LEY XIV.

_Quáles palabras deben ser dichas en la eglesia por honra del bautismo

ante que lo fagan._

Las palabras que mas fuerza han en el bautismo son estas que deximos en

la ley ante desta quando bautizan en el nombre del Padre et del Fijo

et del Espíritu santo, ca por estas santas palabras se acaba todo el

fecho de Dios [258] en todas las maneras que home non podrie pensar

nin decir, et toda la fuerza del bautismo en estas es. Pero otras

palabras muchas hi ha que deben ser dichas por honra destas que tañen

al bautismo, las unas ante que lo fagan, et las otras despues. Las de

primero son quando aducen al que ha de ser bautizado á la eglesia, et

en la puerta ante que entre se para el sacerdote con él preguntandol

qué quiere [259] ser; et los padrinos han de responder que cristiano.

Et luego el clérigo debe preguntar que como quiere haber nombre [260];

et los padrinos deben decir aquel nombre que quieren que haya. Et

estonce hale de preguntar el clérigo qué es lo que pide á la eglesia,

et él et los que han de responder por él le dicen que santa fe. Et

el clerigo le ha de preguntar qué pro cree que puede haber por ella;

estonce ha de responder vida perdurable: et esta es la vida perdurable

que conoscas que es un solo Dios vivo et verdadero que envió al mundo

Iesu Cristo su fijo, que con aquel su Padre et el Espíritu santo

vive et regna por siempre jamas. Et estonce el sacerdote debel [261]

soplar tres veces en la cara, deciéndol asi contra el diablo: sal

espíritu sucio dél, et da lugar á Dios que viene á este con Espíritu

santo enviado en el nombre del Padre et del Fijo et del Espíritu

santo. Et esa hora fagal el sacerdote una cruz con el pulgar diestro

en la fruente deciéndol: esta señal de la cruz del nuestro señor Iesu

Cristo pongo en la tu fruente; et debel luego facer otra cruz en las

espaldas deciendol eso mesmo. Et despues debe hi decir esta oracion,

en que ruega á Dios que deñe catar sobre aquel su siervo, el qual es

tenido llamar á los enseñamientos de la fe, tolliendol las durezas

del corazon et las vejedades de non creer, rompiendol los lazos del

diablo satanas con que estaba atado. Et esto dicho debe el sacerdote

tomar la mano del que ha de ser bautizado, et meterlo á la eglesia

deciendol esta oracion, en que ruega á Dios que le abra la puerta de la

su piadat, porque sus mandamientos pueda siempre seguir alegremiente en

la su eglesia, et proveche de dia en dia, et que el conviniente pueda

llegarse á recebir la gracia del su bautismo, que es acabada melecina;

et esto le ruega por el su fijo Iesu Cristo, que con él et con el

Espíritu santo vive et regna por siempre. Et aun sin esta oracion dice

otra en que ruega á Dios que las sus pregarias deñe oir piadosamente;

que aquel que él escogió señalandol de la señal de la cruz que por

la su virtud sea guardado, et tolliendol aquella dureza del corazon

et faciendol nacer como de nuevo, sepa guardar los sus mandamientos

porque venga á la su eglesia. Et quando esta oracion dixiere, debel

facer una cruz con el pulgar en la fruente et decir esta otra oracion,

rogándole á Dios que él, que fue et es facedor del humanal linage,

que sea otra vez reformador dél, et que tenga en su voluntad á los

pueblos deseados que escogió porque sean escriptos en el linage del

nuevo testamento: asi que lo que non podieron recebir por natura que lo

reciban por gracia. Et estonce el clérigo ha de meter sal en la boca

del que bautizan; mas porque la han primero de conjurar et de bendecir,

por eso queremos aqui decir la bendicion, porque los homes en todas

maneras entiendan la santidat que ha en el bautismo.

_LEY XIV._

De la crisma: por qué razon la facen de bálsamo et de olio.

_Bálsamo et olio son mester para facer la crisma, segunt es dicho

en la quarta ley ante desta, por esta razon; ca por el olio se

entiende buena voluntad, et por el bálsamo que huele bien buena

fama; et por esto se face destas dos cosas, por demostrar que

el que fuese ungido que debe haber limpia voluntad et buena

fama. Et non tan solamente ungen á los obispos et á los reyes,

mas aun á todos los cristianos dos vegadas antes que los batean

con olio bendicho, primeramente en los pechos [262], despues en

las espaldas; et por eso los ungen en los pechos, que por la

virtud de la uncion et del signo de la cruz, et por la gracia

del Espíritu santo se partan dellos todos los yerros et las

neciedades que ante habien, et que hayan buenos pensamientos;

et entre las espaldas los ungen porque se tuelga dellos toda

pereza, et que puedan facer buenas obras: ca la fe sin las buenas

obras muerta es. Et aun los ungen en las espaldas por otra

razon, porque faciendo buenas obras sean fuertes para sofrir los

trabajos en el servicio de Dios._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 119 / 709 题