_De los clérigos que casan á bendiciones habiendo órdenes sagradas, qué
pena deben haber ellos et aquellas con quien casan._
Casándose algunt clérigo que hobiese órden sagrada non debe fincar sin
pena, [788] ca débenle vedar de oficio, et tollerle el beneficio que
hobiere de la eglesia por sentencia de descomulgamiento fasta que la
dexe et faga penitencia de aquel yerro: et la muger que fuere vasalla
de la eglesia et sopiere que es clérigo aquel con quien casa, débela
el obispo meter en servidumbre de la eglesia: et si él por sí non lo
podiere facer débelo decir al rey ó al señor de aquella tierra quel
ayude á facerlo. Et si fuere sierva débela vender, et el precio que por
ella dieren debe ser metido en pro de la eglesia, onde es el clérigo
que lo fizo: et los fijos que nacieren de esta muger deben ser metidos
en servidumbre de la eglesia, et non deben heredar los bienes de sus
padres. Otrosi manda santa eglesia que el clérigo que recebiere órdenes
sagradas con otorgamiento de su muger de bendiciones, et prometiendo
ella de guardar castidat, segunt dice en las leyes ante desta, si
despues tornare á ella, que debe perder el beneficio que hobiere, et
ser vedado que non use [789] de la órden que habie.