LEY XLV.

_Que el perlado non debe dexar de pedricar por sosaños nin por mal quel

fagan._

Pesares nin sosaños, maguer los reciban de los homes los perlados ó

los otros que han de pedricar, non deben por eso dexar de lo facer;

ca dice en el evangelio: bienaventurados serán los que [653] fueren

segudados por justicia, ca de aquellos es el regno de los cielos [654].

Et esto que dice que non deben dexar de pedricar se entiende porque

non puede ser que aquellos á quien pedrican non sean todos buenos, ó

mezclados de buenos et de malos, ó todos malos. Et si fueren todos

buenos, tiene mayor pro la pedricacion porque mas aina obra en ellos

et los confirma en su bondat. Et si son vueltos de unos et de otros,

en los buenos obra esto que deximos, et á los otros que lo non son

dales carrera para convertirse. Et si fueren malos et hobieren alguna

fiuza que se emendarán, non deben por eso de dexar de les pedricar: et

sobre tal razon como esta dixo sant Pablo consejando et mostrando á

los que han de pedricar: ruega, reprehende, maltrae et afinca en toda

sazon; ca rogarlos deben que fagan bien, et reprehenderlos del mal que

fecieren, et maltraerlos por los fechos muy desaguisados: et deben

todas estas cosas afincar non catando tiempo nin sazon. Mas si todos

son endurescidos en sus maldades de manera que non hayan esperanza

que se quieran emendar, non deben perder en ellos las palabras de

Dios, lo uno porque non las quieren entender de manera que les toviese

pro, et lo al que farien escarnio dellos. Et por ende el que pedrica

debe callar estonce et dexarse de lo facer, habiendo muy grant pesar

en su corazon, et decir como dixo Jeremias profeta: solo seia [655]

et era lleno de amargura. Et debe el pedricador facer aun otra cosa,

dexar aquel lugar et pasarse á otro do pueda facer algunt bien fasta

que aquellos se quieran emendar. Et por esto dixo el rey David en el

Salterio: alonguéme de los malos, et fui morar solo en el yermo. Et

otrosi dixo nuestro señor Iesu Cristo: si vos segudaren en una cibdat,

fuit á otra; ca asi lo fizo él quando los judíos lo quisieron apedrear,

que sallió del templo et ascondióse.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 250 / 709 题