_Qué cosas debe home confesar en la penitencia._
Toda cosa que entienda aquel que se confiesa en que fizo tuerto et
yerro á Dios et á los homes debe decir en su confesion: et esto
por dos razones; la una por ganar perdon de Dios sofriendo aquella
penitencia quel fuere dada por sus pecados; la otra por haber amor de
aquel á quien fizo el tuerto, emendándogelo segunt le mandaren en la
penitencia, et desta guisa se confesará bien para el cuerpo et para
el alma, conosciendo á Dios sus yerros, et emendando á los homes sus
tuertos; ca mucho es cosa que á Dios place quando el home salle al
otro del tuerto que le tiene, faciendol emienda de lo que le mandan
facer. Et esto tovo por bien nuestro señor Iesu Cristo [434], que él
mesmo prendió ante la emienda del home que la suya, quando dixo que
aquel que estoviese antel altar para ofrecer, et le veniese emiente el
tuerto que él feciera al otro, que dexase lo que queria ofrecer ante
el altar, et que fuese facer primero emienda, et despues tornase á
facer su ofrenda. Et esto que quiere Dios es con grant razon, porque
el tuerto que el home recibe non lo puede saber fasta que fecho gelo
hayan, et despues que lo sabe ha ende pesar temporalmente segunt el
cuerpo, et espiritualmente segunt la voluntad. Onde quando se ayuntan
estos dos pesares en uno, non puede ser que non adugan al home á grant
movimiento de mal. Et por eso tovo nuestro Señor Dios por bien, que
porque esto era cosa tan cuitada, que en ante hobiese consejo á ello
que á lo suyo, ca él sabe la cosa ante que se cuide et despues que es
cuidada, et otrosi luego que es fecha, lo que non sabe el home: et
demas como quier que á el fagan tuerto faciendol pesar, non le puede
tener daño quanto á él mesmo, lo que al home tiene: demas que Dios ha
poder de tomar venganza qual quisiere, lo que el home non puede facer.
Onde el que se bien confesare para facer la confesion verdadera desta
guisa que habemos dicho, conviene que la faga emendando á Dios lo que
erró, conosciendol et doliéndose de su pecado, et tirándose dello, et
faciendo aquella emienda quel mandare aquel que está en su lugar que
ha poder por él; et otrosi al home faciendol emienda por palabra quel
faga oir, et por obra quel faga sentir: et atal confesion como esta es
verdadera et complida, porque se cumple por ella lo que han de facer á
Dios et al home.