LEY LXXXI.

_El prelado non debe facer pecado mortal por guardarse de escándalo._

Escándalo nasciendo de la cosa que quisiere facer ó decir el prelado,

mucho se debe guardar que non la faga nin la diga, non hi yaciendo

pecado mortal, segunt dice en la ley ante desta; ca si hi yoguiese,

mas vale que se escandalicen ende los hombres, que non que él dexe la

verdat; et esta verdat departe el derecho de sancta eglesia en tres

cosas, en buena vida, et en iusticia et en enseniamiento; ca pecado

mortal seria et cosa muy sin razon si alguno estudiese en buena vida et

la dexase de facer por escándalo de ninguno, nin otrosi el que ha de

facer iusticia non la debe dexar por escándalo que della nascera, et

esto se entiende dando falso iuicio, ó firmando falso testimonio, ca

esto es conioscidamientre contra la verdat; pero bien puede el prelado

amansar tal iusticia como esta, porque non nazca ende escándalo si

acaesciere sobre cosa en que pueda facer merced; mas esto non ha á seer

muy ligeramientre, á menos de saber si aquellos que ficieron el fecho

por que él quiere facer la iusticia son muy poderosos ó muchos, asi

como de quarenta arriba, ca desta guisa bien la debe dexar por miedo

de escándalo; pero non en todos: ca en todas guisas escarmiento debe

facer en algunos daquellos que fueron comenzadores ó mayorales en aquel

fecho. Pero si aquellos á quien ficiere el prelado tal merced como esta

se quisieren defender por fazanyas, et deciendo que otros ficieron ante

que ellos tal yerro como aquel, ó que lo usaron asi en las leyes ó en

los fueros antigos, et que non recebieran pena, et por ende que ellos

otrosi non la merescian, atales como estos non quiere el derecho de

sancta eglesia que hayan dellos merced, ante manda pasar contra ellos

muy cruamientre, porque la cosa mala et desaguisada quieren meter por

fuero et por costumbre, seyendo desconocientes de la merced que les

ficieron, et queriendo usar de su deconosciencia. Eso mismo debe facer

contra aquellos que ficieren algun pecado et lo quisieren mucho usar,

ca estas cosas deben seer mucho vedadas, porque los otros non tomen

ende exiemplo para facerlas.”

[666] al perlado, nin á otro ninguno que ha de pedrigar ó de enseniar

la palabra de Dios que por pavor de escándalo diga falsa razon. B. R. 3.

[667] Mas este callar non se entiende sinon quando son muchos aquellos

que erraron ó ficieron algun mal, et non se quieren emparar por ninguna

de las razones. B. R. 3.

[668] quel colgasen. B. R. 3.

[669] En el cód. B. R. 3. es ley LXXXIV, y empieza asi. “Estremanza ha

muy grande entre aquellas cosas de que nasce pecado mortal por razon

de escándalo á aquel que las face, et de las otras en que non yace

pecado mortal, maguer alguno las ficiese. Et pues que en las leyes

ante desta fabla de las cosas de que nasce tal escándalo, onde viene

pecado mortal, conviene de decir aquí daquellas que, maguer nazca ende

escándalo, non yace hi pecado mortal; et esto seria como si algun

hombre de órden ó de otra manera fuese de buena vida, et otros algunos

sospechasen dél que facia algun mal por que se escandalizasen non

sabiendo la verdat, et se moviese á facer pecado, ca estonce non ha él

culpa ninguna en el escandalizamiento de los otros, nin cae en pecado

mortal, pues que non face por que; ca su buena voluntad con la verdat

que tiene le escusa de pecado, et mayormiente el bien que face &c.”

Sigue con el texto.

[670] et da tributo por mi et por ti. B. R. 3.

[671] et respondióles. S. Esc. 3.

[672] En el códice B. R. 3. es ley LXXIV, y empieza asi. “Defendido es

en la regla de sant Paulo que el que fuere baraiador non sea esleido

para obispo, et esto por tres razones.” Sigue con el texto.

[673] “nin de buena guisa; et esto es muy desaguisada cosa para el

que ha de prehigar, et por ende dixo sant Ierónimo: non ha cosa tan

desvergüenzada como alabanza, ó soberbia ó desden de hombres nescios:

et estas cosas estan peor al clérigo que á otro hombre: et atales

como estos reprehende nuestro señor Dios por Ezequiel el profeta

diciéndoles: vos mandábades á vuestros menores con crueldat et con

poder: ca sin falla aquellos mandan cruamientre et con poder los que

non castigan á sus menores con mansedumbre, mas acueítanse de los

quebrantar senioreando asperamientre. La segunda razon.” B. R. 3. Sigue

con el texto.

[674] de la bienandanza de los otros. S. Tol. 1. B. R. 3. Esc. 1.

[675] non conviene al que ha de ser obispo, ante es tenedor de meter

avenenza et paz. B. R. 3.

[676] En el cód. B. R. 3. se hallan dos leyes, que en la substancia

corresponden á la del texto. La primera es ley LXXV con este título:

_Que ningun obispo non debe seer feridor de palabra_; y empieza asi.

“Feridor non debe ser ningun prelado, et mayormientre el que fuere

obispo, et este ferir es en dos maneras; la una de palabra &c.” Sigue

con el texto.

[677] recabdo. Esc. 3.

[678] “mal de ella. Et por eso dice en la ley ante desta que el

prelado debe catar quales hombres son aquellos á quien sermonan, ca

non debe decir todas razones á todos hombres. Otros hi ha que fieren

de palabra muy cruamientre, asi como los que dicen de los hombres mal,

et los enfaman ante todos, ó en los sermones, deciendo contra algunos

encobiertamientre alguna cosa que sopieron dellos en penitencia ó dotra

manera, por que los metan en vergüenza ante aquellos que lo oyen, ó

asacando contra ellos males que non ficieron, ó descobriéndolles alguna

cosa que habian fecho en poridat que non era aun sabida. Et esto facen

tambien á sus mayorales como á otros por meterlos por de mala vida et

de malas manyas contra Dios et á los hombres. Et algunos hi ha que lo

facen asi por encobrir los yerros en que ellos son, queriendo echar la

culpa á otri. Et este mal se dice de muchas maneras; ca tales hi ha

que lo dicen por palabra, et tales por rimas, et otros por cantares,

ó por senyales ó por acenar, et á las vegadas lo facen por cartas que

escriben et las echan encubiertamientre en la corte, ó en la eglesia,

ó en la plaza, ó en los otros logares o las puedan los hombres fallar

et leer porque caya en mal prez aquel contra quien las ficieron. Et tal

ferida como esta que es tan perillosa, et que se non puede nunca sanar,

non conviene á prelado de la facer en ninguna manera.” Aqui concluye

la ley en el cód. B. R. 3., y sigue la LXXVI con este epígrafe: _Que

peor cosa es ferir de palabra que furtar las cosas agenas_; y empieza

asi. “Cruamientre pecan los maldicientes segunt dice en la ley ante

desta; et por ende son aborrecidos de Dios: ca facen á los hombres que

se quieran mal de manera que han de seer unos contra otros, deciendo

mal dellos sin razon et sin derecho. Et de tales dice Isaias el profeta

&c.” Sigue con el texto.

[679] “preciada cosa que puede seer. Et por ende los que enfaman á los

hombres por palabra ó por carta, á los que las fallan las cartas et non

las rompen luego ó non las queman ante que las muestren á otro ningun,

tanto tiene santa eglesia esta cosa por crua et por mala, que maguer

ella sea muy piadosa, manda que los que lo ficieren sean azotados por

ende fuertemientre.” Concluye la ley en dicho códice B. R. 3.

[680] pero non por sus manos. S. B. R. 3. Tol. 1.

[681] et prender á los perlados. S. B. R. 2.

[682] “Et esto que dice en esta ley entiéndese de los clérigos

seglares.” Asi concluye la ley en el cód. B. R. 3.; y á continuacion se

halla la siguiente.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 697 / 709 题