_El prelado non debe facer pecado mortal por guardarse de escándalo._
Escándalo nasciendo de la cosa que quisiere facer ó decir el prelado,
mucho se debe guardar que non la faga nin la diga, non hi yaciendo
pecado mortal, segunt dice en la ley ante desta; ca si hi yoguiese,
mas vale que se escandalicen ende los hombres, que non que él dexe la
verdat; et esta verdat departe el derecho de sancta eglesia en tres
cosas, en buena vida, et en iusticia et en enseniamiento; ca pecado
mortal seria et cosa muy sin razon si alguno estudiese en buena vida et
la dexase de facer por escándalo de ninguno, nin otrosi el que ha de
facer iusticia non la debe dexar por escándalo que della nascera, et
esto se entiende dando falso iuicio, ó firmando falso testimonio, ca
esto es conioscidamientre contra la verdat; pero bien puede el prelado
amansar tal iusticia como esta, porque non nazca ende escándalo si
acaesciere sobre cosa en que pueda facer merced; mas esto non ha á seer
muy ligeramientre, á menos de saber si aquellos que ficieron el fecho
por que él quiere facer la iusticia son muy poderosos ó muchos, asi
como de quarenta arriba, ca desta guisa bien la debe dexar por miedo
de escándalo; pero non en todos: ca en todas guisas escarmiento debe
facer en algunos daquellos que fueron comenzadores ó mayorales en aquel
fecho. Pero si aquellos á quien ficiere el prelado tal merced como esta
se quisieren defender por fazanyas, et deciendo que otros ficieron ante
que ellos tal yerro como aquel, ó que lo usaron asi en las leyes ó en
los fueros antigos, et que non recebieran pena, et por ende que ellos
otrosi non la merescian, atales como estos non quiere el derecho de
sancta eglesia que hayan dellos merced, ante manda pasar contra ellos
muy cruamientre, porque la cosa mala et desaguisada quieren meter por
fuero et por costumbre, seyendo desconocientes de la merced que les
ficieron, et queriendo usar de su deconosciencia. Eso mismo debe facer
contra aquellos que ficieren algun pecado et lo quisieren mucho usar,
ca estas cosas deben seer mucho vedadas, porque los otros non tomen
ende exiemplo para facerlas.”
[666] al perlado, nin á otro ninguno que ha de pedrigar ó de enseniar
la palabra de Dios que por pavor de escándalo diga falsa razon. B. R. 3.
[667] Mas este callar non se entiende sinon quando son muchos aquellos
que erraron ó ficieron algun mal, et non se quieren emparar por ninguna
de las razones. B. R. 3.
[668] quel colgasen. B. R. 3.
[669] En el cód. B. R. 3. es ley LXXXIV, y empieza asi. “Estremanza ha
muy grande entre aquellas cosas de que nasce pecado mortal por razon
de escándalo á aquel que las face, et de las otras en que non yace
pecado mortal, maguer alguno las ficiese. Et pues que en las leyes
ante desta fabla de las cosas de que nasce tal escándalo, onde viene
pecado mortal, conviene de decir aquí daquellas que, maguer nazca ende
escándalo, non yace hi pecado mortal; et esto seria como si algun
hombre de órden ó de otra manera fuese de buena vida, et otros algunos
sospechasen dél que facia algun mal por que se escandalizasen non
sabiendo la verdat, et se moviese á facer pecado, ca estonce non ha él
culpa ninguna en el escandalizamiento de los otros, nin cae en pecado
mortal, pues que non face por que; ca su buena voluntad con la verdat
que tiene le escusa de pecado, et mayormiente el bien que face &c.”
Sigue con el texto.
[670] et da tributo por mi et por ti. B. R. 3.
[671] et respondióles. S. Esc. 3.
[672] En el códice B. R. 3. es ley LXXIV, y empieza asi. “Defendido es
en la regla de sant Paulo que el que fuere baraiador non sea esleido
para obispo, et esto por tres razones.” Sigue con el texto.
[673] “nin de buena guisa; et esto es muy desaguisada cosa para el
que ha de prehigar, et por ende dixo sant Ierónimo: non ha cosa tan
desvergüenzada como alabanza, ó soberbia ó desden de hombres nescios:
et estas cosas estan peor al clérigo que á otro hombre: et atales
como estos reprehende nuestro señor Dios por Ezequiel el profeta
diciéndoles: vos mandábades á vuestros menores con crueldat et con
poder: ca sin falla aquellos mandan cruamientre et con poder los que
non castigan á sus menores con mansedumbre, mas acueítanse de los
quebrantar senioreando asperamientre. La segunda razon.” B. R. 3. Sigue
con el texto.
[674] de la bienandanza de los otros. S. Tol. 1. B. R. 3. Esc. 1.
[675] non conviene al que ha de ser obispo, ante es tenedor de meter
avenenza et paz. B. R. 3.
[676] En el cód. B. R. 3. se hallan dos leyes, que en la substancia
corresponden á la del texto. La primera es ley LXXV con este título:
_Que ningun obispo non debe seer feridor de palabra_; y empieza asi.
“Feridor non debe ser ningun prelado, et mayormientre el que fuere
obispo, et este ferir es en dos maneras; la una de palabra &c.” Sigue
con el texto.
[677] recabdo. Esc. 3.
[678] “mal de ella. Et por eso dice en la ley ante desta que el
prelado debe catar quales hombres son aquellos á quien sermonan, ca
non debe decir todas razones á todos hombres. Otros hi ha que fieren
de palabra muy cruamientre, asi como los que dicen de los hombres mal,
et los enfaman ante todos, ó en los sermones, deciendo contra algunos
encobiertamientre alguna cosa que sopieron dellos en penitencia ó dotra
manera, por que los metan en vergüenza ante aquellos que lo oyen, ó
asacando contra ellos males que non ficieron, ó descobriéndolles alguna
cosa que habian fecho en poridat que non era aun sabida. Et esto facen
tambien á sus mayorales como á otros por meterlos por de mala vida et
de malas manyas contra Dios et á los hombres. Et algunos hi ha que lo
facen asi por encobrir los yerros en que ellos son, queriendo echar la
culpa á otri. Et este mal se dice de muchas maneras; ca tales hi ha
que lo dicen por palabra, et tales por rimas, et otros por cantares,
ó por senyales ó por acenar, et á las vegadas lo facen por cartas que
escriben et las echan encubiertamientre en la corte, ó en la eglesia,
ó en la plaza, ó en los otros logares o las puedan los hombres fallar
et leer porque caya en mal prez aquel contra quien las ficieron. Et tal
ferida como esta que es tan perillosa, et que se non puede nunca sanar,
non conviene á prelado de la facer en ninguna manera.” Aqui concluye
la ley en el cód. B. R. 3., y sigue la LXXVI con este epígrafe: _Que
peor cosa es ferir de palabra que furtar las cosas agenas_; y empieza
asi. “Cruamientre pecan los maldicientes segunt dice en la ley ante
desta; et por ende son aborrecidos de Dios: ca facen á los hombres que
se quieran mal de manera que han de seer unos contra otros, deciendo
mal dellos sin razon et sin derecho. Et de tales dice Isaias el profeta
&c.” Sigue con el texto.
[679] “preciada cosa que puede seer. Et por ende los que enfaman á los
hombres por palabra ó por carta, á los que las fallan las cartas et non
las rompen luego ó non las queman ante que las muestren á otro ningun,
tanto tiene santa eglesia esta cosa por crua et por mala, que maguer
ella sea muy piadosa, manda que los que lo ficieren sean azotados por
ende fuertemientre.” Concluye la ley en dicho códice B. R. 3.
[680] pero non por sus manos. S. B. R. 3. Tol. 1.
[681] et prender á los perlados. S. B. R. 2.
[682] “Et esto que dice en esta ley entiéndese de los clérigos
seglares.” Asi concluye la ley en el cód. B. R. 3.; y á continuacion se
halla la siguiente.