_Qué pena meresce el que face pecado mortal, et por quál emienda que
faga será quito._
Mortal tanto quiere decir como cosa que face al home morir, ó lo llegar
fasta la muerte; onde pecados facen los homes que han asi nombre por
dos razones: la una porque mata en este mundo al cuerpo del home ó
de la muger tolliendol buena fama; la otra porquel faz morir muerte
doblada despues en cuerpo et en alma: ca en este son estas tres
maneras de pecados; la una que se faz primero por pensamiento malo;
la otra por buscar carrera trabajándose de lo complir; la otra quando
lo acaba por obra. Ca estos pecados son mortales en sí, et allegan
el cuerpo et el alma á la perdurable muerte; onde los que lo facen
quando se conoscieren et quisieren haber perdon dellos, débense primero
arrepentir con grant quebranto de corazon et con humildosa voluntad,
extrañando mucho tales pecados et llorándolos, et habiendo duelo de
sí mesmos, porque por su mala ventura sopieron caer en ellos, por que
merescieron haber pena doble; la una por siempre en el otro sieglo
[426], do la han aquellos que se non confiesan en este mundo podiéndolo
facer, ó habiendo á quien: la otra temporal en este mundo, quel pone
aquel quel da la penitencia. Pero razones hi ha por que non habrá las
penas del infierno, nin irá á él: et esto es si en este mundo compliere
las penas quel dieren et le ponen: ca maguer vaya á purgatorio, seguro
es ya que derechamiente irá á paraiso. Ca ninguna alma non puede
entrar en la gloria de Dios nin veer la su faz, si primeramiente non
es purgada, segunt él mesmo dixo á Moysen: que ninguno non lo podria
veer temporalmiente quanto en sise que es espiritual; pero bien lo
podria ver otro espíritu seyendo limpio: porque conviene que el alma
que quisiere llegar á la limpia gloria de Dios, que se alimpie ella
primero, et de otra guisa non lo puede ella veer. Mas si el niño que
batean [427] ante que hubie pecar muere, este va derechamiente á
paraiso, sin haber pena ninguna en purgatorio: et esto mesmo decimos
del home grande que dexase su ley et se tornase á la fe de nuestro
señor Iesu Cristo, et bautizándole moriese ante que feciese pecado.
Otro tal serie de aquel que sofriese muerte, ó martirio ó tormento por
amor de nuestro señor Iesu Cristo: ó del que tomase la cruz en remision
de sus pecados yendo contra los enemigos de la fe, ó ayudando de su
haber á los que hi fuesen, ó enviando otro por sí en su lugar, segunt
lo mandase aquel que lo hobiese cruzado: ca este atal por la confesion
sola et por la fuerza de la cruz va derechamente á paraiso, et non ha
otra pena en purgatorio. Et por ende non debe ninguno entender nin
creer que otro perdon puede ser dado que tan grant virtud haya como
el de la cruz. Et esto es con grant razon: ca asi como nuestro señor
Iesu Cristo moriendo en ella nos perdonó de nuestros pecados, et fue
despues de su muerte á quebrantar los infiernos et á destroir el poder
del diablo, asi á los que la toman, segunt dicho habemos, dales Dios
perdon de manera que non tomen muerte en el infierno nin pena de
purgatorio. Et desto sant Pedro, que es cabdiello de los Apóstoles,
nos dió ende grant enxiemplo, que alli do lo llevaban á matar entre
todas las otras muertes escogió la de la cruz; et quiso ser muerto en
ella tan homildosamente, como que tovo la cabeza do nuestro señor Iesu
Cristo toviera los pies. Et esto fizo entendiendo que asi como las
puertas del infierno fueron quebrantadas por la cruz para non entrar hi
ninguno si por su grant culpa non fuere, asi se abrirán las del paraiso
para entrar en él quien lo bien sopiere demandar. Ca la cruz face dos
cosas que non puede otra cosa facer que han menester mucho los homes;
la una es perdonar, la otra salvar: ca por el perdonamiento se purgan
et se alimpian de los pecados, porque non hi ha menester otro [428]
purgamiento ninguno: et por la salvacion van desembargadamiente á la
gloria de paraiso.