LEY LII.

_Por quál razon peca mortalmente el que face el escándalo._

Mortalmiente peca á las veces segunt que en esta ley se demuestra aquel

de quien vien escándalo, por que los otros homes han razon de pecar,

et prúebase por estas razones: ca dixo nuestro señor Iesu Cristo en

el Evangelio: mal haberá aquel por quien escándalo veniere, et mas le

valdrie [668] quel posiesen una muela en el pescuezo et lo echasen

en el fondon de la mar. Et pues que él por el escándalo puso pena de

muerte, bien se debe entender que es pecado mortal. Et en esta razon

dice sant Agostin, que mas vale morir de fambre que comer con escándalo

de las cosas que sacrifican á los ídolos. Et esto dixo porque en aquel

tiempo eran gentiles los que los adoraban, et facien algunos dellos

sacreficios de manjares que les ponien delante, onde los que dellos

comian pecaban mortalmiente moviendo á los otros que lo ficiesen. Et

aun tovo por bien santa eglesia que non tan solamiente se guardasen del

escándalo de los mayores, mas aun de los menores; ca estas palabras

son del Evangelio que dixo nuestro señor Iesu Cristo: que aquel que

escandalizasen uno destos menores que en el creien quel debien atar una

muela al cuello et echarlo en el fondon de la mar. Et por todas estas

razones se prueba que mortalmiente peca aquel que face ó dice cosa onde

nasca escándalo por que han de facer pecado mortal tambien los mayores

como los menores.

[669] LEY LIII.

_En qué cosa non face pecado mortal aquel de quien nasce el escándalo._

Honesta et buena vida facen algunos perlados; pero porque sospechan

algunas veces los homes contra ellos que non es asi, non sabiendo la

verdat pecan escandalizándose: et en tal razon como esta dixieron los

santos padres que non peca mortalmiente el perlado, maguer los otros

se escandalizasen por razon dél, pues que non ha culpa; ca la verdat

que tiene lo escusa del pecado, et mayormiente el bien que face. Et

esto se prueba por sant Pablo que dixo: el testimonio de la nuestra

buena voluntad es nuestra alabanza. Et otrosi dixo Job: mi testimonio

es en el cielo, ca Dios sabe lo que yo fago. Eso mesmo prueba sant

Agostin deciendo: sospecha quanto tú quisieres de mi, sol que mi

conciencia non me acuse ante Dios. Et por ende quando tal sospecha

acaesciere debe el perlado trabajarse de la desfacer, demostrándoles su

verdadera entencion por que los pueda sacar de aquello que sospechaban.

Et por esto deben querer que los homes lo sepan, ca en ser el home

de buena vida non face pro sinon á sí mesmo, et en ser de buena fama

aprovecha á sí et á los otros. Et por esto nos dió enxiemplo nuestro

señor Iesu Cristo quando dixo á sant Pedro: ve pescar [670], et pecha

por ti et por mi porque non los escandalizemos. Pero pues que aquel por

cuya sospecha nació escándalo les mostrare su voluntad para tirarlos

del yerro en que cayeron, maguer nol quisiesen creer nin se dexasen

de pecar, como quier que él sin culpa sea, débese doler por ende en

su corazon et mostrar quel pesa, pues que por razon dél se movieron

á facerlo. Et esto se prueba por un enxiemplo que nos dió nuestro

Señor quando dixo á los fariseos, que lo que entraba por la boca non

ensuciaba al home, mas lo que salle del corazon. Et por esta palabra

fueron escandalizados los fariseos, et dixérongelo sus decípulos [671]

et respúsoles: dexaldos ir, ca ciegos son et guiadores de ciegos; onde

conviene por fuerza que quando un ciego guiare otro que amos cayan en

el foyo. Et despues dixo él á sus decípulos como reprehendiéndolos;

que eran aun sin entendimiento, ca non sabien que lo que entraba por

la boca gobernaba al cuerpo, et partíase dél por aquellos lugares o

conviene; et por esto non se ensuciaba el home: mas lo quel salie del

corazon, asi como furtos, homecidios, adulterios, et pensamientos malos

et las otras cosas semejantes destas, esto ensuciaba al home por quel

tollia buena fama: et esto mostró á sus decípulos por darles á entender

que non habie él dicho por que se debiesen los fariseos escandalizar.

Et por esta razon puede todo home entender que aquellos que se

escandalizan sin razon et sin derecho que pecan, et que non es en culpa

el otro onde ellos toman el escándalo.

[672] LEY LIV.

_Que el perlado non debe ser barajador._

Barajador non debe ser ningunt perlado segunt dice la regla de sant

Pablo: et esto por tres razones: la primera es por que el barajador

es soberbioso et desdeñoso, et con la soberbia et el desden que

trae, maguer sepa buenas cosas et derechas, non las puede enseñar

homillosamiente [673] nin de buena guisa, asi como conviene al

perlado de lo facer: et por eso dixo sant Ierónimo: non ha cosa tan

desvergonzada como soberbia ó desden, ca estas cosas atales peor

estan al perlado que á otro home. La segunda razon por que defiende

que non sea barajador el perlado es porque quando estos atales non

pueden complir por su soberbia lo que quieren, puñan de se allegar

á los príncipes, et de ser lisonjeros et maldecientes, deciendo mal

de aquellos que desaman, trabajándose de desatar el bien que facen,

et meterlos en mala fama et en mal prez; et aun sin esto suelen ser

envidiosos [674] de la buena andancia de los otros, et mintrosos

de su palabra, et descobridores de las poridades que les dicen, et

arrebatosos por se vengar del pesar que les facen. La tercera razon es

por quel barajador puña de meter los homes en desacuerdo, et esto [675]

non conviene á perlado, antes es tenudo de meter paz et aveniencia

entre los que fueren malquerientes et desavenidos.

[676] LEY LV.

_Que ningunt perlado non debe ser feridor._

Feridor non debe ser ningunt perlado, porque es cosa quel non conviene.

Et este ferir es en dos maneras: la una de palabra, á que llaman

espiritual; et la otra de fecho, á que llaman corporal. Et estonce

fiere el perlado de palabra quando es de mal [677] seso ó de mala

voluntad, et dice alguna razon mala et sin pro, por que se han de mover

los corazones de los homes á facer ó decir algun mal: et si lo dexa por

non osar, todavía fincan sus voluntades como feridas et torvadas: et

tal manera de ferir como esta vieda mucho santa eglesia, porque siempre

se sigue [678] mal della. Et aun fieren á las veces los perlados

de palabra en otra manera, deciendo en los sermones contra algunos

encobiertamiente lo que saben dellos, por que los metan en vergüenza

ante aquellos que lo oyen, asacando contra ellos males que non

fecieron, ó descobriéndolos de alguna cosa que habian fecho en poridat

que non era aun sabida. Et algunos hi ha que lo facen asi por encobrir

los yerros en que ellos son, queriendo echar sobre otri el mal que

ellos fecieron. Et tal ferida como esta que es tan peligrosa, et que

nunca se puede sanar, non conviene al perlado de la facer en ninguna

manera. Et de tales dice Isaias el profeta, que recibrán mal gualardon

por ello, porque dicen del bien mal et del mal bien, et ponen la luz

por tinebras et las tinebras por luz. Et los que desta guisa dicen mal

de sus mayorales ó de otros homes, por peores los da santa eglesia que

á los que roban los haberes agenos: ca aquellos tuellen las riquezas

que son de fuera del cuerpo, et los maldecientes confonden quanto ellos

pueden el buen prez et la buena fama que han los homes, que es la mas

[679] preciada cosa que pueden haber.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 254 / 709 题