_Que de la órden mas flaca pueden pasar á la mas fuerte._
Sofrir face el amor de Dios á algunos religiosos mayores trabajos et
lacerios de aquellos en que viven dándoles voluntad de pasar á otras
religiones mas fuertes que las suyas: onde si Dios diese á alguno
tanta gracia que esto cobdiciase, bien lo puede facer. Empero desta
guisa debe decir primeramiente á aquel perlado en cuyo monesterio
vive quel otorgue que pueda ir á otra órden mas estrecha: et si por
aventura non gelo quisiese otorgar, bien puede ir sin su otorgamiento
á otra que sea mas fuerte, ca á los que Dios guia en esta razon non
son tenudos de obedecer á sus perlados pues que los embargan. Et non
tan solamiente pueden esto facer los religiosos, mas aun los otros
clérigos seglares, et non lo deben dexar maguer lo contradixiesen ó
embargasen sus perlados. Pero esta razon non valdrie á los obispos nin
á los arzobispos, nin á los otros perlados mayores, ca si alguno dellos
quisiere entrar en órden non lo puede facer á menos de lo demandar
[863] muy afincadamiente al apostóligo pediendol merced que gelo
otorgue, et si lo feciese sin su otorgamiento non valdrie [864].