[366] _De la misa cómo se debe decir._
Bendita la candela et aducha al coro segunt que deximos en la ley
ante desta, débense revestir los prestes et los diáconos et los
sodiáconos, et estar todos por órden en el coro esperando fasta
que venga el obispo con grant procesion á la misa, asi como en los
dias de las grandes fiestas. Et luego que lo vieren, debe el cantor
comenzar el oficio, que es Nos autem gloriari oportet: et estas son
las palabras que dixo sant Pablo, que quiere decir que nos debemos
tener por honrados, et preciarnos mucho por la cruz de nuestro señor
Iesu Cristo en que él quiso morir, que es nuestra salud, et vida et
resucitamiento por que nos somos salvos, et seguros et libres. Et esta
[367] libredumbre se entiende en tres maneras: la una de los pecados
antiguos que fizo el primero home por que cayó todo su linage en culpa,
de guisa que iban al infierno en cuerpos et en almas donde los él sacó,
et libró los sus amigos despues que fue muerto en la cruz: la segunda
razon es que tan siervos eran los homes del diablo, que ninguna obra
que feciesen de bien non les valie porque al infierno non fuesen: et
desta servidumbre nos tiró nuestro señor Iesu Cristo muy bien, ca non
tan solamiente valen al home los bienes que face en este mundo para
ir á paraiso et non al infierno, mas aun los otros que facen por él
despues que muere. La tercera razon por que somos libres et salvos
es porque si ante éramos siervos del diablo que [368] es siervo, asi
agora somos señores dél et de nos mesmos, porque somos vasallos del
Fijo de Dios que es señor sobre todo, et que nos vino salvar et redemir
por la su muerte, tomando la sierva figura del home, et él que era
celestial faciéndose terrenal porque nos que somos terrenales fuésemos
celestiales. Et estableció santa eglesia que en tal dia como este que
non dixiesen á la misa Gloria Patri, que quier tanto decir como la
gloria del Padre: et esto es por razon de la muerte del Fijo: mas han
de tornar al oficio otra vegada fasta que el obispo llegue al altar. Et
debe ser dicha Gloria in excelsis Deo, que muestra tanto como de Dios
Padre que es en los cielos sea la honra et la alabanza, ca él da en
tierra paz á los homes de buena voluntad. Et despues que la hobieren
acabada ha de decir el obispo que Dios les dé paz, et han de responder
los del coro [369] que sea esto con el su espíritu que recibió de
Dios, con que ha poder de dalles paz. Et despues debe decir el obispo
esta oracion, en que ruega á Dios, contra el qual Judas fue culpado
de la su pena, et el ladron confesándose recibió gualardon, que nos
otorgue su esleimiento complido; et que asi como nuestro señor Iesu
Cristo sofrió et tomó soldada de merescimientos en la su pasion de
muchas maneras, asi sea tollido de nos el error viejo, et séanos dada
la su gracia de la resurreccion de aquel que con él vive et regna con
el Espíritu santo por siempre jamas. Et aqui o diz que su Fijo tomó
soldada de merescimientos, esto se entiende porque él sofrió pasion
et muerte por los pecadores, segunt dixo Isaías el profeta en voz de
Dios, como si dixiese al pueblo quanto feciera por ellos en tal que
hobiesen salvacion, que dió su Fijo á pena et á muerte deciendo, por
los pecadores del mi pueblo lo ferí. Et quien bien parare mientes
esta ferida fue muy grande en dos maneras: la una en sofrir muerte et
cruda et deshonrada; la otra dolorida et piadosa en sofrir mal que non
meresció, et non seyendo culpado lazrar por los culpados: et esto se
muestra muy paladinamente alli o diz el profeta: fizle mal al que non
habia en sí maldat, nin fue fallado engaño en la su boca. Et despues
que fuere acabada esta oracion que deximos debe leer el subdiácono
la pístola, que son palabras de carta que envió sant Pablo á los de
una cibdat que llaman corintio, en que les reprehendie de como comien
et bebien en tal dia como este, faciendo cenas en la eglesia, et
mostrábales que como quier que les él loaba dello porque cuidaba que
lo facian por buena cristiandat, que por eso non tenia que era razon
que lo feciesen, ca la eglesia que era casa para facer oracion, do se
dicen todas las horas et la misa que es mas honrada, en que se sagra el
cuerpo de nuestro señor Iesu Cristo, non debe ser tornada á comer en
ella nin á beber; ca desto vienen muchos males, porque algunas vegadas
algunos dormien en lugar de facer oracion, et los otros habian fambre,
et non tenian que comer, et pedíanlo alli, et los otros se embeudaban;
et por ende trababa con ellos sant Pablo deciéndoles que cada uno habie
casas donde podrie esto facer mas con guisa que non en la eglesia, ca
semejaba que despreciaban á Dios et á ella, et daban carrera por que
la despreciasen los que non habian fe; mas que él les diria por la
gracia que recibiera de Dios en qual guisa debian facer. Et esto era
que parasen mientes á lo que feciera nuestro señor Iesu Cristo en tal
dia como este en que Judas lo trayó, que alli do cenaba tomó el pan, et
dando gracias á Dios su Padre quebrantólo et dixo: este es el mi cuerpo
que por vos será traido, et esto faredes siempre en mi remembranza: et
eso mismo fizo despues que cenó, que tomó el vaso en que estaba el vino
et dixo; este es vaso en que yace la mi sangre deste nuevo testamento,
que se entiende por nueva postura que ponie con los cristianos, porque
sopiesen que cada que fuesen á comer de aquel pan et bebiesen de aquel
vino siempre recontarian la muerte de nuestro señor Iesu Cristo fasta
que veniese, que se da á entender para judgar el mundo; mas quien
comiese de aquel pan et bebiese de aquel vino non dignamente como debia
culpado era de la muerte et de la sangre de nuestro señor Iesu Cristo:
et por ende que debia probar cada uno ante á sí mesmo, repintiéndose
de sus pecados porque limpiamiente lo comiese et lo bebiese; ca el
que de otra guisa lo comiese ó lo bebiese, juicio comie et bebie para
siempre para sí, non porque este juicio tanxiese nin toviese daño al
cuerpo del nuestro señor Iesu Cristo, mas á aquel solamiente que lo
recibe como non debe recebir: et que parasen mientes cada uno en sí, ca
entre ellos muchos eran enfermos et flacos, et dormien mucho: et esto
se entiende por los que han enfermedat de pecados, et se duermen mucho
yaciendo en ellos, non queriendo despertar para arrepentirse de ellos:
et si ellos se juzgasen bien, que non serian despues juzgados, ca los
que á sí mesmos judgan eran emendados de Dios, et non eran condepnados
en la pena de este mundo, que se da á entender por los pecados que en
él hobiesen fecho. Et la pístola acabada deben decir unas palabras
cantando, que es dicho responso que dixo otrosi sant Pablo en otra su
pístola que envió á los de Corintio en como Iesu Cristo se fizo por nos
obediente á Dios su Padre fasta la muerte, et la muerte que fuera en la
cruz, por la qual cosa Dios lo ensalzó et lo honró, et dióle nombre que
es sobre todo otro nombre, et que todas las cosas fincasen los hinojos
en el su nombre, tambien las celestiales, como las temporales, como las
de los infiernos; et que toda lengua confesase que nuestro señor Iesu
Cristo es en la gloria de Dios su Padre. Mas desta pístola non dicen
mas en el responso de fasta alli do diz que la muerte fuera en la cruz:
et despues que lo hobieren acabado hanlo de tornar á decir otra vez
cantando, porque non hay alleluya nin tracto, que quiere tanto decir
como refran.
_LEY XXXVI._
Del que oyere las confesiones, en qué manera debe demandar
conseio quando dubdare.
_Conseio habiendo á demandar un clérigo á otro por mengua de
sabiduría sobre pecado que alguno en su confesion le hobiese
dicho, en razon de qual penitencia le darie sobrello, tovo por
bien santa eglesia que lo ficiese de guisa que non sopiese el
otro quien es aquel que fizo el pecado, et si non lo ficiese
asi debe haber tal pena como dice en la ley ante desta del que
descubre la confesion. Mas si alguno se confesase á lego por
alguna de las razones que dice en la ley quinta ante desta, si
aquel lego á quien fuese manifestado le descobriese algunt pecado
de aquellos que le habie dicho en su penitencia [370], debe haber
tal pena qual entendiere que sea guisada, segunt aquel fecho que
descobrió._