LEY XXXV.

_De la bendicion de la candela que es fecha en manera de serpiente._

Revestido el obispo segunt que deximos en esta otra ley [360], hanle

de traer una vara derecha et luenga como asta de lanza, et debe poner

en derredor della una candela revuelta en manera de serpiente, et

hanla de encender en somo con fuego [361] benito, que ha el obispo de

bendecir desta guisa. Primeramente echando sobre él agua benita, et

encensándole et deciendo estos tres salmos: el primero Deus misereatur

nostri, que quiere decir Dios nos haya merced: et el otro salmo Deus in

adjutorium meum intende, que muestra tanto como nuestro Señor se cuide

apresuradamente de nos ayudar: et el tercero salmo Inclina Domine, que

quiere tanto decir como nuestro Señor abaxe la su oreja á las nuestras

oraciones, et que nos oya cada que le llamáremos. Et esto dicho ha de

facer una oracion, en que ruega á Dios que él, que envió á este mundo

á su Fijo Iesu Cristo, que es piedra clara et noble et puesta encima

de la bóveda, que él deñe bendecir aquel fuego con que han de encender

aquella candela, que por aquella lumbre sean alumbrados para facer

entera et santamiente la fiesta de pasqua, en manera que puedan despues

facer mas complidamente la otra celestial. Et despues que bendita fuere

la candela, débenla adocir al coro mucho honradamiente. Et como quier

que estas palabras que ponemos aqui aluenguen mucho el libro, non deben

por eso ser escusadas que se hi non pongan, porque aquellos que las

leyeren, et otrosi los legos que non saben leer nin entender latin,

oyendo palabras por el nuestro lenguage, que entiendan que en toda

nuestra ley no hay cosa dicha nin fecha que non sea llena de santidat

et de significanza de los maravillosos bienes que Dios fizo et mostró

á sus amigos. Et por ende alli o diz que nuestro señor Iesu Cristo es

piedra de claridat puesta en bóveda, esto se prueba por tres maneras:

la primera por los profetas que dixieron ante que él veniese, asi como

el rey David, que la piedra que desechaban los que labraban, era puesta

[362] en cabo del rencon: et aun dixo mas, que de Dios era este fecho,

et era maravilloso á los ojos de los homes. Et otrosi Nabucodonosor

grant rey de Babilonia lo dixo quando vido una grant vision sobre

una su imágen que feciera, que caie una piedra de un monte, que non

era arrancada con manos de home, et que firie en ella, et que gela

destruyé toda. Ca sin falla asi fue, ca bien como la piedra se face

naturalmient de la tierra sin labor ninguna, asi nuestro señor Iesu

Cristo nació de santa María segunt la natura de Dios por Espíritu santo

sin ayuntamiento de varon, et destruyó al diablo et á todas sus obras,

que se entiende por la imágen de Nabucodonosor. Et la segunda porque él

mesmo lo dixo á los judíos, que él era piedra, et al que de suso cayese

quel quebrantarle todo: et otrosi el que hobiese de caer sobre ella que

serie todo quebrantado. La tercera razon es que se muestra por obra

que asi como la piedra tajan et labran, et pónenla despues por llave

en somo de la bóveda que encierra toda la labor et la tiene firme,

otrosi por esta semejanza quiso Dios que el su Fijo Iesu Cristo nuestro

señor que fuese tormentado et muerto en la cruz por nos, para ponerlo

sobre todo, et cerrar con él et ayuntar las paredes de la ley vieja et

de la nueva: ca por la vieja dió á los homes entrada para querer et

cobdiciar el amor de Dios, et por la nueva mostróles cómo lo ganasen

conosciendol et amandol. Et segunt esto por significanza fue otrosi

fecha la candela que deximos que es fecha en manera de serpiente, que

asi como fizo Moysen en el desierto una serpiente de arambre, et quando

la alzaban arriba en una vara todos aquellos que eran mordidos de

serpientes et la veian, luego les dexaba el dolor: otrosi quien bien

parare mientes como nuestro señor Iesu Cristo fue alzado en la cruz,

et el tormento que pasó, et se doliere de la su pasion et de sí mesmo,

et le pediere merced quel perdone, sanarle ha de las mordeduras malas

de los pecados quel fizo facer el diablo que es serpiente antigua. Et

que esta significanza que habemos dicho sea verdat, nuestro señor Iesu

Cristo lo dixo por sí á Nicodemus, que era home en que se fiaba et

descobria algunas de sus poridades porquel tenie por derechurero et de

buena vida, et díxogelo ante que prisiese muerte et pasion, et le fizo

[363] entender la Trenidat, et le mostró por qué razon era él Fijo de

Dios, et cómo habie de morir por salvar el mundo, deciendo asi, que

como Moysen alzara la serpiente en el desierto, asi convenie que fuese

alzado el Fijo de la Vírgen de sobre la tierra, porque los que en él

creyesen non peresciesen, mas hobiesen vida perdurable. Et á lo al de

la lumbre que diz en la bendicion del fuego con que han de encender la

candela, esto se entiende por nuestro señor Iesu Cristo, que es luz

verdadera que alumbra á todas las cosas, á cada una segunt conviene,

et señaladamiente á los corazones et á las voluntades de aquellos que

estan en tinebra de pecado segunt dixo Job: Señor Dios, tú diste luz á

los pecadores, porque te viesen los que eran en tinebras et en sombra

de muerte.

_LEY XXXV._

De los que descubren las confesiones quántos males facen, et qué

pena deben haber por ello.

_Descubriendo alguno poridat de rey dixiemos en el segundo libro

quan grant traycion face, quanto mas quien descubre la que es

dicha á Dios, asi como la confesion que es dicha al clérigo [364]

en voz dél, ca este atal face muchos males et grandes; lo uno

que es traydor á Dios, et desobediente á santa eglesia, et lo

al que es alevoso á su cristiano, et demas homiciero, ca mete

malquerencia entre los homes, et dales grant enxiemplo de mal,

et face muy grant falsedat, tolliendo los homes que non sirvan

á Dios rezelándose de confesar. Et aun dicen los santos por tal

como este, que es asi como falsario que quebranta carta sellada

con sello de señor ó de amigo, que gela diese fiándose en su

lealtad, ca asi es la confesion como [365] seello de poridat que

guarda lo que es escripto dentro en la carta que lo non puede

ninguno saber. Et aun mas lo encarecieron los santos que dixieron

que si mandasen al clérigo en virtud de obediencia que dixiese

lo que sabie de confesion de alguno, que lo non debie descobrir

por eso nin por otra premia ninguna que le puedan facer, ante

debe decir todavía que lo non sabe, et dirá verdat; ca el non lo

sabe como home mas como Dios, et si por aventura por tal razon

le matasen, serie mártir por ende. Onde qualquier clérigo que

descobriese confesion de alguno de los que se le manifestasen

nin por palabra, nin por señal, nin por otra manera ninguna que

ser pueda, debe ser despuesto por ende, et encerrado en algunt

monesterio que faga penitencia por toda su vida; et esta pena

tovo por bien santa eglesia de darle en lugar de muerte, pues que

nol debe de otra guisa matar._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 140 / 709 题