LEY C.

_Qué pena han segunt santa eglesia los que facen duelos desaguisados

por los muertos._

Doliéndose los homes de los que mueren por el amor ó por el debdo que

con ellos han, ó por otra razon que han derecha de lo facer, habiendo

piedat de las sus almas por los pecados que han fecho, ó cobdiciando

que les faga Dios merced et les perdone, tales duelos como estos

son buenos. Mas los duelos que facen los homes en que se mesan los

cabellos [471], ó se rompen las caras et las desafiguran, ó se fieren

de guisa que vengan á lision ó á muerte segunt deximos en la ley ante

desta, estos duelos son malos porque se facen con desesperamiento

et con crueza. Et por ende tovieron por bien los santos padres que

los que desta guisa lo feciesen que non les diesen los clérigos los

sacramentos de santa eglesia, nin los [472] cogiesen en ella quando

hobiesen á decir las horas fasta que fuesen sanos de las mesaduras, ó

de los rascaños, ó de las otras feridas ó males que hobiesen fecho,

et feciesen penitencia dello; salvo ende si cayesen en muy grant

enfermedat de que se temiesen que moririen, ca en tal lugar como

este débenlos acorrer con los sacramentos de Dios porque sean salvos

et non se pierdan. Otrosi mandaron por esta razon mesma que quando

los clérigos aduxiesen la cruz á la casa onde el muerto estodiese,

et oyesen que facian ruido dando voces por el home, ó endechando,

que se tornasen con ella et non la metiesen ahi onde tales duelos

feciesen: eso mesmo decimos quando toviesen el cuerpo del muerto en

la eglesia, que non deben llorar nin dar voces por que se estorben de

decir las horas, ca en aquella sazon todos deben callar et rogar á

Dios por los muertos que les haya merced á las almas. Et esto deben

facer mayormiente en quanto dixieren la misa, porque estonce consagran

el cuerpo et la sangre de nuestro señor Iesu Cristo: ca tan noble et

tan santa cosa es esta, que todo lo al debe ser dexado mientra esto

fecieren, asi que non pueda venir por ello destorbo nin embargo al

clérigo que lo consagrare; et si alguno porfiare non queriendo dexar de

lo facer, débenle echar luego fuera de la eglesia, quier sea clérigo

ó lego. Et aun sin esto mandaron que si en levándolo á la eglesia ó

á la fuesa lo feciesen, que dexasen los clérigos de soterrarle et de

acomendar el alma á Dios deciendo sobre él aquellas oraciones que son

establecidas; et esto fasta que callasen. Et defendieron otrosi que

quando toviesen los muertos en la eglesia que les non dexasen las caras

descobiertas, et esto porque los homes en catándolos non se moviesen á

facer duelo por ellos: et aun dieron mas pena, que si alguno besase al

muerto ó se echase con él en el lecho, que ayunase ocho dias á pan et á

agua, et que le non recibiesen en la eglesia por un mes.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 204 / 709 题