LEY LXXXII.

_Por qué razones non deben tardar de confesarse los homes et de tomar

penitencia quando estan en sanidat._

Tardanza es cosa que tiene grant pro en algunos fechos, et daño en

otros. Et esto es que quando el home asma de facer algun fecho malo,

débelo tardar, et en tardándolo puede acaescer cosa por que lo dexara

todo ó la mayor parte dello. Eso mesmo decimos del que quisiere facer

alguna cosa rebatadamiente de que despues se hobiese de repentir, ca

esto debe primero cuidar, razonando en su corazon en qual guisa lo

puede mejor facer, et desque lo hobiere cuidado et entendido puede ir

mas enderezadamiente al fecho: otrosi serie quando hobiese el home

camiado el tiempo de bien en mal, de manera que los fechos non se

feciesen asi como conviene. Ca en tal razon como esta deben los homes

parar mientes, et sofrirse, et dar pasada á las cosas fasta que tornen

á lo que deben: ca mas val desviarse de aquella carrera mala, que

non ir por ella: et sobresta razon dixieron los sabios un proverbio,

que el que bien va non tuerce: et por ende en esta razon es bien

alongar las cosas. Mas quien hobiese tiempo de facer la cosa seyendo

buena, et toviese guisado de la complir, este non la debe tardar,

ca palabra es otrosi de los sabios [445]; quien tiempo ha et tiempo

atiende, tiempo viene que tiempo pierde. Et si esto debe ser catado

en las cosas temporales, quanto mas en las espirituales que son del

alma. Onde los que se dan vagar de confesarse, et de facer penitencia

seyendo sanos, viéneles ende que non ganan el amor de Dios que tienen

perdido por los pecados mortales que ficieron despues del bautismo

estando endurescidos, ó se les aluenga de manera que lo non han fasta

que se confiesan. Onde por esta pro tan grande que viene ende á los

homes se deben confesar á menudo. Ca toda cosa por que gana home amor

de su señor non la debe tardar, quanto mas el de Dios quel face haber

buena vida en este mundo et salvacion en el otro; ca tan grande es

la su merced et la su piadat, segunt ya deximos, que nunca desprecia

la penitencia de los pecadores, maguer hayan fecho muchos pecados et

grandes, solamiente que la fagan verdadera et sin engaño. Et por esto

todo cristiano la debe facer quando es sano et en su memoria, ca tal

penitencia como esta place á Dios et grádecela. Et por ende non debe

home atender tiempo que non pueda mas: ca estonce non es tanto de

agradecer de Dios nin de los homes, porque semeja que atiende fasta

que sea enfermo ó viejo, et muéstrase por esta razon que dexan mas

los pecados á él que non él á ellos. Et aun viene ende otro daño, que

á las vegadas tanto [446] afincan á los homes las enfermedades que

pierden el seso ó la fabla de guisa que non han poder de confesarse

como deben: ca tanto se agravia á las vegadas la enfermedat, que non

pueden facer ninguna señal de repentimiento, et moriendo desta guisa

son perdidos. Et por todas estas razones non deben los homes tardar la

penitencia, mas que la fagan en tiempo que deben et pueden. Pero si la

tardan, non debe ser mucho, ca el grant tardamiento de la cosa aduce

el fecho á olvidanza. Et por ende el home que ha de temer á Dios, que

es Señor espiritual et terrenal, et otrosi á la muerte naturalmient,

debe siempre estar aparejado como le dé buena cuenta de los fechos que

fizo, et de cómo mejoró su vida faciéndolos buenos, et non desdeñar

nin asconder los bienes que de Dios hobo, mas acrecentallos et ganar

todavía su amor con ellos et su merced, por quel haya Dios á decir que

pues que sobre lo poco le fue bueno et fiel, que sobre lo mucho lo fará

señor, de manera que entre en el su gozo et en la su alegria que es

el paraiso. Et conviene otrosi que quandol llamare de noche, ó á los

gallos, ó á la mañana, ó de dia, segunt él dixo en el evangelio, quel

falle presto et aparejado como le dé buena cuenta de lo que dél tiene,

et que esté guisado para irse con él al su santo regno.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 187 / 709 题