_Cómo se deben entender las leyes._
Entender se deben las leyes bien et derechamente [117], parando siempre
mientes en el verdadero entendimiento dellas [118] á la mas sana
parte [119] et mas provechosa segunt las palabras et las razones que
hi fueren puestas. Et por esta razon non se deben escrebir [120] por
abreviamiento de escriptura, nin por razones menguadas por que los
homes cayan en yerro, entendiéndolo en una manera segunt la letra,
seyendo de otra segunt razon. Ca saber las leyes non es tan solamente
[121] en aprender et decorar las letras dellas, mas en saber el su
verdadero entendimiento.
_LEY XIII._
Que ninguno non se pode escusar por decir que non sabe las leyes.
_Bien asi como del saber vienen todos los bienes et los pros
que pueden seer, otrosi del non saber vienen todos los males
et todos los danyos, et por esol llaman necidad. Ca por el
saber conosce hombre á Dios, et entiende comol ha de amar et
de guardar: otrosi conosce las otras cosas, et sabe qué es lo
que ha de facer á cada una. Esto face al hombre seer acabado et
complido de todo bien, et estremal de todas las otras cosas que
non han este entendimiento. Et por el non saber yerra el hombre
contra Dios en non conoscerle nin saberle guardar, et yerra
otrosi contra todas las otras cosas, ca non entiende lo que ha
de facer á ninguna dellas; et el que asi vive decimos que face
vida de bestia et aun peor, ca la bestia face segun su sentidol
abonda, mas ell hombre que non quiere saber non quiere llegar á
quanto podria alcanzar por su entendimiento. Et pues que tanto
bien viene del saber, et tanto mal del non saber, bien semeia
que el que non quiere saber non ha sabor de bien facer. Et pues
los hombres naturalmente cobdician saber todas las cosas, et mas
aquellas que son á su pro, bien tenemos que todos los de nuestros
regnos et de nuestro seniorio deben cobdiciar á saber estas
leyes deste libro, que son á pro et á honra dellos, et ninguno
non pode nin debe escusarse por decir que las non sabe. Ca si él
por sí non las podiere saber, débelas aprender daquellos que las
sopieren, et quien esto non ficiere, non pode seer escusado de
non recebir la pena que las leyes mandan._