En la vecindad de Cinco Saltos--Colonia La Picaza--acaba de iniciar la
empresa del Ferrocarril del Sud, una chacra experimental bajo la
dirección de un competente agrónomo.
Se propone la empresa al organizar esta estación agronómica, cumplir dos
misiones reclamadas por el incremento agrícola e industrial que va
tomando la comarca: la una, de experimentación; de enseñanza la otra.
Los numerosos problemas del alto valle, que reclaman un estudio
inmediato para, por lo menos, marginar soluciones definitivas, pueden
englobarse en estas dos expresiones: riegos y cultivos. Finca en tales
enunciados la razón fundamental de esta chacra.
En materia de aprovechamiento de las aguas fluviales, falta en la zona
del Alto Río Negro estudios para su sistematización agrícola. Abunda el
agua hasta ser un peligro la revenición de los terrenos. El temor de las
sequías, que suelen ser angustiosas para los regantes del Limay,
supeditados a la elevación mecánica de las aguas del río, ha aguzado en
los colonos de la zona el espíritu de conservación y fomentado el riego
excesivo. Pero es elemental que no todos los cultivos reclaman la misma
dosis de agua ni en todas las épocas del año tiene el agua la misma
provechosa oportunidad. A disciplinar los beneficios del riego tenderán
los ensayos experimentales de la estación, estableciendo medidores de
agua que fijarán, con la distribución en las diversas parcelas, la
necesidad de cada cultivo. Estos resultados podrán servir de norma a los
colonos para ordenar sus riegos, sobre bases ecuánimes, en procura
siempre de los mayores rendimientos y la mejor calidad de los productos.
En lo que respecta a los cultivos, estudiará la estación agronómica,
sobre bases de comparación, todas las variedades que “a priori” se
adaptan al valle del Río Negro. De acuerdo con los resultados de esta
investigación experimental, distribuirá entre los chacareros, las
semillas aptas para su divulgación en la zona. Lo propio ocurrirá con
los cultivos arborícolas, disponiendo, al efecto, de un vivero. Ensayará
variedades forestales y frutales, dedicando especial atención a las
pomáceas, en procura de una selección conveniente, inmune al pulgón
lanígero y otras plagas que pueden difundirse en la región si no se
evitan con medidas previsoras.
En cuanto al cultivo de la vid, ensayará las variedades más propias del
clima. Sobre este particular, aboga el agrónomo por los planteles de
cepa americana. No existe la filoxera en el valle; pero es conveniente
precaverse con tiempo. Para evitar este terrible flagelo, es
indispensable plantar sobre pie americano, rompiendo con la incuria de
muchos colonos y el sistema inveterado de cultivar las vides a la buena
de Dios. La estación agronómica, una vez en funciones, facilitará a los
colonos los tipos de cepa apropiados para vino y para exportación.
La misión didáctica la llenará este establecimiento por medio de una
intensa labor de propaganda, por conferencias y clases prácticas,
visitas a las chacras de la región, distribución de monografías sobre
cultivos, variedades de plantas y semillas, sistemas agrícolas y
pequeñas industrias.
--Puedo garantirle--nos dice el agrónomo--que, en términos generales, se
desconoce en la zona los métodos de poda de los frutales. En las viñas,
las deficiencias de esta labor fundamental son menos notorias. La
estación agronómica ha traído un arboricultor francés muy competente,
quien durante la época de la poda va a recorrer chacra por chacra para
enseñar prácticamente los mejores procedimientos a seguir.
“Como resolución básica--nos dice--para poner en práctica un plan de
experimentación y enseñanza, se ha dispuesto la confección de una
estadística de las colonias Picasa y Lucinda, detallando minuciosamente
cada cultivo, de manera de capacitarse sobre las deficiencias anotadas
para aconsejar los reactivos de oportunidad.”
Tal es, en síntesis, la orientación cardinal de este campo de
experiencia que, ageno a todo propósito de lucro, acaba de iniciar la
empresa del Ferrocarril del Sud en una extensión de 24 hectáreas.
En el terreno de la práctica y a medida que lo reclamen las exigencias
de la región, ampliará sus experiencias en el campo de la industria.
Establecerá su pequeña bodega con el único fin de enseñar a los colonos
vecinos, los procedimientos de la vinificación. Incorporará, además, la
industria lechera con tendencias a estabilizar el tipo de queso que
convenga a la zona, atendiendo a los planteles de lecheras convenientes,
a su cultura industrial y la calidad de los forrajes. Es probable que la
implantación de este tambo experimental se inicie dentro de un año.
--Soy un acérrimo partidario--nos dice el agrónomo--de la propagación en
el valle, del trébol violeta, como planta forrajera. Mis ensayos me han
dado rendimientos excepcionales. El trébol violeta en esta zona tiene un
sistema foliáceo admirable. Una sola de sus hojas, equivale, en tamaño,
a tres del trébol violeta cultivado en Europa. Se tupe en forma
inextricable y resiste, sin desmedro, hasta siete cortes anuales.
Conceptúo a este forraje en mejores condiciones que la alfalfa para la
región.--Y nuestro interlocutor robustece su entusiasta panegírico,
mostrándonos un cuadro donde ha ordenado, secos ya, algunos ejemplares
de hojas y de flores de “su trébol". Y pone, al propio tiempo, en
nuestras manos, un tratado agrícola francés, donde la tricromía del
trébol violeta, de tamaño natural, nos permite la comparación con la
forrajera auténtica, marcando una enorme superioridad para la planta de
nuestro valle.
En cierta ocasión nuestro interlocutor enseñó las hojas frescas del
trébol a un experimentado agrónomo francés que visitaba la zona del Río
Negro, interrogándole sobre su clasificación.
--Esto, sin duda, es trébol--dijo el técnico, después de un minucioso
análisis al magnífico ejemplar trifolio;--pero, le mentiría a usted si
dijera a qué variedad pertenece. No conozco este trébol...
Era, sin embargo, el “trefle rouge”, vulgarizado en las praderas de
Francia. ¡Tal era la diferencia de la leguminosa!
No participamos del todo con el optimismo del agrónomo, convencidos de
que ningún forraje puede superar a la alfalfa, pero aceptamos, como
razón de peso, el excedente cuantitativo de aquella apreciable planta,
ya que no la calidad nutritiva de la alfalfa.
En lo que estamos muy de acuerdo con el agrónomo es en la necesidad de
dedicar una atención preferente al cultivo de la remolacha azucarera. El
suelo de la región y el clima se prestan admirablemente para dar
carácter de industria a sus cultivos. Las tierras de aluvión profundas,
la facilidad de riegos metódicos y la intensa radiación solar, son
factores eficacísimos para la prosperidad de esta hortaliza. La
experiencia de algunos ensayadores comarcanos, ha probado este aserto.
La compañía de tierras del sur, por intermedio de su agrónomo arribó a
interesantes comprobaciones. Ensayaron asimismo X. y X.... No conocemos
la suerte que corrieron los cultivos de estos últimos afincados.
Calcula nuestro informante que la remolacha azucarera puede rendir en la
región, por hectárea, hasta 30.000 kilogramos, cantidad que
industrializada podría dar un resultado de 4.000 kilos de azúcar. Cree,
además, ateniéndose a las facilidades del cultivo y razones agrológicas
muy atendibles, que se podría realizar dos cultivos en el año, resultado
desconocido en las regiones remolacheras de Europa. Sin duda esta sola
circunstancia vendría a ser el mayor incentivo para tentar la
propagación de esta salsolácea, con rumbo hacia la industria azucarera.
Se aseguraría con ello, los cultivadores permanentes, lo que no ocurre
en Europa, con una sola cosecha debido a la rotación de los braceros.
En compañía de nuestro informante, visitamos la chacra de
experimentación, iniciada en diciembre de 1918. Todo es incipiente, en
consecuencia. El terreno, un tanto quebrado, se presta admirablemente
para la experimentación disciplinada de riegos y desagües. Conocidos con
precisión sus niveles, se ha comenzado a desbrozar el terreno salvaje y
a preparar convenientemente la tierra ya laborada, para desarrollar de
inmediato el plan general de cultivos. Nos asegura el director que
piensa tener hechos los edificios e instalaciones y practicadas las
siembras de otoño e invierno para el mes de julio del corriente año.
Esta chacra, adquirida por el Ferrocarril a la Compañía de Tierras del
Sud tiene excelentes condiciones, no sólo por su ubicación sino por su
aspecto, por la calidad de su suelo, con muy pequeños manchones de
salitre que desaparecerán con los primeros lavajes y el emparejamiento;
y hasta por la perspectiva panorámica que presentará en el futuro, de
acuerdo con el plan resuelto de distribución de sembríos y arborización
general.
El edificio de la administración, que será construído en seguida,
mientras se dociliza el predio y se ejecutan las diversas suertes de
cultivos y plantaciones, será de corte sencillo y elegante. Afirmado en
el alto borde de una vieja arroyada--que se utilizará como desagüe,
civilizada convenientemente--dominará el conjunto de la finca. Según el
plan del agrónomo director, quien tiene amplias facultades de la empresa
para disponer la ordenación general de la chacra, se buscará unir al
aspecto educativo y experimental del predio, la nota cultural exigida
por la estética, combinando los factores utilidad y belleza. Prima
facie, el agrónomo nos supone el técnico reflexivo y el hábil
proyectista. La práctica afianzará, sin duda, nuestro juicio, pues no se
trata de un novicio en la región, sino de un experimentado cultivador
con el éxito franco de su finca vecina, una de las más bien organizadas
de la colonia.
Anticipamos el florecimiento de la chacra puesta al servicio de esta
zona tan nueva y tan promisoria. Campo de experimentación y escuela,
granja y laboratorio, mentoría de inexpertos y estímulo de labradores
eficaces, mientras satisface la misión didáctica y experimental para que
ha sido creada, enriquecerá con nuevos cultivos sus parcelas, comprobará
la razón de industrias proficuas, regimentará el aprovechamiento
sistemado y eficaz del riego y pondrá en su belleza conjuntiva el tono
amable de los arbolados, con ejemplares exóticos y de la región. Será
chacra y viñedo, cortijo y huerta, con mucho de parque y mucho de
jardín.