LEY XXXI.

_De qué cosas debe ser fecha la crisma._

Dos cosas son aquellas de que debe ser fecha la crisma et non de al:

la una bálsamo; la otra olio de olivas. Et esto se face por muy grant

significanza de aquellas cosas que hobo et ha en nuestro señor Iesu

Cristo, donde ella recibe el nombre; ca el bálsamo se entiende por

buena fama, et el olio por buena voluntad. Et estas dos cosas hobo

en sí enteramente nuestro señor Iesu Cristo mas que ningunt home que

fuese, nin es nin será: ca él hobo buena fama et complida, porque

siempre fizo bien; et hobo buena voluntad, porque todos los sus fechos

et las sus obras fueron con piadat et con merced. Et demas el olio

del bálsamo et el de las olivas son en muchas cosas, sin estas dos que

deximos, semejantes á nuestro señor Iesu Cristo; ca asi como el bálsamo

fallan en un lugar solo et non en mas en todo el mundo, asi nuestro

señor Iesu Cristo es fallado por fijo de santa María, que fue vírgen

ante que della naciese, et estonce et despues; et otrosi el solo,

porque nunca fue nin será Dios et home ayuntado en uno sinon él. Et

aun hay otra razon, que asi como nuestro señor Dios es poderoso sobre

todas las cosas, asi nuestro señor Iesu Cristo con él en uno, que son

amos una cosa, es poderoso sobre todo. Et asi como Iesu Cristo con

su Padre et con el Espíritu santo son trinidat et unidat; otrosi el

bálsamo maguer es un árbol ha en sí tres maneras: la primera raiz de

criamiento, que se entiende por el Padre: la segunda manera de árbol es

que se cria onde cavan, et labran et podan, porque salle dende cosa que

tiene á todos pro, que se entiende por el Fijo, que recibió martirio

en muchas maneras, et en cabo muerte por nos salvar: la tercera es la

grosura que dende salle, que es dicha bálsamo, que se entiende por el

Espíritu santo; ca asi como este olio salle de la crianza del árbol et

de la labor que en el facen, asi el Espíritu santo sallió de la honra

del Padre, et de la humanidat del Fijo. Et aun hay otra semejanza, que

asi como el bálsamo non se puede dañar nin corromper, nin dexa eso

facer á las cosas en que cae et tañe; otrosi nuestro señor Iesu Cristo

que nunca fue corrompido nin dañado, nin lo puede ser en cuerpo nin

en alma, guarda que non lo sean los que son llegados á él por gracia

de Espíritu santo. Et aun semeja en al, que asi como el bálsamo sana

las llagas nuevas et tuelle las señales de las viejas, otrosi nuestro

señor Iesu Cristo sana los corazones de los homes que son llagados,

perdonándolos et habiéndoles merced quando se duelen de sus pecados, et

non tan solamiente los que se confiesan, mas aun tuelle et desata los

antiguos, asi como el de Adam, et otros que facen los homes ante que

sean bautizados et reciban penitencia, que non se acuerdan. Onde por

todas estas semejanzas que ha el bálsamo á nuestro señor Iesu Cristo,

por eso le meten en la crisma que es su engüento. Et el otro olio de

las olivas que deximos ha otrosi muchas semejanzas á nuestro señor

Iesu Cristo. La primera que asi como gobierna mucho et complidamente

el cuerpo del que lo come, otrosi face nuestro señor Iesu Cristo que

el que su cuerpo come como debe es gobernado bien et complidamente en

este mundo et en el otro, segunt él mismo dixo, quien comiere la mi

carne et bebiere la mi sangre, en mi fincará et yo en él. Et aun hay

otra semejanza, que asi como el olio face muy fermosa lumbre con que

alumbra á todos aquellos que estan en el lugar do él es acendido, asi

el amor de nuestro señor Iesu Cristo alumbra los corazones de aquellos

do se enciende de manera que los face veer et conoscer en este mundo

el su bien qual es; et otrosi porque vivan bien et derechamiente de

guisa que quando del sallieren que vean la su faz en el otro, que es

luz verdadera que dura por siempre segunt él mesmo dixo: yo soy luz

del mundo, et quien á mí seguiere non andará en tiniebra, mas haberá

luz de vida: et otrosi dixo sant Johan evangelista por él que era luz

verdadera que alumbraba en este mundo á todos aquellos que andaban en

el su nombre. Otra semejanza hi ha, que bien asi como el olio es blando

et sabroso de tañer et comer, asi nuestro señor Iesu Cristo es de gran

piadat á los pecadores quandol tañen por ruegos et por oraciones que

le facen, pediendol merced que los perdone; ca maguer ellos tengan

la su carga de sofrir grant pena por lo que merescen, todavía se la

afloja él quando le tañen doliéndose et pediéndole perdon segunt él

mesmo dixo: el mi yugo sabroso es, et la mi carga liviana. Et aun se

semeja en al, ca el olio amansa los dolores et ablanda las cosas duras;

otrosi el nuestro señor Iesu Cristo amollenta los corazones duros de

aquellos que non se quieren convertir nin dolerse de sus pecados, et

ablandece los dolores de las llagas que les face el diablo, metiéndolos

en malos pensamientos et faciéndolos facer malas obras, segunt dixo

el rey Salomon por él, que olio echado es el su nombre: et esto se

entiende por los lugares do es la dolor. Otrosi, asi como el olio es

nacido de la oliva [349] que está siempre verde et con fojas, asi

nuestro señor Iesu Cristo es nacido espiritualmente de Dios Padre, que

está siempre en su poder et en su virtud, et temporalmente de santa

María, que estudo siempre en su virginidat et en su bondat, et estará

sin fin. Onde por todas estas semejanzas que ha en el olio de oliva,

tovo por bien santa eglesia que fuese vuelto con el olio del bálsamo,

et ayuntados amos á dos en uno. Et á este ayuntamiento llaman crisma,

porque en ella se demuestra la propiedat de la natura que ha en sí

nuestro señor Iesu Cristo.

_LEY XXXI._

Qué cosa es fe, et qué fuerza han los sacramentos con ella, ó

ella sin ellos.

_Fe tanto quiere decir como haber home [350] firme creencia de

la cosa que non siente nin vee, et por ende esta es fundamiento

et raiz de todo bien, et es tan buena et tan santa que non se

puede escusar en qualquier de los sacramentos. Ca maguer que los

resciba home todos, nol tienen pro para salvarse si non hobiese

fe que por ellos se salvará. Et por ende tan grant merced fizo

Dios á los pecadores que quando acaesce que viene alguno á

hora de muerte, et non puede haber clérigo nin lego á quien se

manifieste, que habiendo dolor en su corazon de sus pecados, et

fiando en la merced de Dios, que en esta fe se salva sin dubda

ninguna para non ir á infierno. Otrosi quando alguno se quisiese

manifestar que fuese mudo ó que hobiese [351] perdida la palabra

por enfermedat ó por ferida, ó que non sopiese [352] el lenguage,

ó de otra manera qualquier, maguer que haya clérigo ó lego á

quien se confesase, pues que lo non puede decir por palabra ha

menester que muestre señales de arrepentimiento, asi como si

escribiese sus pecados por su mano, ó alzase las manos á Dios ó

se firiese en los pechos, ó gemiese, ó sospirase ó llorase. Et

si muestra alguna de estas señales ó semejante dellas es salvo

segunt la fe católica de santa eglesia, et por ende nol deben

vedar ninguno de los sacramentos nin de los otros bienes della,

que gelos non den tan bien como si se confesase por palabra._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 136 / 709 题