LEY XLVII.

_Cómo debe el obispo bendecir et consagrar el olio de los neófidos._

Neófidos en griego tanto quiere decir como homes que quieren tomar

la fe, et estan en prueba si la tomarán ó si non. Et porque la fe

de nuestro señor Iesu Cristo es tan santa et tan limpia que mas non

puede ser, fue asi establecido et ordenado que todos aquellos que

la quisiesen tomar, que non la recibiesen á menos de ser limpios

en el cuerpo et en la voluntad, et santos por buenas obras et por

sagramiento, el qual se debe facer con este olio que deximos, que ha

de ser bendito desta guisa. Et despues que el obispo hobiere sagrado

la crisma segunt que habedes oido, ha de tomar el ampolla deste olio

et conjurallo, deciendo como conjura aquella criatura de olio por el

nombre de Dios Padre poderoso et de Iesu Cristo su Fijo nuestro señor

et del Espíritu santo, que por aquel lavamiento de la Trenidat et de la

virtud de Dios tuella todo el poder malo del diablo, et todo pecado

antiguo, et toda la fuerza del su corrimiento, que es espantoso, et

dañadero et ciego, que se entiende á los que non veen la verdat para

conoscer á Dios, et sea desarraigado et [408] afoguentado, porque

se parta de aquella criatura de olio que es puesta para provecho de

los homes, de manera que sea aquella uncion [409] apurada et fecha

de los sacramentos de santa eglesia et de Dios, porque se muestren

por sus escogidos en los cuerpos et en las almas aquellos que fueren

untados con él, et hayan remision de sus pecados, asi que sean fechos

et aparejados para recebir toda gracia espiritual. Et acabado este

conjuro debe el obispo decir esta oracion, como ruega á Dios, que es

complido et abondamiento de todas cosas, et mas que es gualardonador

de todos los bienes, que por la su virtud del Espíritu santo tuelga et

esfuerce et confirme las voluntades flacas [410] de neciedat, porque

aquellos que al lavamiento santo de renascimiento venieren et fueren

untados con aquel olio, sean por hi alimpiados de todo pecado, tambien

en la carne como en las voluntades, en manera que si algunas [411]

remasajas fincaron de tentacion del diablo ó de sus obras, que por el

tañimiento de aquel santo olio sea todo tollido, asi que non finque en

aquel lugar ninguna cosa de las sus maldades nin del su poderio, nin

pueda hi dexar ascondidamente ningunt asechamiento para facer mal; mas

veniendo los siervos de Dios á la su fe, et alimpiándolos la obra del

su Espíritu santo, sea á ellos esta uncion aprovechamiento de salud,

porque el segundo nacimiento que se face por el sacramiento celestial

puedan ellos recebir, que se entiende por el bautismo et por la uncion.

Et acabada esta oracion debe decir el obispo á alta voz este prefacio,

que se entiende por oracion que ha de ser fecha ante que fagan aquella

cosa que quieren facer, que diz asi: que ruega á Dios, que es durable

por siempre, que deñe bendecir aquella criatura de aquel olio, el qual

mostró á Noe quando le fizo venir la paloma que troxo el ramo en la

boca en significanza de paz, et lo departió por su Espíritu santo, et

lo fizo entender á aquellos que moraban en el arca que andaba sobre las

aguas, á que tornó la paloma que dió de mano Noe con delibramiento

honrado. Et estonce el obispo et los que con él estodieren deben

saludar este olio por órden cada uno en su grado, asi como al otro que

vos deximos de la crisma. Et todas estas cosas acabadas deben levar

aquellos olios asi ordenadamiente como los aduxieron, et meterlos en

el sagrario, que quiere tanto decir como lugar donde estan las cosas

sagradas.

_LEY XLVII._

Del sacramento del cuerpo de nuestro señor Iesu Cristo.

_Perdona Dios sin dubda ninguna los pecados á los cristianos

por los sacramentos que resciben de santa eglesia, et aun sin

esto dales gracia para facer bien; mas entre todos ellos es el

mayor et el mas santo el cuerpo de nuestro señor Iesu Cristo

que consagran en la misa, ca si los otros sacramentos ayudan al

home á ser salvo, este le da la gracia de Dios, et lo tiene en

buen estado. Et por eso muestra santa eglesia qué cosas deben

guardar los clérigos en la misa quando la dixieren, de manera

que sea dicha santamente, porque la mayor fuerza della es en la

consagracion del cuerpo de nuestro señor Iesu Cristo, ca todas

las otras cosas que hi cantan ó dicen son por honra desto, et

por ende non la puede otro clérigo ninguno decir sinon el que

fuere ordenado de misa, segunt manda santa eglesia. Et débenla

decir en horas contadas, asi como á tercia ó á sexta, ó á nona.

Et á hora de tercia la deben decir los dias de las fiestas, et á

sexta los dias que non lo son. Et ahora de nona en quaresma, et

en las vegilias de los santos que son de ayunar: otrosi en las

quatro témporas, fueras en los sábados en que dan las órdenes,

ó el baptismo que facen en la vigilia de pascua mayor et de

cinquaesma; ca en estos dias, maguer sean de ayuno pueden la misa

comenzar ante de nona, porque es el oficio grande que han de

facer en aquellos dias, et á estas horas deben tañer la campana

quando la misa quieren decir, porque lo sepa el pueblo, et vengan

á oirla._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 152 / 709 题