_Cómo el perlado non debe dexar de mostrar al pueblo las cosas quel
convienen por temor de escándalo._
Miedo face á los homes facer et decir muchas cosas sin guisa; mas esto
non conviene [666] al perlado que ha de pedricar et enseñar la palabra
de Dios, que por temor de escándalo mude su enseñamiento et diga falsa
razon quando pedricare. Pero si aquellos á quien pedrica ó enseña
fuesen malos ó endurescidos en su maldat, asi que non se quisiesen
emendar por su enseñamiento ó por su pedricacion, estonce puede callar,
asi como desuso es dicho en la ley que fabla en esta razon [667].
Mas esto se entiende de aquellos tan solamiente que se non quisieren
amparar por ninguna de las razones que dice en la ley ante desta. Ca
si se quisiesen escusar et defender deciendo que non quieren tomar su
enseñamiento, porque bien pueden facer aquello que les defiende por que
non es pecado, estonce puede et debe pasar contra ellos quanto podiere
como contra hereges; et maguer sean muchos, non lo debe dexar por miedo
de escándalo. Pero si aquellos á quien castiga el perlado fuesen pocos
et poderosos, et conosciesen aquel yerro en que estaban, et non se
quisieren ende quitar, esforzándose en sí mesmos ó en otra gente que
se toviese con ellos, quando tal cosa acaesciese manda santa eglesia
que el perlado les dé pasada por non meter escándalo de que nasciese
departimiento entre santa eglesia et ellos. Pero todavia débelos
castigar apartadamiente, et mostrarles como estan en perdimiento de sus
almas, mostrándogelo por las Escripturas, porque teman á Dios et se
vayan quitando del yerro en que estaban. Esto debe facer mayormiente
á los mayorales et á los mas entendudos, ca pues que estos fueren
emendados, mas de ligero puede traer á los otros á emienda et tollerlos
de aquel mal que facen.