Dicha. _Doña Urraca_ y el moro _Tarfe_ embozado en su capa hasta los
ojos.
_Doña Brianda_.
¿Tú por aquí a horas tales?
¿Qué sucesos fatales
te hacen vagar en tan horrible noche,
sin pajes, sin caballos y sin coche
por esos andurriales?
_Doña Urraca_.
Decirlo todo quiero,
mas tu favor y tu indulgencia pido.
Es mi padre, D. Suero,
el padre más ruin y cicatero
que en el mundo ha nacido.
Por no dar dote no me da marido.
Para empapar dinero,
mas no para soltarle, es una esponja;
y en lugar de buscarme un buen partido,
se empeña cruel en que me meta monja.
Yo al vendaval de mi pasión amante
me doy sobreexcitada a todo trapo,
y con un novio tierno y arrogante
de la casa paterna al fin me escapo.
Con él huyendo voy a morería,
pero la tempestad nos extravía.
El bagaje, una tropa
de malhechores nos robó en la vía.
De mi amigo el valor me ha libertado,
mas hasta aquí con pena hemos llegado
cada cual con la lluvia hecho una sopa
y en lastimoso estado.
_Doña Brianda_.
¿Y quién, oh mi señora,
es el tal novio con que vas ahora?
_Doña Urraca_.
Es Tarfe, un mahometano,
mas me promete que se hará cristiano.
_Doña Brianda_.
Entonces menos mal.
(El moro se desemboza. Doña Brianda le acerca el candil y le
mira con detención.)
¡Es muy buen mozo!
_Doña Urraca_.
Ya lo creo.
_Doña Brianda_.
Yo aplaudo tu alborozo.
(Suenan clarines y se oyen muchas voces.)
¡Ay Dios de los ejércitos! ya llega
mi fiero hermano de la atroz refriega.
Él considerará grave delito
fugarse con un moro, e infelices
seréis los dos, si os coge en el garlito.
Le cortará a tu moro las narices,
y a ti te mandará bien escoltada
de tu padre D. Suero a la morada.
_Doña Urraca_.
Pues escóndenos pronto, cara amiga.
_Doña Brianda_.
Venid a un escondite.
_Doña Urraca_.
Puede que así se evite
el presentido mal que me atosiga.
(Queda por un momento la escena vacía. Vuelve a poco doña Brianda y abre
de nuevo la puerta principal. La trompetería ha sonado más cerca. Entra
D. Ramón con toda su hueste, armada de brillantes armas, y dos personas
cubiertas de negros capuces. Algunos de la comitiva traen antorchas o
candelabros, que colocados en lugar conveniente iluminan la escena.)