LEY XXXVIII.

_Que los perlados deben ser castos et vergonzosos._

Castos et vergonzosos deben ser los perlados en dicho et en fecho: ca

aquellos que con sus manos han de consagrar el cuerpo de nuestro señor

Iesu Cristo, et lo han de recebir en sí mesmos, et han de dar los otros

sacramentos de santa eglesia, mucho conviene que hayan en sí castidat

et limpiedumbre [626]. Otrosi deben haber vergüenza, ca si la hobieren

siempre se guardarán de facer pecado et de decir lo que les esté mal.

Et en razon de la castidat dixo Salomon, que fue rey et profeta,

palabras que pertenescen á la eglesia: fermosas son [627] tus maxiellas

como de tórtora, porque esta ave guarda mas castidat que otra que sea.

Et de la vergüenza dixo nuestro señor Dios en la ley vieja á los fijos

de Israel, que feciesen sus fijos vergonzosos porque [628] se hobiesen

á guardar de pecado et de mala estancia. Et sant Gerónimo fablando en

la vergüenza dixo, que es señal de fidalguía, et que se levanta al que

la ha de nobleza de corazon, pues que por ella dexa de facer cosa que

mal le esté [629]: et por aquesto tiene que cae peor á los perlados

quando algunt yerro facen que á los otros homes.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 244 / 709 题