ESCENA PRIMERA

Entra _D.ª Brianda_ vestida con traje de mediados del siglo XV, y con un

candil en la mano.

_Doña Brianda_.

¡Ay que noche, Dios mío!

Siento a veces calor y a veces frío.

Truena y relampaguea,

y con furor tan bárbaro graniza

que el cabello en la frente se me eriza,

y tengo el corazón hecho jalea.

Y eso que soy valiente cual ninguna:

bien lo conoce D. Ramón, mi hermano,

que me abandona en noche tan fatal

y sale, confiado en su fortuna,

con todo el escuadrón fuerte y lozano

que manda y rige cual señor feudal.

Lo que piensan hacer es un misterio,

pero debe de ser lance muy serio.

A media legua de esta casa fuerte

está ya el reino moro de Granada,

donde estragos y muerte

van a llevar entrando en algarada.

Mas bien puede en el ínterin venir

a este castillo el moro,

y darme que sentir,

y hasta faltar un poco a mi decoro.

¡Grandes son mis recelos!

(Dan fuertes aldabonazos a la puerta de entrada.)

¡Qué horror! ¿Quién llamará? ¡Divinos cielos!

(Suena desde fuera una voz.)

_Voz._

¡Ah del castillo! ¡Hola!

_Doña Brianda_.

(Que se ha acercado a la puerta y ha mirado por el agujero de

la llave.)

Voz de mujer parece y está sola.

(Vuelve a mirar por el agujero.)

Mas no, que un negro bulto la acompaña.

¿Quién es?

_Voz de fuera_.

¡Ábreme!

_Doña Brianda_.

¡Cielos! ¿Qué maraña

es aquesta? ¿qué voz ora me saca

el corazón de quicio?

o he perdido el juicio,

o esta es la propia voz de doña Urraca.

_Doña Urraca_.

Yo soy. Abre, Brianda.

_Doña Brianda_.

Entra. Ya estoy como la cera blanda.

De varios colores · 第 59 / 73 题