_Qué pena deben haber los que se facen bautizar dos veces ó mas, et
otrosi los que los bautizan._
Sin pena non deben fincar los que se facen bautizar mas de una vegada,
et otrosi los que los bautizan; mas porque la eglesia es llena de
piadat et de merced, non quiso dar pena corporal de muerte nin de
lesion al que lo feciese; mas mandó que si fuese lego, que non lo
ordenasen despues; et si clérigo, quel tolliesen las órdenes, porque lo
feciera despreciando el sacramento del bautismo. Otrosi tovo por bien
que si obispo lo feciese ó otro clérigo qualquier, que fuese despuesto
de la dignidat et de las órdenes que hobiese, asi como quien pasa los
mandamientos de santa eglesia. Et nos decimos asi que porque los reyes
habemos de guardar la fe como aquella [327] en quien tenemos salud de
las nuestras almas, et perdon de nuestros pecados, et salvacion para
haber paraiso despues de la muerte, et vida santa que non ha fin: et
porque es nuestra madre que nos face nacer espiritualmente como de
nuevo, et nos cria con la leche de la piadat de Dios, et nos castiga et
nos enseña con las sus palabras que él dixo por nos, et con las obras
que fizo, et nos da poder sobre las gentes por su grant poderío, et nos
faz señores, et nos llama el su nombre que es rey, et quiere otrosi
que usemos de la justicia que enteramente es suya: tenudos somos por
todas estas cosas de guardar la ley, et de vengar toda cosa que fuese
fecha á deshonra de ella. Et por ende tenemos por derecho que el que se
feciere bautizar mas de una vez, faciéndolo á sabiendas, que debe morir
por ello. Et si por aventura non lo podieren haber, debe perder todo
quanto ha de aquellos bienes que fueren suyos quitamiente sin engaño
et sin barata. Et eso mesmo decimos del que gelo diere si fuere lego;
mas si fuere clérigo, sin la pena que la santa eglesia le da, debe
perder todos sus bienes, aquellos que tiene della; et si fuere obispo ó
otro perlado mayor, debe ser echado de aquella tierra en que tal fecho
fizo, ca muy grant derecho es que reciba deshonra el deshonrador de
la ley, et quel echen deshonradamiente de aquel lugar do la deshonró.
Ca asi como este fecho tañe en lo espiritual et en lo temporal, asi
aquel que contra ello fuere debe en todo haber pena segunt la justicia
de Dios et segunt la del mundo. Pero decimos que aquellos bienes que
asi fueren tomados, non deben ser metidos en otra cosa sinon en facer
eglesias, ó en honrarlas de vestimientas, et de otras cosas que hi son
menester, ó en sacar cativos, ó en aquellas cosas semejantes destas que
son de piadat et de merced, et mayormiente en aquellos que se tornan
cristianos recebiendo bautismo, et son [328] caidos en pobredat.
_LEY XXIV._
De las tres maneras de pecado que los homes facen, que perdona
Dios á los que se confiesan.
_Santa eglesia muestra como perdona Dios tres maneras de pecados
á los homes quando se confiesan, et da enxiemplo desto de los
tres muertos que resucitó nuestro señor Iesu Cristo quando
andaba por tierra; ca segunt fizo estonce [329] en los cuerpos
face agora á semejanza dello en las almas. Primeramente resucitó
la fija del príncipe de la sinagoga que yacie muerta en su
casa dentro; et por esto se entiende el pecado de los malos
pensamientos en que home está, et quando faz penitencia dellos
resucital nuestro señor en el alma, que era muerta por aquel
pecado contra Dios, por el pensamiento malo que pensó dentro en
su corazon, asi como resucitó [330] á aquella moza dentro en su
casa. El otro muerto que resucitó era fijo [331] de una viuda,
et quando lo levaban á soterrar encontróse nuestro señor Iesu
Cristo con los quel levaban fuera de la puerta de la ciudat,
et hobo duelo de su madre et de la otra compaña que lloraban
por él, et resucitólo; et por esto quiso que entendiesemos el
pecado que face home en diciendo algunas palabras que fuesen
carrera para facer el pecado que pensó, ó trabajándose en otra
manera qualquier para complirlo, et quando face penitencia dél
resucitále nuestro Señor en el alma, que era ya en carrera para
complir el pecado, asi como fizo vevir al fijo de la viuda que
levaban á soterrar. El tercero que resucitó fue Lázaro que habie
quatro dias que era muerto, et olie mal; et por esto tovo por
bien que entendiésemos el pecado que home face, non tan solamente
por pensamiento nin por palabra, mas compliéndolo por fecho:
ca á este resucita nuestro Señor Dios en el alma quando face
penitencia, como resucitó á Lázaro del sepulcro que olie ya;
ca asi como el cuerpo del home muerto, que es ya corrompido,
aborrecen los homes, porque les huele mal, asi al pecador quando
cumple el pecado por obra aborrecel Dios. Et por ende llora santa
eglesia et ruega á Dios por estos tales que son de fecho en
mayores pecados, segunt dixieron los santos; llore por tí santa
eglesia tu madre, et lave tus pecados en sus lágrimas: et esto se
face á semejanza de como lloraron santa María Magdalena et santa
Marta, et rogaron á nuestro señor Iesu Cristo por su hermano
Lázaro quel resucitase, et lloráron otrosi la otra compaña que
iban con ellas._