_Qué fuerza han los sacramentos en uno con la fe._
Ayuntados en uno con la fe los sacramentos, han grant fuerza et grant
virtud; ca la fe es home haber firme creencia de la cosa que non veye
nin siente, et esta es raiz et fundamiento de todos los sacramentos,
ca maguer que ellos lo sean como lo son santos et buenos, si la fe non
hi fuere, non ternien pro. Onde conviene por derecha razon que en uno
anden et se fagan como una cosa, de manera que el sacramento obre et
ordene, et la fe confirme et mantenga por creencia. Ca tan grande es la
pro que la fe aduce, que sin lo que face al que la ha que sea firme et
alegre teniendo buena esperanza; tráele aun sin esto que quando viene
á hora de cuita et ha de recebir algunos sacramentos que deben ser
dados en aquella sazon, maguer non lo pueda mostrar por palabra seyendo
mudo, ó que hobiese perdida la fabla por enfermedat, ó que non sopiese
el lenguage, et mostrase algunas señales de repentimiento feriendo
sus pechos, ó gemiendo, ó sospirando, ó llorando, por eso non deben
dexar de le dar la comunion, nin de le ungir. Ca maguer non lo puede
demandar por la boca, las señales lo muestran et lo demandan por él, de
manera que si en aquel estado muere, es salvo: ca la fe por creencia
aduz los sacramentos por obra. Et por ende nuestro señor Iesu Cristo
primeramiente puso la fe et el bautismo alli o dixo: quien creyere et
bautizado fuere, será salvo. Ca tan grande es la merced et la bondat
del nuestro Señor que faz á los pecadores, que siempre les da carrera
por que se emienden, et por que hayan la su gracia, segunt que él mesmo
dixo: que non querie la muerte del pecador, que se entiende por la del
infierno; mas que se convertiese et hobiese vida con él en el paraiso.