LEY XV.

_Qué pro viene á los cristianos de la consagracion de la eglesia._

Cruces et todas las otras cosas que face el obispo en la eglesia

quando la consagra, segunt dice en la ley ante desta, cada una dellas

ha su entendimiento et su semeianza: et por estas razones puso santa

Escriptura á la eglesia quatro nombres: el primero casa de lloro et

de penitencia: el segundo casa de aprender castigamiento: el tercero

casa de folgura et de amparamiento: el quarto casa de oracion: et de

cada una destas mostró por que es asi llamada, segunt dice adelante en

las leyes deste título. Mas del consagramiento de la eglesia viene

muy grant pro á los justos et aun á los pecadores: ca á los justos

viénenles ende tres bienes: el primero que por ella son guardados de

santo Espíritu que los non dexa caer en pecado: el segundo que Iesu

Cristo fiio de Dios por quien ella es consagrada les da saber para

entender la verdat: el tercero que Dios Padre los ampara con su poder

que los non puedan vencer los enemigos del alma con quien lidiaren;

ca estos siempre [1042] prueban de embargar que se non salven. Et los

pecadores se aprovechan della desta manera, porque aquel lugar es mas

conveniente para facer su penitencia que otro: et aun se aprovechan

los pecadores por la consagracion de la eglesia en dos cosas de las

siete que hi facen: la una es quando echan fuera della los cuerpos de

los muertos sobredichos: et la otra que esparcen para alimpiarla el

agua bendita que fizo el obispo, segunt dice en la ley segunda ante

desta: et esto por señal de dos cosas que ha de haber en la verdadera

penitencia: la una que eche el pecador de su voluntat el pecado en que

está et que non haya sabor de lo facer; ca esto da á entender quando

sacan los cuerpos de los muertos de la eglesia: la otra que debe

dolerse [1043] del pecado que fizo. Et por dar á entender que asi lo

ha de facer esparcen por la eglesia aquella agua bendita que ficieron

con ceniza et sal, et vino et agua todo mezclado en uno: et el agua

demuestra que se debe el pecador doler et llorar; et la ceniza que debe

haber temor de la justicia de Dios; et este temor da á conoscer al

que face penitencia que se tenga por ceniza: et por esta razon misma

la ponen los clérigos á los cristianos sobre la cabeza en primero dia

de quaresma, diciendo á cada uno dellos en poniéndogela: home conosce

que ceniza eres et en ceniza has de tornar: et por el vino entiéndese

la esperanza que todo cristiano debe haber de la misericordia de Dios

que alegra la voluntad del pecador asi comó el vino al corazon del

home; et sal ponen en aquella agua con las otras cosas que dice desuso

por dar á encender quel pecador debe ser mesurado en la tristeza que

hobiere doliéndose de sus pecados; pero esto non ha de ser tanto por

que desespere, et otrosi de la esperanza que ha de la misericordia de

Dios que non sea ademas, por que se alivie nin se fie tanto en ella,

que se atreva á pecar teniendo que cada que quisiere será perdonado.

Onde en estas cosas sobredichas se cumple la verdadera penitencia,

que es en dolerse home de los pecados que fizo, et non haber voluntad

de los facer de cabo. Et por todas estas razones llama la Escritura á

la eglesia casa de llanto: et por esto dixo Salomon: mas vale ir á la

casa de lloro que á la casa del comer, que quiere tanto decir como que

mas vale de ir á la eglesia o debe home llorar por sus pecados, que al

lugar o son los sabores et los deleytes del mundo.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 423 / 709 题