LEY XXXVII.

[371] _De cómo ha de ser dicho el evangelio._

Evangelio tanto quiere decir como palabra verdadera. Et esto se muestra

en este lugar del que fizo sant Johan evangelista en que contó de

aquello que nuestro señor Iesu Cristo obró el Jueves de la cena, et

dixo asi: que ante del dia de la fiesta de pascua sabiendo nuestro

señor Iesu Cristo que venie la su hora en que pasase deste mundo á

su Padre, como quier que él amara los suyos en este mundo, á la fin

mostró que los amaba mas: asi que despues que la cena fue fecha, et

el diablo hobiese metido en corazon á Judas Escariote que lo vendiese

á los judíos por [372] treinta dineros, sabiendo él que todas las

cosas metiera su Padre en sus manos, et que dél veniera et á él iba,

levantóse de la cena [373], et desnudó sus vestidos que traia, et

tomó un grant paño de lino et ciñóselo, et despues metió del agua en

una pila, et comenzó lavar los pies de los sus decípulos [374], et

alimpiarlos con aquel paño que ceñiera. Et quando vino á sant Pedro

por lavargelos dixol asi sant Pedro: Señor tú me lavarás los pies:

respondiol Iesu Cristo et dixol: lo que yo fago non lo sabes tú, mas

despues lo sabrás: dixol sant Pedro: non me los lavarás todavía: et

esto quier tanto decir como que una vegada abondaba para ser lavado et

limpio; et sobresto dixol Iesu Cristo: si te non lavare non haberás

parte comigo: et sant Pedro respondiol et dixo: pues que asi es non me

lavarás los pies tan solamiente, mas las manos et la cabeza. Et dixol

Iesu Cristo: el que limpio es non conviene quel lave sinon los pies,

porque es todo lo al limpiado, et vos limpios sodes, mas non todos:

et esto dixo él sabiendo él quien era aquel quel trahia; por eso habie

dicho que non eran todos limpios. Et despues que esto hobo fecho tolló

aquel paño que traie cinto, et vestió sus vestiduras, et asentóse

otra vez á la cena et díxoles asi: sabedes por que vos fiz esto, vos

me llamades maestro et señor, et decides bien ca asi lo so: et si yo

lavé los vuestros pies que so maestro et señor, quanto mas los debedes

lavar vos unos á otros: et este enxiemplo vos di, que asi cómo lo yo á

vos fice, que asi lo fagades vos otrosi. Et por ende quien bien parare

mientes en estas razones debe ser homildoso en dos maneras: la una

en su voluntad espiritualmiente quanto en Dios; la otra en las obras

temporalmente quanto en los fechos de este mundo. Et despues que fuere

el evangelio dicho ha de comenzar el obispo cantando Credo in Deum,

et hanlo de acabar los del coro: et esto dicho ha de decir el obispo

Dominus vobiscum, et hanle ellos de responder et cum spiritu tuo: et

él ha de decir que rueguen á Dios: et estonce han ellos de cantar este

canto que cantan quando ofrecen los homes, que son palabras que dixo

el rey David en el Salterio en significanza de Iesu Cristo, en que diz

que la diestra del Señor fizo virtud, et la su diestra lo ensalzó: et

por ende non morie, mas serie vivo et contarle las obras de Dios. Et

despues que hobieren ofrecido los que quisieren ofrecer, ha de comenzar

el obispo á decir la sagra, et ante que llegue al lugar o diz porque

el Señor todas las cosas buenas cria, han de ofrecelle los clérigos el

olio en una de las ampollas que deximos que es para untar los enfermos.

_LEY XXXVII._

Que los físicos non deben melecinar los enfermos fasta que sean

confesados.

_Pensar debe home primeramente del alma que del cuerpo, porque

es mas noble et mas preciada. Et por ende tovo por bien santa

eglesia que cada que algunt cristiano enfermase de manera

que demande por físico que le melecine, que lo primero quel

faga desque á él viniere, quel conseie que piense de su alma,

confesándose de sus pecados, et despues que esto hobiere fecho

debe el físico melecinarle el cuerpo et non ante; ca muchas

vegadas acaesce que agravian las enfermedades á los homes mas

afincadamente, et se empeoran por los pecados en que estan.

Et que esto asi lo deban facer habémoslo por enxiemplo de un

enfermo que sanó nuestro señor Iesu Cristo, á quien perdonó

primeramente de sus pecados [375] quel sanase, et díxol asi: ve

tu carrera, et de aquí adelante non quieras pecar, porque te

haya de acaescer alguna cosa peor que esta. Et por ende tovo por

bien santa eglesia que ningunt físico cristiano non fuese osado

de melecinar al enfermo ante que se confesase, et el que contra

esto ficiese que fuese echado de la eglesia, porque face contra

su defendimiento. [376] Otrosi defendió santa eglesia so pena de

descomulgamiento que los físicos por sabor que hayan de sanar

los enfermos que les non conseien que fagan cosa que sea pecado

mortal, et esto es porgue las almas son mejores et mas preciadas

que los cuerpos segunt sobredicho es._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 142 / 709 题