Donde hay vida hay "lucha por la vida", concepto que debe entenderse
en el sentido amplio y figurado que le atribuyó Darwin. Para esa lucha
todas las especies vivientes poseen medios especiales de protección o
de ofensa, que adquieren un valor psicológico cada vez más explícito
desde las especies inferiores hasta el hombre. Los primitivos medios
de lucha son violentos y se complementan progresivamente con medios
fraudulentos; entre éstos, uno de los más importantes en la especie
humana, es la simulación. En todas sus manifestaciones la simulación
es útil en la lucha por la vida y se presenta como un resultado de
la adaptación a condiciones propias del medio en que la lucha se
desenvuelve.