LEY XLI.

_De los clérigos que casan á bendiciones habiendo órdenes sagradas, qué

pena deben haber ellos et aquellas con quien casan._

Casándose algunt clérigo que hobiese órden sagrada non debe fincar sin

pena, [788] ca débenle vedar de oficio, et tollerle el beneficio que

hobiere de la eglesia por sentencia de descomulgamiento fasta que la

dexe et faga penitencia de aquel yerro: et la muger que fuere vasalla

de la eglesia et sopiere que es clérigo aquel con quien casa, débela

el obispo meter en servidumbre de la eglesia: et si él por sí non lo

podiere facer débelo decir al rey ó al señor de aquella tierra quel

ayude á facerlo. Et si fuere sierva débela vender, et el precio que por

ella dieren debe ser metido en pro de la eglesia, onde es el clérigo

que lo fizo: et los fijos que nacieren de esta muger deben ser metidos

en servidumbre de la eglesia, et non deben heredar los bienes de sus

padres. Otrosi manda santa eglesia que el clérigo que recebiere órdenes

sagradas con otorgamiento de su muger de bendiciones, et prometiendo

ella de guardar castidat, segunt dice en las leyes ante desta, si

despues tornare á ella, que debe perder el beneficio que hobiere, et

ser vedado que non use [789] de la órden que habie.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 301 / 709 题