LEY LXXX.

_Qué fuerza han los sacramentos en uno con la fe._

Ayuntados en uno con la fe los sacramentos, han grant fuerza et grant

virtud; ca la fe es home haber firme creencia de la cosa que non veye

nin siente, et esta es raiz et fundamiento de todos los sacramentos,

ca maguer que ellos lo sean como lo son santos et buenos, si la fe non

hi fuere, non ternien pro. Onde conviene por derecha razon que en uno

anden et se fagan como una cosa, de manera que el sacramento obre et

ordene, et la fe confirme et mantenga por creencia. Ca tan grande es la

pro que la fe aduce, que sin lo que face al que la ha que sea firme et

alegre teniendo buena esperanza; tráele aun sin esto que quando viene

á hora de cuita et ha de recebir algunos sacramentos que deben ser

dados en aquella sazon, maguer non lo pueda mostrar por palabra seyendo

mudo, ó que hobiese perdida la fabla por enfermedat, ó que non sopiese

el lenguage, et mostrase algunas señales de repentimiento feriendo

sus pechos, ó gemiendo, ó sospirando, ó llorando, por eso non deben

dexar de le dar la comunion, nin de le ungir. Ca maguer non lo puede

demandar por la boca, las señales lo muestran et lo demandan por él, de

manera que si en aquel estado muere, es salvo: ca la fe por creencia

aduz los sacramentos por obra. Et por ende nuestro señor Iesu Cristo

primeramiente puso la fe et el bautismo alli o dixo: quien creyere et

bautizado fuere, será salvo. Ca tan grande es la merced et la bondat

del nuestro Señor que faz á los pecadores, que siempre les da carrera

por que se emienden, et por que hayan la su gracia, segunt que él mesmo

dixo: que non querie la muerte del pecador, que se entiende por la del

infierno; mas que se convertiese et hobiese vida con él en el paraiso.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 185 / 709 题