años?
--¡Eh!... (respondió el Capitán.)--¿Quién calcula[38-6] eso?
--Calculadlo...; os lo suplico....
--Poned otros once.
(p39)
--Once a la izquierda....--dictó _García de Paredes_.
Y Celedonio repitió:
--_Crédito_, once.
--¿Y vos?--interrogó el farmacéutico por el mismo orden[39-1]
05 seguido anteriormente.
--Yo... quince.
--Yo... veinte.
--Yo... ciento.
--Yo... mil--respondían los franceses.
10 --¡Ponlos todos a _diez_, Celedonio!... (murmuró irónicamente
el boticario.)--Ahora, suma por separado[39-2] las dos
columnas.
El pobre joven, que había anotado las cantidades con sudores
de muerte, vióse obligado a hacer el resumen con los dedos,
15 como las viejas. Tal era su terror.
Al cabo de un rato de horrible silencio, exclamó, dirigiéndose
a su amo:
--_Deuda_..., 285.--_Crédito_..., 200.
--Es decir... (añadió _García de Paredes_), ¡doscientos
20 ochenta y cinco _muertos_, y doscientos _sentenciados_! ¡Total,
cuatrocientas ochenta y cinco _víctimas_!!!
Y pronunció estas palabras con voz tan honda y sepulcral,
que los franceses se miraron alarmados.
En tanto, el boticario ajustaba una nueva cuenta.
25 --¡Somos unos héroes!--exclamó al terminarla.--Nos
hemos bebido[39-3] setenta botellas, o sean[39-4] ciento cinco libras
y media de vino, que, repartidas entre veintiuno, pues todos hemos
bebido con igual bizarría, dan cinco libras de líquido por
cabeza.--¡Repito que somos unos héroes!
30 Crujieron en esto las tablas de la puerta de la botica, y el
mancebo balbuceó tambaleándose:
--¡Ya entran!...
--¿Qué hora es?--preguntó el boticario con suma
tranquilidad.
(p40)
--Las once. Pero ¿no oye usted que entran?
--¡Déjalos! _Ya es hora_.[40-1]
--¡Hora!... ¿de qué?--murmuraron los franceses, procurando
levantarse.