_Quáles palabras deben ser dichas en la eglesia por honra del bautismo
ante que lo fagan._
Las palabras que mas fuerza han en el bautismo son estas que deximos en
la ley ante desta quando bautizan en el nombre del Padre et del Fijo
et del Espíritu santo, ca por estas santas palabras se acaba todo el
fecho de Dios [258] en todas las maneras que home non podrie pensar
nin decir, et toda la fuerza del bautismo en estas es. Pero otras
palabras muchas hi ha que deben ser dichas por honra destas que tañen
al bautismo, las unas ante que lo fagan, et las otras despues. Las de
primero son quando aducen al que ha de ser bautizado á la eglesia, et
en la puerta ante que entre se para el sacerdote con él preguntandol
qué quiere [259] ser; et los padrinos han de responder que cristiano.
Et luego el clérigo debe preguntar que como quiere haber nombre [260];
et los padrinos deben decir aquel nombre que quieren que haya. Et
estonce hale de preguntar el clérigo qué es lo que pide á la eglesia,
et él et los que han de responder por él le dicen que santa fe. Et
el clerigo le ha de preguntar qué pro cree que puede haber por ella;
estonce ha de responder vida perdurable: et esta es la vida perdurable
que conoscas que es un solo Dios vivo et verdadero que envió al mundo
Iesu Cristo su fijo, que con aquel su Padre et el Espíritu santo
vive et regna por siempre jamas. Et estonce el sacerdote debel [261]
soplar tres veces en la cara, deciéndol asi contra el diablo: sal
espíritu sucio dél, et da lugar á Dios que viene á este con Espíritu
santo enviado en el nombre del Padre et del Fijo et del Espíritu
santo. Et esa hora fagal el sacerdote una cruz con el pulgar diestro
en la fruente deciéndol: esta señal de la cruz del nuestro señor Iesu
Cristo pongo en la tu fruente; et debel luego facer otra cruz en las
espaldas deciendol eso mesmo. Et despues debe hi decir esta oracion,
en que ruega á Dios que deñe catar sobre aquel su siervo, el qual es
tenido llamar á los enseñamientos de la fe, tolliendol las durezas
del corazon et las vejedades de non creer, rompiendol los lazos del
diablo satanas con que estaba atado. Et esto dicho debe el sacerdote
tomar la mano del que ha de ser bautizado, et meterlo á la eglesia
deciendol esta oracion, en que ruega á Dios que le abra la puerta de la
su piadat, porque sus mandamientos pueda siempre seguir alegremiente en
la su eglesia, et proveche de dia en dia, et que el conviniente pueda
llegarse á recebir la gracia del su bautismo, que es acabada melecina;
et esto le ruega por el su fijo Iesu Cristo, que con él et con el
Espíritu santo vive et regna por siempre. Et aun sin esta oracion dice
otra en que ruega á Dios que las sus pregarias deñe oir piadosamente;
que aquel que él escogió señalandol de la señal de la cruz que por
la su virtud sea guardado, et tolliendol aquella dureza del corazon
et faciendol nacer como de nuevo, sepa guardar los sus mandamientos
porque venga á la su eglesia. Et quando esta oracion dixiere, debel
facer una cruz con el pulgar en la fruente et decir esta otra oracion,
rogándole á Dios que él, que fue et es facedor del humanal linage,
que sea otra vez reformador dél, et que tenga en su voluntad á los
pueblos deseados que escogió porque sean escriptos en el linage del
nuevo testamento: asi que lo que non podieron recebir por natura que lo
reciban por gracia. Et estonce el clérigo ha de meter sal en la boca
del que bautizan; mas porque la han primero de conjurar et de bendecir,
por eso queremos aqui decir la bendicion, porque los homes en todas
maneras entiendan la santidat que ha en el bautismo.
_LEY XIV._
De la crisma: por qué razon la facen de bálsamo et de olio.
_Bálsamo et olio son mester para facer la crisma, segunt es dicho
en la quarta ley ante desta, por esta razon; ca por el olio se
entiende buena voluntad, et por el bálsamo que huele bien buena
fama; et por esto se face destas dos cosas, por demostrar que
el que fuese ungido que debe haber limpia voluntad et buena
fama. Et non tan solamente ungen á los obispos et á los reyes,
mas aun á todos los cristianos dos vegadas antes que los batean
con olio bendicho, primeramente en los pechos [262], despues en
las espaldas; et por eso los ungen en los pechos, que por la
virtud de la uncion et del signo de la cruz, et por la gracia
del Espíritu santo se partan dellos todos los yerros et las
neciedades que ante habien, et que hayan buenos pensamientos;
et entre las espaldas los ungen porque se tuelga dellos toda
pereza, et que puedan facer buenas obras: ca la fe sin las buenas
obras muerta es. Et aun los ungen en las espaldas por otra
razon, porque faciendo buenas obras sean fuertes para sofrir los
trabajos en el servicio de Dios._