_De los clérigos que se mudan de un obispado á otro, en qué manera los
deben recebir los obispos._
Maliciosamente se mudan algunos clérigos de los obispados onde son á
otros, et tales hi ha dellos que non son ordenados et dicen que lo
son; ó son homecidas ó enfamados, ó han fecho algunos yerros otros
por que non deben cantar misa ó facer aquel oficio en la eglesia que
se trabaian de facer, segunt la órden que dicen que han, et facen
semeianza de si á los homes que son buenos seyendo muy malos. Et
por ende defendió santa eglesia que ningunt perlado non recibiese
clérigo de otro obispado en el suyo nil diese beneficio ninguno, sil
non mostrase carta testimonial de su obispo en que dixiese como era
cristiano et ordenado, deciendo en ella señaladamente de que órdenes,
et otrosi que era de buena fama et que venie con licencia et con
mandado de su obispo, et non venie vedado nin descomulgado, nin fuyera
por maldat que hobiese fecho.