_De qué cosas debe ser fecha la crisma._
Dos cosas son aquellas de que debe ser fecha la crisma et non de al:
la una bálsamo; la otra olio de olivas. Et esto se face por muy grant
significanza de aquellas cosas que hobo et ha en nuestro señor Iesu
Cristo, donde ella recibe el nombre; ca el bálsamo se entiende por
buena fama, et el olio por buena voluntad. Et estas dos cosas hobo
en sí enteramente nuestro señor Iesu Cristo mas que ningunt home que
fuese, nin es nin será: ca él hobo buena fama et complida, porque
siempre fizo bien; et hobo buena voluntad, porque todos los sus fechos
et las sus obras fueron con piadat et con merced. Et demas el olio
del bálsamo et el de las olivas son en muchas cosas, sin estas dos que
deximos, semejantes á nuestro señor Iesu Cristo; ca asi como el bálsamo
fallan en un lugar solo et non en mas en todo el mundo, asi nuestro
señor Iesu Cristo es fallado por fijo de santa María, que fue vírgen
ante que della naciese, et estonce et despues; et otrosi el solo,
porque nunca fue nin será Dios et home ayuntado en uno sinon él. Et
aun hay otra razon, que asi como nuestro señor Dios es poderoso sobre
todas las cosas, asi nuestro señor Iesu Cristo con él en uno, que son
amos una cosa, es poderoso sobre todo. Et asi como Iesu Cristo con
su Padre et con el Espíritu santo son trinidat et unidat; otrosi el
bálsamo maguer es un árbol ha en sí tres maneras: la primera raiz de
criamiento, que se entiende por el Padre: la segunda manera de árbol es
que se cria onde cavan, et labran et podan, porque salle dende cosa que
tiene á todos pro, que se entiende por el Fijo, que recibió martirio
en muchas maneras, et en cabo muerte por nos salvar: la tercera es la
grosura que dende salle, que es dicha bálsamo, que se entiende por el
Espíritu santo; ca asi como este olio salle de la crianza del árbol et
de la labor que en el facen, asi el Espíritu santo sallió de la honra
del Padre, et de la humanidat del Fijo. Et aun hay otra semejanza, que
asi como el bálsamo non se puede dañar nin corromper, nin dexa eso
facer á las cosas en que cae et tañe; otrosi nuestro señor Iesu Cristo
que nunca fue corrompido nin dañado, nin lo puede ser en cuerpo nin
en alma, guarda que non lo sean los que son llegados á él por gracia
de Espíritu santo. Et aun semeja en al, que asi como el bálsamo sana
las llagas nuevas et tuelle las señales de las viejas, otrosi nuestro
señor Iesu Cristo sana los corazones de los homes que son llagados,
perdonándolos et habiéndoles merced quando se duelen de sus pecados, et
non tan solamiente los que se confiesan, mas aun tuelle et desata los
antiguos, asi como el de Adam, et otros que facen los homes ante que
sean bautizados et reciban penitencia, que non se acuerdan. Onde por
todas estas semejanzas que ha el bálsamo á nuestro señor Iesu Cristo,
por eso le meten en la crisma que es su engüento. Et el otro olio de
las olivas que deximos ha otrosi muchas semejanzas á nuestro señor
Iesu Cristo. La primera que asi como gobierna mucho et complidamente
el cuerpo del que lo come, otrosi face nuestro señor Iesu Cristo que
el que su cuerpo come como debe es gobernado bien et complidamente en
este mundo et en el otro, segunt él mismo dixo, quien comiere la mi
carne et bebiere la mi sangre, en mi fincará et yo en él. Et aun hay
otra semejanza, que asi como el olio face muy fermosa lumbre con que
alumbra á todos aquellos que estan en el lugar do él es acendido, asi
el amor de nuestro señor Iesu Cristo alumbra los corazones de aquellos
do se enciende de manera que los face veer et conoscer en este mundo
el su bien qual es; et otrosi porque vivan bien et derechamiente de
guisa que quando del sallieren que vean la su faz en el otro, que es
luz verdadera que dura por siempre segunt él mesmo dixo: yo soy luz
del mundo, et quien á mí seguiere non andará en tiniebra, mas haberá
luz de vida: et otrosi dixo sant Johan evangelista por él que era luz
verdadera que alumbraba en este mundo á todos aquellos que andaban en
el su nombre. Otra semejanza hi ha, que bien asi como el olio es blando
et sabroso de tañer et comer, asi nuestro señor Iesu Cristo es de gran
piadat á los pecadores quandol tañen por ruegos et por oraciones que
le facen, pediendol merced que los perdone; ca maguer ellos tengan
la su carga de sofrir grant pena por lo que merescen, todavía se la
afloja él quando le tañen doliéndose et pediéndole perdon segunt él
mesmo dixo: el mi yugo sabroso es, et la mi carga liviana. Et aun se
semeja en al, ca el olio amansa los dolores et ablanda las cosas duras;
otrosi el nuestro señor Iesu Cristo amollenta los corazones duros de
aquellos que non se quieren convertir nin dolerse de sus pecados, et
ablandece los dolores de las llagas que les face el diablo, metiéndolos
en malos pensamientos et faciéndolos facer malas obras, segunt dixo
el rey Salomon por él, que olio echado es el su nombre: et esto se
entiende por los lugares do es la dolor. Otrosi, asi como el olio es
nacido de la oliva [349] que está siempre verde et con fojas, asi
nuestro señor Iesu Cristo es nacido espiritualmente de Dios Padre, que
está siempre en su poder et en su virtud, et temporalmente de santa
María, que estudo siempre en su virginidat et en su bondat, et estará
sin fin. Onde por todas estas semejanzas que ha en el olio de oliva,
tovo por bien santa eglesia que fuese vuelto con el olio del bálsamo,
et ayuntados amos á dos en uno. Et á este ayuntamiento llaman crisma,
porque en ella se demuestra la propiedat de la natura que ha en sí
nuestro señor Iesu Cristo.
_LEY XXXI._
Qué cosa es fe, et qué fuerza han los sacramentos con ella, ó
ella sin ellos.
_Fe tanto quiere decir como haber home [350] firme creencia de
la cosa que non siente nin vee, et por ende esta es fundamiento
et raiz de todo bien, et es tan buena et tan santa que non se
puede escusar en qualquier de los sacramentos. Ca maguer que los
resciba home todos, nol tienen pro para salvarse si non hobiese
fe que por ellos se salvará. Et por ende tan grant merced fizo
Dios á los pecadores que quando acaesce que viene alguno á
hora de muerte, et non puede haber clérigo nin lego á quien se
manifieste, que habiendo dolor en su corazon de sus pecados, et
fiando en la merced de Dios, que en esta fe se salva sin dubda
ninguna para non ir á infierno. Otrosi quando alguno se quisiese
manifestar que fuese mudo ó que hobiese [351] perdida la palabra
por enfermedat ó por ferida, ó que non sopiese [352] el lenguage,
ó de otra manera qualquier, maguer que haya clérigo ó lego á
quien se confesase, pues que lo non puede decir por palabra ha
menester que muestre señales de arrepentimiento, asi como si
escribiese sus pecados por su mano, ó alzase las manos á Dios ó
se firiese en los pechos, ó gemiese, ó sospirase ó llorase. Et
si muestra alguna de estas señales ó semejante dellas es salvo
segunt la fe católica de santa eglesia, et por ende nol deben
vedar ninguno de los sacramentos nin de los otros bienes della,
que gelos non den tan bien como si se confesase por palabra._