_Por quál razon peca mortalmente el que face el escándalo._
Mortalmiente peca á las veces segunt que en esta ley se demuestra aquel
de quien vien escándalo, por que los otros homes han razon de pecar,
et prúebase por estas razones: ca dixo nuestro señor Iesu Cristo en
el Evangelio: mal haberá aquel por quien escándalo veniere, et mas le
valdrie [668] quel posiesen una muela en el pescuezo et lo echasen
en el fondon de la mar. Et pues que él por el escándalo puso pena de
muerte, bien se debe entender que es pecado mortal. Et en esta razon
dice sant Agostin, que mas vale morir de fambre que comer con escándalo
de las cosas que sacrifican á los ídolos. Et esto dixo porque en aquel
tiempo eran gentiles los que los adoraban, et facien algunos dellos
sacreficios de manjares que les ponien delante, onde los que dellos
comian pecaban mortalmiente moviendo á los otros que lo ficiesen. Et
aun tovo por bien santa eglesia que non tan solamiente se guardasen del
escándalo de los mayores, mas aun de los menores; ca estas palabras
son del Evangelio que dixo nuestro señor Iesu Cristo: que aquel que
escandalizasen uno destos menores que en el creien quel debien atar una
muela al cuello et echarlo en el fondon de la mar. Et por todas estas
razones se prueba que mortalmiente peca aquel que face ó dice cosa onde
nasca escándalo por que han de facer pecado mortal tambien los mayores
como los menores.
[669] LEY LIII.
_En qué cosa non face pecado mortal aquel de quien nasce el escándalo._
Honesta et buena vida facen algunos perlados; pero porque sospechan
algunas veces los homes contra ellos que non es asi, non sabiendo la
verdat pecan escandalizándose: et en tal razon como esta dixieron los
santos padres que non peca mortalmiente el perlado, maguer los otros
se escandalizasen por razon dél, pues que non ha culpa; ca la verdat
que tiene lo escusa del pecado, et mayormiente el bien que face. Et
esto se prueba por sant Pablo que dixo: el testimonio de la nuestra
buena voluntad es nuestra alabanza. Et otrosi dixo Job: mi testimonio
es en el cielo, ca Dios sabe lo que yo fago. Eso mesmo prueba sant
Agostin deciendo: sospecha quanto tú quisieres de mi, sol que mi
conciencia non me acuse ante Dios. Et por ende quando tal sospecha
acaesciere debe el perlado trabajarse de la desfacer, demostrándoles su
verdadera entencion por que los pueda sacar de aquello que sospechaban.
Et por esto deben querer que los homes lo sepan, ca en ser el home
de buena vida non face pro sinon á sí mesmo, et en ser de buena fama
aprovecha á sí et á los otros. Et por esto nos dió enxiemplo nuestro
señor Iesu Cristo quando dixo á sant Pedro: ve pescar [670], et pecha
por ti et por mi porque non los escandalizemos. Pero pues que aquel por
cuya sospecha nació escándalo les mostrare su voluntad para tirarlos
del yerro en que cayeron, maguer nol quisiesen creer nin se dexasen
de pecar, como quier que él sin culpa sea, débese doler por ende en
su corazon et mostrar quel pesa, pues que por razon dél se movieron
á facerlo. Et esto se prueba por un enxiemplo que nos dió nuestro
Señor quando dixo á los fariseos, que lo que entraba por la boca non
ensuciaba al home, mas lo que salle del corazon. Et por esta palabra
fueron escandalizados los fariseos, et dixérongelo sus decípulos [671]
et respúsoles: dexaldos ir, ca ciegos son et guiadores de ciegos; onde
conviene por fuerza que quando un ciego guiare otro que amos cayan en
el foyo. Et despues dixo él á sus decípulos como reprehendiéndolos;
que eran aun sin entendimiento, ca non sabien que lo que entraba por
la boca gobernaba al cuerpo, et partíase dél por aquellos lugares o
conviene; et por esto non se ensuciaba el home: mas lo quel salie del
corazon, asi como furtos, homecidios, adulterios, et pensamientos malos
et las otras cosas semejantes destas, esto ensuciaba al home por quel
tollia buena fama: et esto mostró á sus decípulos por darles á entender
que non habie él dicho por que se debiesen los fariseos escandalizar.
Et por esta razon puede todo home entender que aquellos que se
escandalizan sin razon et sin derecho que pecan, et que non es en culpa
el otro onde ellos toman el escándalo.
[672] LEY LIV.
_Que el perlado non debe ser barajador._
Barajador non debe ser ningunt perlado segunt dice la regla de sant
Pablo: et esto por tres razones: la primera es por que el barajador
es soberbioso et desdeñoso, et con la soberbia et el desden que
trae, maguer sepa buenas cosas et derechas, non las puede enseñar
homillosamiente [673] nin de buena guisa, asi como conviene al
perlado de lo facer: et por eso dixo sant Ierónimo: non ha cosa tan
desvergonzada como soberbia ó desden, ca estas cosas atales peor
estan al perlado que á otro home. La segunda razon por que defiende
que non sea barajador el perlado es porque quando estos atales non
pueden complir por su soberbia lo que quieren, puñan de se allegar
á los príncipes, et de ser lisonjeros et maldecientes, deciendo mal
de aquellos que desaman, trabajándose de desatar el bien que facen,
et meterlos en mala fama et en mal prez; et aun sin esto suelen ser
envidiosos [674] de la buena andancia de los otros, et mintrosos
de su palabra, et descobridores de las poridades que les dicen, et
arrebatosos por se vengar del pesar que les facen. La tercera razon es
por quel barajador puña de meter los homes en desacuerdo, et esto [675]
non conviene á perlado, antes es tenudo de meter paz et aveniencia
entre los que fueren malquerientes et desavenidos.
[676] LEY LV.
_Que ningunt perlado non debe ser feridor._
Feridor non debe ser ningunt perlado, porque es cosa quel non conviene.
Et este ferir es en dos maneras: la una de palabra, á que llaman
espiritual; et la otra de fecho, á que llaman corporal. Et estonce
fiere el perlado de palabra quando es de mal [677] seso ó de mala
voluntad, et dice alguna razon mala et sin pro, por que se han de mover
los corazones de los homes á facer ó decir algun mal: et si lo dexa por
non osar, todavía fincan sus voluntades como feridas et torvadas: et
tal manera de ferir como esta vieda mucho santa eglesia, porque siempre
se sigue [678] mal della. Et aun fieren á las veces los perlados
de palabra en otra manera, deciendo en los sermones contra algunos
encobiertamiente lo que saben dellos, por que los metan en vergüenza
ante aquellos que lo oyen, asacando contra ellos males que non
fecieron, ó descobriéndolos de alguna cosa que habian fecho en poridat
que non era aun sabida. Et algunos hi ha que lo facen asi por encobrir
los yerros en que ellos son, queriendo echar sobre otri el mal que
ellos fecieron. Et tal ferida como esta que es tan peligrosa, et que
nunca se puede sanar, non conviene al perlado de la facer en ninguna
manera. Et de tales dice Isaias el profeta, que recibrán mal gualardon
por ello, porque dicen del bien mal et del mal bien, et ponen la luz
por tinebras et las tinebras por luz. Et los que desta guisa dicen mal
de sus mayorales ó de otros homes, por peores los da santa eglesia que
á los que roban los haberes agenos: ca aquellos tuellen las riquezas
que son de fuera del cuerpo, et los maldecientes confonden quanto ellos
pueden el buen prez et la buena fama que han los homes, que es la mas
[679] preciada cosa que pueden haber.