_De las cosas que debe ser sabidor el perlado._
[624] Sabio et entendudo debe ser el perlado, et señaladamiente en
estas tres cosas: la primera en la fe porque sepa enseñar á los homes
como salven sus almas aquellos que le son dados en guarda; et por
eso ha de saber la divinidat: la segunda que sea sabidor en los
saberes que llaman artes, et mayormiente en estas quatro, asi como en
gramatica, que es arte para aprender el lenguage del latin, et otrosi
en lógica, que es arte para saber, et conoscer et departir la verdat
de la mentira, et otrosi en la retórica, que es ciencia que demuestra
ordenar las palabras apuestamiente et como conviene, et otrosi en
música, que es saber de los sones que es menester para los cantos de
santa eglesia. Et por estas razones sobredichas tovieron por bien los
santos padres que las sopiesen los perlados, porque son muy provechosas
á los que las saben, et les mueven á facer obras de piadat, á lo que
ellos son tenudos. Mas los otros tres saberes non tovieron por bien
los santos padres que se trabajasen los perlados mucho de los saber;
ca maguer que estos saberes sean nobles et muy buenos, quanto en sí
non son convenientes á ellos, nin se moverien por ende á facer obras
de piadat, asi como pedricar [625], et confesar et las otras cosas
semejantes destas que son tenudos de facer por razon de sus oficios. Et
la tercera cosa de que los perlados deben ser sabidores es de las cosas
temporales para saber bien gobernar los sus obispados et mantener sus
casas.