_Cómo los clérigos non deben usar de las órdenes de que non fueren
ordenados._
Usar non debe ningunt clérigo de órden que non hobiese recebido, como
si fuese de epístola et usase de evangelio, ó de evangelio et dixiese
misa: et si alguno lo feciese, débenle vedar por siempre que non use
de la órden que ante habie, fueras ende si despues que hobiese estado
vedado dos años ó tres su obispo quisiere facerle merced en consentirle
que use della; mas con todo eso de alli adelante non puede sobir á
mayores órdenes. Et si su perlado non le quisiere facer esta merced,
pues que ha órden sagrada, bien le podrie dar algunt beneficio con que
veviese, non seyendo de aquellos que hobiesen cura de almas: et esto es
porque se non hobiese á meter con mengua á facer cosas desaguisadas.
Et por que el obispo pueda facer esto mas seguramiente, debel todavia
consejar que faga penitencia de aquel yerro que fizo; mas por ser
seguro et sin dubda, debe el clérigo entrar en órden, non por premia,
mas de su grado, porque pueda su penitencia mejor complir.