LEY XXIV.

_Qué pena deben haber los que se facen bautizar dos veces ó mas, et

otrosi los que los bautizan._

Sin pena non deben fincar los que se facen bautizar mas de una vegada,

et otrosi los que los bautizan; mas porque la eglesia es llena de

piadat et de merced, non quiso dar pena corporal de muerte nin de

lesion al que lo feciese; mas mandó que si fuese lego, que non lo

ordenasen despues; et si clérigo, quel tolliesen las órdenes, porque lo

feciera despreciando el sacramento del bautismo. Otrosi tovo por bien

que si obispo lo feciese ó otro clérigo qualquier, que fuese despuesto

de la dignidat et de las órdenes que hobiese, asi como quien pasa los

mandamientos de santa eglesia. Et nos decimos asi que porque los reyes

habemos de guardar la fe como aquella [327] en quien tenemos salud de

las nuestras almas, et perdon de nuestros pecados, et salvacion para

haber paraiso despues de la muerte, et vida santa que non ha fin: et

porque es nuestra madre que nos face nacer espiritualmente como de

nuevo, et nos cria con la leche de la piadat de Dios, et nos castiga et

nos enseña con las sus palabras que él dixo por nos, et con las obras

que fizo, et nos da poder sobre las gentes por su grant poderío, et nos

faz señores, et nos llama el su nombre que es rey, et quiere otrosi

que usemos de la justicia que enteramente es suya: tenudos somos por

todas estas cosas de guardar la ley, et de vengar toda cosa que fuese

fecha á deshonra de ella. Et por ende tenemos por derecho que el que se

feciere bautizar mas de una vez, faciéndolo á sabiendas, que debe morir

por ello. Et si por aventura non lo podieren haber, debe perder todo

quanto ha de aquellos bienes que fueren suyos quitamiente sin engaño

et sin barata. Et eso mesmo decimos del que gelo diere si fuere lego;

mas si fuere clérigo, sin la pena que la santa eglesia le da, debe

perder todos sus bienes, aquellos que tiene della; et si fuere obispo ó

otro perlado mayor, debe ser echado de aquella tierra en que tal fecho

fizo, ca muy grant derecho es que reciba deshonra el deshonrador de

la ley, et quel echen deshonradamiente de aquel lugar do la deshonró.

Ca asi como este fecho tañe en lo espiritual et en lo temporal, asi

aquel que contra ello fuere debe en todo haber pena segunt la justicia

de Dios et segunt la del mundo. Pero decimos que aquellos bienes que

asi fueren tomados, non deben ser metidos en otra cosa sinon en facer

eglesias, ó en honrarlas de vestimientas, et de otras cosas que hi son

menester, ó en sacar cativos, ó en aquellas cosas semejantes destas que

son de piadat et de merced, et mayormiente en aquellos que se tornan

cristianos recebiendo bautismo, et son [328] caidos en pobredat.

_LEY XXIV._

De las tres maneras de pecado que los homes facen, que perdona

Dios á los que se confiesan.

_Santa eglesia muestra como perdona Dios tres maneras de pecados

á los homes quando se confiesan, et da enxiemplo desto de los

tres muertos que resucitó nuestro señor Iesu Cristo quando

andaba por tierra; ca segunt fizo estonce [329] en los cuerpos

face agora á semejanza dello en las almas. Primeramente resucitó

la fija del príncipe de la sinagoga que yacie muerta en su

casa dentro; et por esto se entiende el pecado de los malos

pensamientos en que home está, et quando faz penitencia dellos

resucital nuestro señor en el alma, que era muerta por aquel

pecado contra Dios, por el pensamiento malo que pensó dentro en

su corazon, asi como resucitó [330] á aquella moza dentro en su

casa. El otro muerto que resucitó era fijo [331] de una viuda,

et quando lo levaban á soterrar encontróse nuestro señor Iesu

Cristo con los quel levaban fuera de la puerta de la ciudat,

et hobo duelo de su madre et de la otra compaña que lloraban

por él, et resucitólo; et por esto quiso que entendiesemos el

pecado que face home en diciendo algunas palabras que fuesen

carrera para facer el pecado que pensó, ó trabajándose en otra

manera qualquier para complirlo, et quando face penitencia dél

resucitále nuestro Señor en el alma, que era ya en carrera para

complir el pecado, asi como fizo vevir al fijo de la viuda que

levaban á soterrar. El tercero que resucitó fue Lázaro que habie

quatro dias que era muerto, et olie mal; et por esto tovo por

bien que entendiésemos el pecado que home face, non tan solamente

por pensamiento nin por palabra, mas compliéndolo por fecho:

ca á este resucita nuestro Señor Dios en el alma quando face

penitencia, como resucitó á Lázaro del sepulcro que olie ya;

ca asi como el cuerpo del home muerto, que es ya corrompido,

aborrecen los homes, porque les huele mal, asi al pecador quando

cumple el pecado por obra aborrecel Dios. Et por ende llora santa

eglesia et ruega á Dios por estos tales que son de fecho en

mayores pecados, segunt dixieron los santos; llore por tí santa

eglesia tu madre, et lave tus pecados en sus lágrimas: et esto se

face á semejanza de como lloraron santa María Magdalena et santa

Marta, et rogaron á nuestro señor Iesu Cristo por su hermano

Lázaro quel resucitase, et lloráron otrosi la otra compaña que

iban con ellas._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 129 / 709 题