LEY XCIX.

[465] _Que non tiene pro et tiene daño en facer duelo por los muertos._

Gentiles fueron unos homes que hobieron creencias de muchas maneras,

et muchos hi hobo dellos que creyen que quando el home finaba que

todo morie tambien el alma como el cuerpo. Et por esta razon de

desesperanza en que cayen, cuidando que ningunt home non resucitarie

nin se salvarie, por ende despreciaban las almas et non se querian

repentir nin facer penitencias de sus pecados, mas facien grandes

duelos et desa guisados por los muertos; asi que algunos hi habia que

non querian comer nin beber fasta que morien, et otros que se mataban

con sus manos, et otros que tanto se ponien el duelo á corazon que

perdian el seso: et los que menos desto facian mesábanse los cabellos

et tajabánlos, et desfacian sus caras rascándolas, ó feriense con

alguna cosa, ó se dexaban caer en tierra de manera que recibian lision

ó habian á morir. Et todas estas cosas facien por desesperamiento en

que los metie el diablo, faciéndoles creer que non tan solamiente

perdien los que morien los cuerpos, mas aun las almas, teniendo que

morien con ellos de so uno. Et esto era heregia et muy contra razon, ca

por sallirse el alma del espíritu movedor, quando el cuerpo queda de

moverse, non se puede desfacer por eso el alma, que es de entendimiento

et de razon; ca esta aparta al home et le face ser mas noble que todas

las otras almas que han las animalias et las plantas, quanto en criar

et [466] en sofrir: ca maguer non puede ser que el home non se duela

mucho naturalmiente quando pierde cosa en que ha grant debdo ó grant

amor, non debe por eso mostrar tan grant pesar nin facer tamaño [467]

duelo que al muerto non tenga pro. Et por ende nuestro señor Dios

queriendo sacar los homes deste yerro defendiólo en la ley vieja que

dió á Moysen quandol mandó que defendiese, que non feciesen duelo por

los muertos, ca paraiso habie para los que ficiesen bien et infierno

para los malos. Demas que todos habian de resucitar el dia del juicio:

et que estos duelos que los non feciesen en la manera que las otras

gentes desesperadas usaban de los facer, nin se trabajasen de desfacer

la noble figura et apuesta del home que el ficiera [468] á su figura

et á su semejanza. Et despues quando vino nuestro señor Iesu Cristo

que tolló de este mundo los yerros et las ceguedades en que los homes

vevien, defendió otrosi en la ley nueva que non feciesen duelo por

los muertos: et esto fue quando resucitó al fijo de la viuda, que

dixo que non llorasen por él; et otrosi quando resucitó [469] á la

fija del príncipe de la sinagoga, que mandó que echasen de la casa do

yacie muerta todos los que feciesen duelo por ella, et non la quiso

de ante resucitar. Et por esto nos dió á entender quel non plazie de

los duelos, ca non se aprovechaban dellos las almas de los muertos,

antes las embargaba, mas los bienes que por ellas facian les tienen

pro. Et despues los santos padres, que ordenaron en santa eglesia

muchos bienes, establecieron que non feciesen duelo por ellos [470],

et mandáronlo muy afincadamiente porque viene ende grant daño sin pro.

Et por eso dixo el apóstol sant Pablo que non se entristeciesen por

los que finaban, como facian las otras gentes que non habian creencia

nin esperaban de resucitar: ca los que mueren non se pierden segunt

la fe católica; mas son atales como los que pasan de un logar á otro.

Et los que facen bien van á paraiso, et todos los otros van á pena de

purgatorio ó de infierno.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 203 / 709 题