20 Sonó la una de la noche de tan aciago día: ¡la hora de mi
cita con Ramón!
Yo estaba encerrado en un calabozo de la cárcel pública de
dicho pueblo.
Pregunté por mi amigo, y me contestaron:
25 --¡Es un valiente! Ha matado a un Teniente Coronel.
Pero habrá perecido[18-5] en la última hora de la acción....
--¡Cómo! ¿Por qué lo decís?
--Porque no ha vuelto del campo, ni la gente que ha estado
hoy a sus órdenes da razón[18-6] de él....