La desposada vestirá traje blanco o claro. Siendo ya de cierta edad,
no debe ponerse flor de azahar, pero sí otras flores.
La viuda que vuelve a casarse tampoco lleva la flor de azahar, ni
velo nupcial: llevará sombrero o mantilla negra de tul o de blonda y
vestido de color, si bien de matiz pálido.
Si quiere puede quitarse el anillo de sus primeras nupcias, o ponerlo
en otro dedo; pero lo más usual es ponerse el segundo sobre el
primero en el dedo anular izquierdo.
Una viuda enlutada vestirá de medio luto el día de boda de una hija
suya.
Nadie debe asistir de luto a una boda: la persona que lo lleve
reciente obrará bien excusando su asistencia.