LEY XXIII.

_Cómo non debe ninguno ser bautizado mas de una vez._

Una vegada tovo por bien santa eglesia que fuese bautizado aquel que

bautismo quisiere recebir, et non mas; et esto por muchas buenas et

derechas razones. Primeramente que asi como el home non puede nacer

naturalmente segunt el mundo dos veces, asi non puede ser nacido quanto

en Dios espiritualmente mas de una. Et sin esto toda cosa que se faz

mas de una vegada non puede ser sin mengua, ó por non tener home la

cosa de que la quiere facer, ó teniéndola et non sabiendo della obrar

como debe. Et por ende en el bautismo non ha mengua ninguna destas,

ca es fallado en cada lugar de todos aquellos quel demandan de buena

voluntad. Et demas si parare mientes á Dios quel fizo, et cuya es la

virtud que ha en él, bien puede entender que tan complidos son los

sus fechos, porque en ellos non ha mengua nin la puede haber por que

se deba facer otra vegada, ca tan abondado es en sí de todo bien, que

ninguna cosa non le fallece, ca en él ha [324] alimpiedumbre de todas

suciedades del cuerpo et del alma, et perdonamiento de todos pecados.

Et por él se departe el que lo recibe del diablo et de sus obras, et

llégase al amor de Dios et tórnase su vasallo, trayendo su señal de la

cruz: et si la caballería deste mundo non la puede recebir ninguno dos

vegadas, nin de aquel que lo fizo caballero nin de otro ninguno, quanto

mas la caballería espiritual que es en el bautismo, ca este non puede

ser recebido mas de una vez.

_LEY XXIII._

Qué cosas ha mester la penitencia para ser verdadera.

_Salvacion ganan los homes de sus pecados faciendo penitencia

verdadera, et para esto han menester tres cosas: la primera

que se duelan en sus corazones de los pecados que frieron:

la segunda que los confiesen verdaderamente, non encubriendo

ninguno á sabiendas, nin menguando de decir todo aquello de que

se acordaren: la tercera que fagan emienda dellos, segunt les

mandaren aquellos á quien se confesaren. Estas tres cosas debe

facer cada un pecador porque erró contra Dios en tres maneras:

la una porque hobo sabor de pensar el pecado: la otra porque

consintió en ello queriéndolo facer: la otra por la soberbia que

hobo en cumplirlo de dicho et de fecho; et asi [325] por estos

tres males todo cristiano que se confesare verdaderamente debe

facer aquellas tres emiendas sobredichas; ca débese doler en su

corazon por el pensamiento malo que pensó, en que hobo sabor

[326], et débelo decir de su voluntad por su boca, porque fue

desvergonzado queriéndolo facer, et ha de facer emienda por la

soberbia que hobo en sí en complir el pecado; et para estas tres

cosas mostrar amenazó Amós el profeta por mandado de nuestro

señor Dios á Azahel rey de Damasco, quandol dixo: que por los

males et por las premias que ficiera tres vegadas á los pueblos

de los judíos, si se repintiese et feciese penitencia dello

que lo perdonarie; mas por la quarta vegada si los apremiase

nol perdonarie, mas que le darie pena por ello. Onde por estos

males et por estas premias entiéndense tres maneras de pecado en

que caen los homes, pensando mal et consintiéndolo, et despues

faciéndolo. El quarto es quando non quieren facer penitencia de

sus pecados; et han sabor de vevir en ellos; et por ende al que

asi muriere non lo perdonará Dios; ca derecho es que el que toda

su vida quiso vevir en pecado sin penitenciarse ó arrepentirse

dello, que despues de su muerte siempre sea en pena._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 128 / 709 题