_Cómo los perlados deben catar qué homes son aquellos á quien pedrican,
et la manera de las palabras que les dicen._
Parar deben mientes los perlados que quieren pedricar qué homes son
aquellos á quien pedrican si son sabidores et entendudos, ó otros
que non entiendan tanto; ca si buenos son et entendudos, puédenles
pedricar de las mayores cosas et de las mas fuertes de la fe et
de las Escripturas: et si fuesen otros que non hobiesen tan grant
entendimiento, débenles decir pocas palabras et llanas que entiendan
ligeramiente et de que se puedan aprovechar. Et esto dió á entender
nuestro señor Iesu Cristo quando pedricaba á los pueblos en los
lugares llanos, et á los apóstoles en los montes et en las sierras
altas. Et por eso dixo sant Pablo: entre los sabios debemos fablar
las cosas que son del saber, et á los otros debemos dar leche et
non manjar fuerte. Et el pedricador debe aun catar la manera de las
palabras que pedrica: ca en esta razon fabló sant Gregorio á los
perlados, et dixo que se deben mucho guardar que non digan en sus
sermones palabras desaguisadas: et aun mas deben facer, que aquellas
que fueren derechas et buenas que las non digan muchas vegadas nin
[652] desacordadamiente, comenzando una razon et pasando á otra ante
que la acaben, ca las palabras pierden á las veces su fuerza quando
los que las oyen entienden que non son dichas con recabdo. Otrosi el
que pedricare non debe facer entender la gramática al pueblo como en
manera de mostrárgela, nin debe otrosi quando sermonare contar ninguna
de las fabliellas que ha en los libros de la gramática que fecieron los
gentiles, nin otras cosas semejantes destas en que alaban su creencia
dellos; ca non es guisado que en los sermones que fecieren alaben su
creencia nin de las otras gentes con la de nuestro señor Iesu Cristo.
Et estas cosas vedó la eglesia porque algunos tiempos fueron en que las
facien, et venie ende daño.