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[La ortographía del original está conservada.]
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LOS INGENIOS
COLECCION DE VISTAS
DE LOS PRINCIPALES
INGENIOS DE AZUCAR
DE LA
ISLA DE CUBA
1857
_M. A. G. D._
*/
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LOS INGENIOS
COLECCION DE VISTAS
DE LOS PRINCIPALES INGENIOS DE AZUCAR
DE LA
ISLA DE CUBA.
EDICION DE LUJO
EL TEXTO REDACTADO POR JUSTO G. CANTERO, GENTIL-HOMBRE DE CAMARA
DE S. M. Y ALFEREZ REAL DE TRINIDAD, & &.
LAS LAMINAS DIBUJADAS DEL NATURAL Y LITOGRAFIADAS POR
EDUARDO LAPLANTE.
Dedicado
A LA REAL JUNTA DE FOMENTO.
HABANA.
IMPRESO EN LA LITOGRAFIA DE LUIS MARQUIER.
1857.
DEPÓSITO, CALLE DEL OBISPO N. 37.
Imprenta LA CUBANA, Mercaderes, 8.
*/
A LA
REAL JUNTA DE FOMENTO.
Vamos á comenzar la publicacion de una obra, sino perfecta y acabada, la
primera que en su clase haya salido á luz de las prensas cubanas.
Esos grandes focos de produccion, de elaboracion y cultivo de un fruto
que es, hace muchos años, la primordial y mas abundante fuente de la
riqueza y prosperidad de este bello y deleitoso pais, no han ocupado
hasta la fecha ningun cuerpo de obra especial, sino cuando mas algunos
artículos y memorias sueltas. Nosotros hemos procurado llenar este vacío
con el libro de "Los Ingenios".
No contamos para ello con nuestras débiles fuerzas solamente; el Sr. D.
Justo G. Cantero, ventajosamente conocido en todo el territorio de Cuba,
por su posicion y su fortuna, por su acendrado patriotismo, por la
elevacion de sus miras, y por su decidido amor al bien comun, nos ha
ofrecido cooperar con su buen juicio, con sus apreciables talentos y
datos especiales, á la redaccion del texto. Además los Sres. Hacendados,
á quienes hemos comunicado nuestro pensamiento, nos han facilitado
generosamente las verídicas noticias de sus respectivas fincas, y
esperamos que todos los demas continúen favoreciéndonos de igual manera
con las concernientes á las suyas.
No descenderemos á inútiles y minuciosos pormenores, ni todos los
ingenios de la Isla, pueden figurar en nuestro libro. Aquellos mas
notables por la grande escala de sus productos, aquellos donde se hallen
establecidas algunas mejoras ó reformas de reconocida utilidad, y los
que por sus circunstancias particulares arrojen alguna luz en la esfera
de la elaboracion y el cultivo, ó den alguna idea útil para su historia,
serán los que tengan lugar en nuestras páginas, ya en láminas aparte, ya
en grupos, ya en notas ilustrativas.
Para que la obra sea digna del objeto á que se consagra, no hemos
perdonado ni perdonaremos gastos ni esfuerzos de ninguna especie.
Ajustada exactitud, redaccion correcta, tipografia, láminas y papel de
lujo, limpieza, claridad y esmero en todo, serán los datos que la
constituyan. Si hubiéremos acertado á llenar un hueco que el
adelantamiento material y social del pais hacian en extremo notable,
nuestro placer será cumplido, si no quedarános la satisfaccion de haber
puesto los cimientos á este nuevo y pequeño edificio para que, con mayor
acopio de luces y talentos, lo mejoren y embellezcan los que nos
succedan.
Nuestra obra necesitaba de un poderoso Mecenas que la escudara con su
nombre, y desde luego creimos que era un deber nuestro dedicarla á la
Real Junta de Fomento de la Isla; á la ilustrada y meritoria
corporacion, que con su patriotismo y sus recursos ha contribuido de una
manera tan ostensible al desarrollo y acrecentamiento de la riqueza
agrícola y mercantil de este suelo que Dios bendiga. Si la acoje
benévola y le presta su poderosa égida, el éxito no será dudoso, y
quedarán digna y sobradamente recompensados los afanes y desvelos de los
/*
Editores
EDUARDO LAPLANTE--LUIS MARQUIER.
*/
INTRODUCCION.
Al presentar esta obra al público parécenos de suma necesidad una
explicacion para dar á conocer el motivo de su publicacion y los deseos
que animan á los que han tomado parte en ella.
La casualidad de estar viajando por la Isla Mr. Eduardo Laplante me
proporcionó la adquisicion de su amistad, y persuadido de su decidida
aficion al noble y bello arte de la pintura, me alborocé de hallarle en
mi camino y proponerle que tomase las vistas de mis ingenios, lo que
aceptó con agrado. Al ver la facilidad, gusto y exactitud del dibujo y
sus no comunes conocimientos generales de nuestra agricultura, hablamos
de lo conveniente que seria una obra en donde figurasen las fincas
principales de Cuba y por este medio dar á conocer los adelantos y
esfuerzos que impenden los agricultores para seguir la marcha universal
del progreso y generalizar esos conocimientos en un pais en el cual
parte de sus habitantes tiene tan poca aficion á viajar, séase por los
malos caminos que, gracias al celo del Gobierno, de la ilustrada Junta
de Fomento y de los buenos patricios, van desapareciendo con los vapores
y ferro-carriles, ó por el amor que nos inspira la localidad donde
nacimos y pasamos los primeros dias de la infancia, donde existen
nuestros intereses, donde se nos ofrecen, en fin, las mas dulces
reminicencias.
Siendo este el primer libro en su género que se dá á luz en nuestra
fértil Antilla, fuera presuncion creer que habiamos de llenar
cumplidamente el objeto á que tienden nuestros trabajos. Conocemos
nuestras débiles fuerzas y solo el fuego sagrado del entusiasmo pátrio
que arde en nuestros pechos nos dá valor para presentarnos al público,
guiados por la creencia de que estamos en el deber imprescindible de
hacer algo, esforzándonos y trabajando segun las escasas facultades con
que el ser Supremo nos dotara, para promover por los medios posibles las
mejoras y reformas necesarias al bien de la comunidad. Tambien hemos
confiado en la bondadosa cooperacion de los inteligentes hacendados que
nos han franqueado sus fincas con la mayor hospitalidad y facilitado
apuntes de suma importancia para los textos, con un interés ardiente que
en todos hemos notado por la felicidad de esta tierra querida.
Demasiado extenso ya este preámbulo, parécenos justo entrar de lleno en
la materia que pensamos tratar, impetrando ántes la benevolencia de
nuestros lectores.
Desde los tiempos mas remotos la agricultura se ha reconocido como la
madre de todas las industrias. "No hay profesion, dice Liebig, que se
pueda comparar en importancia con la agricultura: á ella le pertenece la
produccion del alimento para el hombre y los animales; de ella depende
la prosperidad de toda la especie humana, las riquezas de los Estados y
el acrecentamiento del comercio. "La tierra no solo paga con usura al
cultivador con el precio de los frutos que recoge, sino que le presta y
comunica fuerzas, salud y vigor para resistir á sus duras faenas. ¡Obra
de la Providencia Divina que vela incesantemente y cuida con particular
esmero de los que al bien de la humanidad, bajo cualquier respecto, se
consagran!
Si los descendientes de Rómulo y Remo, fundadores del pueblo romano,
hubieran dejado á sus agricultores solo tributar adoracion á Flora y
Pomona y no al fruto del botin, tal vez, la discordia civil no se
hubiese entronizado derribando los altares de la Patria y no hubiese
levantado sobre sus ruinas el sólio de Calígula, Tiberio, Neron y
Vitelio. La época mas floreciente de la república romana fué cuando se
dispensaban las distinciones y alabanzas mas honrosas á los que se
ocupaban en esta industria, en cuyo tiempo sobresalieron gran número de
escritores célebres como Varron, Palladio, Caton, Plinio, Culumela &. &.
Los egipcios adoraban á Osiris por ser el primero que les enseñó á
labrar la tierra y al buey Apis por los servicios que les prestaba. Los
griegos veneraban á Céres por que fué la diosa que inventó la
agricultura. Los chinos veneran aun la memoria de Confucio (Con-Ju-Yre)
no solo por haberles predicado benevolencia universal, justicia, virtud
y honradez, sino por que les hizo conocer la importancia de la
agricultura para su felicidad. Los cartagineses llevaron sobre las demas
naciones contemporáneas el arte al mas alto grado de perfeccion.
Culumela nos hace saber que Mayo, uno de los generales mas esclarecidos,
escribió veinte y ocho libros sobre esta materia y que fueron traducidos
al latin por órden expresa del senado Romano. Heroid, escritor griego
contemporáneo de Homero, nos habla del arado que los antiguos romanos
veneraban. Plinio refiere que el abono fué invencion del rey griego
Augeas, y Virgilio el cantor inmortal de los amores de Dido, aconseja el
riego. Sabido es en nuestros dias ó séase en la era positiva de la
agronomia, el estado fabuloso de prosperidad á que han llegado las
naciones con el sistema del cultivo alternante y el apoyo que le ha
prestado la ciencia moderna con la Geologia, Mineralogia, Botánica,
Quimica, Fisiologia vegetal ó Filosófia natural.
Inglaterra, Francia, Alemania, Prusia y los Estados-Unidos gastan
millones en adelantar su agricultura y sus razas de animales con sus
granjas y establecimientos modelos. En Meltray, Petitbourg y en
Jonkrlant se moralizan cultivando la tierra jóvenes que delinquieron; en
Montbellet reciben la instruccion agricola á que mas tarde han de deber
sus medios de existencia centenares de niños huérfanos, y hasta de los
dementes saca partido en Bicétre la administracion de hospicios de
Paris. Por todas partes vemos asociaciones é institutos de agricultura
representados por sus órganos y periódicos baratos para propagar los
conocimientos.
Seria ageno de los estrechos límites de esta publicacion entrar
detalladamente en la historia cronológica ó natural de la caña, sus
cualidades y principios constitutivos, climas, estaciones que le
convienen, modo de arar el terreno y cultivarlo, abonos, riegos que le
son útiles ó nocívos; lo mismo que de la elaboracion del azúcar,
maquinaria, constitucion del guarapo, procedimientos de defecacion,
evaporacion, concentracion, granulacion y purga. Estas son materias para
obras de mayor extencion y así solo nos limitaremos por las notas que
hemos tomado de cada finca á dar algunas noticias interesantes, hacer un
breve análisis de todo y enseñar prácticamente el modo de operar, los
terrenos en que prospera con mas ventaja la caña y los trenes para la
elaboracion que están actualmente en uso en la Isla.
Segun los autores que hemos leido, el escritor mas antiguo que nos habla
del azúcar es Theophrates, que dice se tenian tres medios de sacar miel
y el último expresa ser el de la caña. En la Sagrada Escritura solo
encontramos que el sabio Isaias en sus Profecías, cap. 43,, v. 24,, dice
á los Gentiles: "No me compraste caña dulce por plata". Scoffer
manifiesta que en el antiguo Egipto, Fenicia y la India tampoco se hace
mencion de ella y que no se encontró en su camino por Arabia ese
artículo como comercial hasta el siglo XI. Si confiamos en el testimonio
de Strabon en su historia de las Indias, creeremos que Nearco, almirante
de Alejandro el Grande, como 300 años ántes de Cristo, no solo vió la
caña, sino que sabia que de ella se extraía el azúcar.
Mr. Eduardo Wray cree, sin embargo de que los chinos afirman que el
azúcar se ha hecho de la caña en China sobre 3.000 años ántes de la
citada época, y de concederle un innegable derecho á una respetable
antigüedad en su fabricacion, que de la India y no de la China es de
donde la caña de azúcar emana. No es esta la opinion del sábio Humboldt
que está en la persuasion de que, por las pinturas que ha visto en las
antiguas porcelanas de China representando los diversos trabajos de
elaboracion del azúcar, el origen de esta manufactura debe referirse en
dicho Imperio á una época muy remota y quizas inmemorial.
Dioscórides en el siglo I. muy claramente dice que una clase de miel se
encontraba en la caña; que crecia en las Indias y en la Arabia Feliz,
Séneca y Lucano, que vivieron en tiempo de Neron, y despues Plinio se
refieren á la azúcar de la caña con la advertencia de que solo se
empleaba en la medicina.
A las Cruzadas se debe el principio del uso del azúcar en Europa, segun
Lafitau. El cultivo de la caña fué introducido en Chipre del Asia, donde
en 1148 se plantó una cantidad considerable, y al mismo tiempo fué
transplantada á Madera y á las Islas Canarias, y hasta el descubrimiento
de la América, esas Islas eran las que surtian á Europa de la mayor
parte del azúcar que consumia. En 1420 D. Enrique, regente de Portugal,
hizo transportar la caña de Madera á Sicilia y en el año de 1506 lo fué
á las Indias Occidentales.
El cultivo de aquella planta, segun nos dice Mr. Knapp's en su obra de
Química aplicada á las artes y manufacturas, existia en las costas de
Andalucia ántes de la invasion de los Arabes; de aquella época, á
mediados del siglo XV, el arte de elaborar el sumo de la caña para la
produccion del azúcar tuvo principio, aunque solo se fabricaba una
especie de azúcar bruto ó moscabado. En el año 1421 un veneciano inventó
el arte de refinarlo, de donde dimana el nombre de "pains de Venise" que
se ha dado á los panes de refino. En 1597 existia una refineria en
Dresde.
El uso del agua de cal y albumen para refinar se describe por Angelo
Sala, al principio del siglo XVI; en su Saccharologia el nombre de candi
se menciona en el Alchinira de Litario, 1595. Aun á lo último del siglo
XVII el azúcar era demasiado caro para los pobres. Con el progreso de la
civilizacion el uso del azúcar gradualmente ha llegado á ser una
verdadera necesidad en las clases menesterosas, y el consumo
consiguiente ha aumentado en grande escala; el uso del té, café y
conservas de frutas ha sido una de las causas de su general
introduccion: así es que en todas partes encuentra un lugar preferente,
desde los soberbios palacios hasta la mas infeliz cabaña, en los
festines durante la primavera gloriosa de la vida, cuando la fruicion
mas perfecta del alma y sus mas elevados deseos hacen de la tierra un
Eden; en medio de esas escenas donde Dios puede mirar con complacencia
los corazones enlazados por aquella misteriosa afinidad y simpatía
jurándose eterna union en felicidad ó infortunio, y en el lecho de
miseria y dolor en las manos del ministro de esperanza y alivio que nos
ofrece los jarabes para ocultar el acíbar de las medicinas y contrariar
las influencias de las enfermedades, que roban al filósofo su fortaleza
y consuelo; en todas partes, por fin, se reconoce como uno de los
productos mas preciosos con que la Providencia ha dotado á sus
criaturas.
Los portugueses llevaron esta planta á la Isla de San Thomas, y en 1520
habia mas de sesenta fábricas en ella. Mr. S. R. Porter anuncia que asi
que Colon descubrió el Nuevo mundo, Pedro Esteban llevó la caña á Santo
Domingo, que Miguel Ballestero natural de Cataluña fue el primero que
estrajo el jugo y Gonzalez Veloso el primero que lo redujo á azúcar; que
en 1518, segun relata Hevane, bajo la autoridad de Martyr, habia veinte
y ocho ingenios en la Isla y su cultivo se extendió con rapidéz
prodigiosa, rindiendo productos enormes.
Según Mr. Porter, en 1461 se llevó esta planta desde el Brasil á la
Barbada y de allí á las demas Antillas. En 1643 hicieron azúcar los
ingleses en San Cristóbal y los franceses en la Guadalupe en 1657.
En las Memorias de la Real Sociedad Patriótica de la Habana se nos
informa que cuando los ingleses se apoderaron de Jamaica en 1656 solo
habia tres ingenios en esta Isla. Esta época marca el principio de la
actividad en el fomento de los ingenios en las Antillas.
La Louisiana tardó medio siglo en empezar el cultivo de esta planta, sin
embargo de ser, segun varios autores, de los primeros artículos
introducidos por los europeos en las vecinas islas de Occidente. Segun
Mr. J. B. Jhorpe en un artículo que insertó en el "Harper Magazine" la
caña fué llevada á la Luisiana hace unos cien años por los padres
Jesuitas de la Isla de Sto. Domingo, los que no solo importaron la
semilla, sino también un número de negros que entendian la manera de
sembrarla y convertirla en azúcar. Sobre los terrenos que ocupa la
poblacion de New-Orleans fué donde aquellos padres empezaron á cultivar
la caña. Ahora en un radio de doscientas millas á cualquiera de los dos
lados del gran Mississipi y en las orillas de sus tributarios, la caña
florece tanto como se lo permiten las contrariedades de su ingrato
clima. La zafra tiene que hacerse en noventa dias so pena de ser
destruida por la escarcha, y es preciso poner una quinta parte de su
campo bajo la tierra para la semilla del año siguiente. Compárese esto
con nuestro suelo predilecto que ostenta campos de caña que duran de
veinte á cincuenta años, y tal vez se encuentre todavia la semilla del
tiempo de Colon. Siendo la zafra de la Louisiana de 350.000 bocoyes y
pesando cada uno 1.000 libras, se verá que se pierde en la semilla la
enorme suma de 70.000 bocoyes de azúcar.
Uno de los grandes trabajos que tienen que hacer es abrir zanjas
sumamente costosas para las lluvias que caen á torrentes en aquella
latitud y el agua que se filtra del rio que ellos llaman "transpiracion
water." Hay haciendas en las cuales en un espacio de una milla cuadrada
se puede encontrar de veinte á treinta millas de zanjas: estas han
costado años de trabajo é inteligencia, y aun con ellas hay ingenios que
por no ser favorable el nivel tienen que valerse de máquinas de vapor.
El terreno es tan bajo que en muchas millas de las orillas del rio
tienen de un lado y otro que poner un dique de seis á doce pies de alto
que llaman "levees" para protejerse de las inundaciones; pues cuando por
desgracia las olas del Mississipí rompen su prision, llevan consigo el
terror, la ruina y la muerte y solo se oye el grito: "The crevasse! The
crevasse!"
Otro inconveniente que ofrecen, es el de no poder usar el bagazo como
combustible: absorve la humedad atmosférica y hasta la fecha parece que
no han encontrado medio artificial de secarlo. Usan tres cuerdas de leña
para hacer un bocoy de azúcar y les cuesta tres pesos la cuerda; por
consecuencia, por cada mil bocoyes desembolsan 9.000 pesos solo de
combustible para la elaboracion. Hay 1.500 ingenios en la Louisiana; una
tercera parte tiene aun trapiches de caballos, y creen que es provechoso
poner máquinas de vapor cuando la hacienda produce de mil bocoyes para
arriba.
Muchos de los grandes ingenios de la Louisiana tienen aparato para
refinar: será interesante reproducir aquí lo que dice uno de nuestros
mas industriosos é inteligentes vecinos. "Segun los datos que tenemos,
el ingenio St. James tiene bajo de cerca 9.000 acres de tierra (272
caballerias nuestras); 1.500 acres (45 caballerias) de los cuales estan
en cultivo, divididos como sigue: 800 acres (24 caballerias) de caña,
294 acres (9 caballerias) de maiz, 150 acres (4-1/2 caballerias)
cultivados por los negros para su uso, 10 acres (1/3 caballeria) de
olivos; el resto de los 1.500 acres, á los cuales se ha aludido, está
ocupado con siembras de papas, fábricas, pastos y jardin; los demas de
los 9.000 acres es de monte de donde se saca el combustible. Las
fábricas consisten en la casa de vivienda y dependencias, 24 ranchos con
varandas al frente; cada rancho es de 40 pies cuadrados y contiene 4
cuartos y un patio; un hospital de 64 pies cuadrados conteniendo 7
cuartos y un gran varandage; una enfermería para los criollitos de 15
pies cuadrados, un almacén, la casa de los operarios; una caballeriza
con 100 pesebres, dos casas de madera cada una de 400 pies de largo, 100
de ancho y 34 de alto. La maquinaria consiste en una sierra de vapor y
una bomba de lo mismo, en el rio, para surtir la casa de calderas de
agua, una máquina de 80 caballos para moler, tachos al vacío, un
completo aparato para hacer y refinar 24.000 libras de azúcar en las 24
horas, directamente del guarapo y todo por medio del vapor. El ganado
consta de 64 mulos, 12 caballos, 16 bueyes, 145 carneros, 80 vacas. La
dotacion se compone de 250 esclavos: 107 hay trabajando en el campo, 2
son toneleros, 1 herrero, 2 maquinistas, 4 carpinteros, 20 criados en la
casa, 4 enfermeros, 11 viejos que atienden á la caballeriza y 64
criollitos.
Los gastos de esta finca ascienden á 20.000 pesos anuales que se emplean
en pagar al administrador, maestros de azúcar y maquinistas, en el
vestuario y alimentacion de los negros y reparaciones de maquinaria y
fábricas. La racion semanal de cada negro es de 5-1/2 libras de carne de
puerco de la mejor calidad, harina suficiente y papas; á esto se agrega
que cada siervo tiene sus puercos y gallinas y recibe anualmente dos
mudas de ropa, dos pares de zapatos, una colcha de lana y un sombrero.
El valor de este ingenio es:
/*[4]
Tierras: 9.000 acres á 40 pesos 360.000
Fábricas 100.000
Maquinaria 60.000
Esclavos 170.000
Animales 11.000
----------
Total $701.000
*/
Productos del ingenio en 1852:
/*[2]
Azúcar: 1.300,000 libras á 6 centavos 78.000
Miel: 60,000 galones á 36 centavos 21.600
--------
Maiz: 9.000 barriles para el uso de la finca, leña: 3.000
cuerdas para la casa de calderas estimado el valor en $14.400
----------
Total producto $114.000
*/
Tenemos á la vista un estado anual de precios corrientes dado por Mr. A.
R. Miltemberger, documento de sumo interes del cual aparece que el total
producto de la Louisiana en veinte y dos años, desde 1834 á 1855, fué de
3.898,740 bocoyes calculados en $198.993,868 de los cuales los puertos
del Atlántico tomaron 1.316,033 bocoyes y los Estados del Oeste
1.934,527. Resulta de dicho cuadro que la mejor zafra que ha hecho, fué
la del año 1853 que llegó á 449,324 bocoyes con 495.156,000 libras de
peso; pero desde entónces ha tenido inviernos muy húmedos y crudos y se
ha ido disminuyendo la zafra, tanto que la de 1856 solo la calculan en
80 ó 125.000 bocoyes, cantidad que no es suficiente para los Estados del
Oeste.
El azúcar de la caña dominó el mercado de Europa hasta el descubrimiento
del químico prusiano Margraf en el año 1747 quien probó que existia
azúcar en varias raices, particularmente en la remolacha; cuarenta y
cinco años después se estableció por Achard la primera fábrica de este
último fruto en Cumoon, de Silesia, por via de experimento, sin
conseguir por lo pronto muy alhagüeños resultados; pero por el estado
demostrativo que al final ofrecemos, se verá el vuelo que ha tomado
rivalizando con la caña, sin embargo de haber pronosticado el baron de
Liebig que no tendria porvenir.
La caña de azúcar, _saccharum officinarum_, clasificada en la Botánica
como perteneciente al género _triandia diginia_, es una planta de la
familia de las gramíneas; echa renuevos de una á tres pulgadas de grueso
y de dos á tres varas de alto, con nudos numerosos de donde parten las
hojas, adquiriendo la longitud de una vara y que segun se maduran se van
cayendo; poco mas arriba tiene cada canuto un ojo; al llegar á su
madurez, lo que sucede generalmente á los diez ó doce meses, echa en su
ápice una flor. La caña está cubierta con una cáscara silisosa que
envuelve un tejido como de malla leñoso pero poroso, una especie de
médula en cuyas celdillas se encuentra el jugo azucarado.
Los naturalistas han entablado diferentes cuestiones sobre la caña: la
primera, dificil de resolverse, se concreta á si es indígena del Nuevo
Mundo ó si procede de las Indias Orientales. Esta cuestion se ha
discutido en las Memorias de la Sociedad patriótica y por el padre Labat
en una obra publicada en 1742 en la que asegura mediante varios curiosos
datos, que la caña crece tan naturalmente así en América como en las
Indias. Los Sres. Blachette y Zoega agregan que esta opinion ha
adquirido un carácter de verdad despues que el célebre navegante Cook
encontró caña de azúcar en muchas islas del Océano Pacífico. A esto
añade un escritor de las Memorias de la Sociedad Patriótica, de donde
estractamos estas noticias, que parece, segun la autoridad de Pedro
Martyr en el libro 3.º de su primera Década escrita durante la segunda
espedicion de Cristóbal Colon verificada de 1493 á 1495, que en esta
fecha se cultivaba ya la caña en Santo Domingo; pero puede suponerse que
habria sido trasplantada alli por el mismo Colon en su primer viage con
las demas producciones de España y Canarias.
La otra cuestion es si la caña se da de semilla en alguna parte del
globo. Sin embargo de las reflecsiones de Porter, Bryan, Edwards, y los
viages de Bruce por el Egipto, Mr. Leonardo Wray demuestra que en
ninguna parte se da la caña de semilla y no puede explicar porqué los
agrónomos estan tan ansiosos de obtener semilla de la caña, cuando no se
puede esperar conseguir mejor clase que la de Otahiti ó la de Salangore,
cañas que bajo circunstancias favorables producen de dos á tres
toneladas de azúcar seca por acre. ¿Qué mas se puede apetecer? Necesario
es ver la cantidad de caña que se requiere para poder conseguir una
igual de azúcar, y formar una idea justa del producido enorme rendido
por un acre de tierra. Se dice igualmente que el cálculo de los
hacendados de Jamaica era sacar de la caña de planta dos toneladas de
azúcar seco por acre.
La caña ofrece muchas variedades y diferentes colores. En la Isla se
puede decir que solo se cultivan tres; pues la criolla que en algun
tiempo fué la exclusiva, solo se siembra para comer. Mr. Dumont la
defiende en su cuaderno publicado en 1832 y dice que llega una época al
fin de la zafra, en que la constitucion de su rival es leñosa y dificil
de moler; pero para las máquinas del dia no hay caña dura. La de Otahiti
ó blanca tiene todos los requisitos necesarios para ser preferida en
buenas tierras y es la que está generalizada sin embargo de exigir mas
cuidado que las otras.
La caña de cinta de Otahiti es casi la misma que la de Batavia; solo que
la primera tiene rayas moradas y la otra encarnadas. Esta es preferida
para los terrenos cansados ó de mediana calidad por ser fuerte, de
grandes dimensiones, crecer con mas vicio y precocidad y ser mas dura
que la blanca, sobre todo si se corta en época avanzada; á los trapiches
de bueyes les cuesta trabajo dar suficiente guarapo para los trenes.
Como esta caña madura ántes que la blanca, la zafra debe principiar por
ella, principalmente si la falta de brazos nos obliga á comenzar la
molienda en Noviembre.
La caña cristalina tiene todas las buenas propiedades de la de cinta;
crece con rapidez en donde la blanca seria indiferente y su guarapo es
muy rico. Porter, Evans y otros nos describen varias especies y Mr. Wray
nos dice que en el estrecho de Malacca y provincia de Wellesly hay ocho
clases de caña principales; que la primera y mejor del mundo, á la cual
dá su preferencia y cuyo cultivo recomienda es la nombrada _Salangore_
llamada por los Malayos de Malacca _tibbo coppoé_ (caña de yeso) por que
tiene alguna vez una cantidad considerable de una sustancia blanca
resinosa en su tallo y es notable por la porcion de peluza que presenta
en sus hojas que son muy anchas y fuertemente dentadas en los bordes: es
de color mas oscuro que la de Otahiti y aunque se seque muy rara vez, se
cae y entonces es preciso recojerla con las manos. Como caña de planta
ha dado 6.500 libras por acre y aun mas; por el modo imperfecto de
fabricarla en Malacca, solo se saca 3.600 libras de azúcar seco por
acre. Considerando la superioridad de nuestros terrenos de Cuba no
estrañaria que se obtuviesen tres toneladas por acre. La caña crece
firme y vigorosa, se conserva mas derecha que la de Otahiti, da guarapo
muy abundante, de mucha calidad y fácil de clarificar, se elabora sin
dificultad y produce un azúcar superior con brillante grano.
La cuña de Salangore parece ser la misma cristalina ó caña de yeso y
primeramente llevada á la India por los ingleses y despues á Jamaica,
Cuba y los Estados-Unidos. Sin embargo de que se considera superior á
las demas, su armason leñosa presenta tal solidez y resistencia, que se
opone á la fácil extraccion del guarapo y por tanto produce un
rendimiento menor que el de la caña blanca, ó sea de Otahiti.
Una variedad nueva de caña de la China llamada _Infi ó Shorgo sucre_ se
ha principiado á cultivar en la vecina Confederacion con la semilla que
está facilitando la oficina de patentes de Washington. Mr. C. Orth, del
estado de Indiana, da una relacion de los experimentos que ha hecho,
habiendo conseguido 15 p[%] de un excelente azúcar clarificado: del jugo
que produce la caña podia tambien destilarse alcohol y una clase de
bebida fermentada semejante á la cidra; y cree positivamente Mr. Orth,
que dicha semilla puede plantarse y brotar hasta en una latitud de 42°
Norte; por ejemplo, en los límites septentrionales del estado de
Illinois se consigue azúcar de superior calidad, á razon de dos y media
toneladas por acre, dando _cuatro cosechas_ al año: es decir, que un
acre dará diez toneladas de azúcar al año! No es esto todo: el grano ó
semilla, dá buena harina para alimento y el cogollo es excelente para
los animales; su crecimiento es de doce pulgadas por semana y se eleva á
trece pies ingleses de altura. El sorgho ofrece aun mas ventajas:
despues de cojer la semilla, de lo que llamamos _bandera_ se hacen
escobas y del bagazo se puede fabricar papel. Es necesario no
descuidarse con tantas _virtudes_ como reune esta planta, las cuales si
se convirtiesen en _verdades_, causaria una revolucion en el comercio
azucarero.
Despues de haber establecido estos datos generales relativos al cultivo
de la caña, vamos á referirnos á la Isla de Cuba en particular, que es
la única que nos ha suministrado las observaciones necesarias para
nuestro trabajo, á ella sola por tanto dedicado.
Sus terrenos se dividen generalmente en cuatro clases y la capa vegetal
no mide por lo regular mas que tres cuartas ó una vara; la tierra negra
que es preferida para el cultivo de la caña rinde de doscientas á
doscientas y cuarenta cajas por caballería, término medio 4.250 arrobas
de caña de Otahiti, que es la mejor; con la presion de las grandes
máquinas de vapor que se están introduciendo, se logra un rendimiento de
72 á 75 p[%] de guarapo, graduando la velocidad, segun se ha
recomendado, en vuelta y media solamente por minuto, para evitar la
reabsorcion del guarapo; la bermeja (ó mulata), siendo la mejor de esta
clase la Indiana (negro rojiza), produce ciento cincuenta cajas por
caballería y la mulata, (pardo-roja) que dá cien cajas; las tierras
areniscas y de cuyujies producen unas cincuenta cajas y solo sirven para
siembra de yerba de Guinea; la colorada constituye para los cafetales la
clase de terreno que generalmente se ha preferido.
El número de ingenios establecidos en la Isla se eleva aproximadamente á
1.570, y aun cuando sea difícil determinar dicha cantidad con exactitud,
pueden evaluarse mediante un cálculo aproximativo, en veinte mil las
caballerías sembradas de caña. El número de labradores empleados en
dichas fincas asciende poco mas ó menos á doscientos mil á los que
debemos añadir once mil chinos importados hasta la fecha en calidad de
colonos asalariados y que proporcionan algunas ventajas. Por otra parte
hallándose completamente prohibida la trata y haciéndose sentir cada vez
mas la falta de brazos, los dueños de ingenios no tienen mas remedio que
acudir al empleo de dichos colonos, aunque muy inferiores realmente en
fuerza física á los negros y aun cuando su adquisicion resulte mas
costosa, circunstancias que han hecho naturalmente mas cara la mano de
obra, y que ha dado márgen á que no pueda conseguirse un negro regular
de campo en menos de ochocientos á mil pesos.
La caña de Otahiti fué introducida en la Isla el año de 1795 por D.
Francisco de Arango, segun datos que se nos han facilitado. En 1535 el
Consejo de Indias apoyó la solicitud de Hernando de Castro pidiendo
hacer un ingenio, que fué el primero de la Isla, siempre que se le
concediese licencia para introducir cincuenta negros libres de derecho;
pero en el _Bosquejo Económico_ del Sr. D. Mariano Torrente se dice que
apénas comenzaba, aun que en escala menor, el cultivo de la caña y
fabricacion por los años de 1523, cuando el Señor D. Felipe I. mandó que
á las personas mas honradas que quisieran abrir ingenios se les prestase
cuatro mil pesos por la Real Hacienda, con obligacion de devolverlos á
los dos años. Mas no se desarrolló la industria azucarera en aquella
proporcion que pudiera esperarse del apoyo del Gobierno; asi vemos,
segun D. Ramon de la Sagra, que doscientos y cincuenta años despues era
todavia insignificante dicha produccion, y que aun en 1792 la
exportacion del indicado fruto no habia pasado de 72.854 cajas.
Las fincas fueron adquiriendo con el tiempo mayor incremento, comenzando
su establecimiento en las inmediaciones de la Habana de la cual se
fueron alejando á medida que se hizo sentir la necesidad de buscar
terrenos virgenes en direccion de Matanzas y de la Vuelta-Abajo. Esto no
impidió que simultaneamente se hiciese lo mismo en otros puntos de la
Isla, como en el valle de Trinidad en que se hallan aun ingenios de
cerca de un siglo de existencia. Las localidades á que se ha dado la
preferencia para el fomento de los ingenios y la produccion del azúcar
en la Isla son siguiendo el órden geográfico: la Vuelta-Abajo,
Bahia-Honda hasta Guanajay y aun mas allá, la costa del Norte desde la
Habana hasta Sagua la Grande y el centro de la Isla, la Union, Macurijes
y Banagüises, puntos donde existen los ingenios mas colosales; despues
Sierra-Morena, Sagua, San Juan de los Remedios y Puerto-Principe en que
el número se va reduciendo gradualmente. Siguiendo la costa del Sur
obtienen justificada preferencia toda la jurisdiccion de Cienfuegos,
Villa-Clara, el hermoso valle de Trinidad y Sancti-Spiritus; sin embargo
de que en la misma direccion se encuentran algunos esparcidos, y hasta
las inmediaciones de Santiago de Cuba no se presentan de nuevo
agrupados, si esceptuamos Guantánamo y el valle de Santa Catalina
principalmente el cual comprende los mas hermosos del Departamento
Oriental.
Los ingenios fueron establecidos primeramente con el fin de elaborar
azúcar blanco purgado, continuando aun gran parte de ellos en dicha
fabricacion; sin embargo, de algunos años á esta fecha, se ha
verificado una reaccion que ha dado lugar á que muchos hayan principiado
á no hacer mas que moscabado ó miel reconcentrada, á consecuencia de la
disminucion de brazos y su consiguiente carestía y de la mas fácil
salida que tienen las clases inferiores para las refinerías estrangeras
y sobre todo por la dificultad que hay en obtener con nuestros trenes
jamaiquinos azúcar blanco que pueda competir con el que se consigue con
los procedimientos europeos, por nuestro método de usar el fuego y la
cal para separar las impurezas vegetales del guarapo, que son sumamente
perjudiciales á la elaboracion.
Se ha probado por investigaciones científicas que la caña contiene de 18
á 20 p[%] de azúcar cristalizable; pero que por el modo imperfecto de
extraer el guarapo y la mutabilidad química que experimenta la
elaboracion, solo obtenemos si acaso la mitad. Los químicos Pelligot,
Dupuy y Casaseca han encontrado:
/*[2]
En la caña de Otahiti. En la caña criolla.
---- ----
De la Martinica. De la Guadalupe. De Cuba.
Pelligot. Dupuy. Casaseca.
Agua 72.1 72.0 65.9
Azúcar 18.0 17.8 17.7
Materia leñosa 9.9 9.8 16.4
Sal " " 0.4 " "
*/
El sabio químico, Sr. Casaseca, en una memoria presentada á la Real
Junta de Fomento dijo: que no bajaba la pérdida total de 68 p[%] del
azúcar contenido primitivamente en la caña, empleando el mejor trapiche
de vapor, el mejor tren de cinco piezas, la mejor calidad de caña, el
mejor maestro de azúcar y los mejores operarios. En el mismo año el
ilustrado hacendado Sr. D. Wenceslao de Villa Urrutia, en su informe
sobre el tren de Derosne y Cail hace la siguiente observacion: "Mucho
nos aprovechará, es verdad, la fertilidad de nuestro suelo, la
virginidad de mucha parte de él; pero al ver que la ciencia y el arte
han hecho producir á la desabrida remolacha el 8-1/2 p[%] de su peso en
la azúcar cuando la dulcísima caña no nos ha rendido á nosotros todavia
sino el cinco, temible es que aplicados á este vegetal en otras partes
los mismos principios que han hecho aquel prodigio y quedándonos
nosotros estacionarios, no alcance á cubrir la diferencia todo el poder
de la naturaleza que hasta ahora ha sido el único amparo de nuestra
privilegiada produccion."
En las refinerías, nos dice el químico Scoffern, la cal se usa en
pequeñas proporciones y como agua de cal, de cuyo modo su influjo
pernicioso se modifica algun tanto, y aun en esta forma debe ser grande
su agencia destructiva cuando se considere que cada meladura sucesiva
contiene la cal no solo de su operacion, sino parte de la anterior,
modificada unicamente por la cantidad de cal quitada en la filtracion
por el carbon animal. Ademas, en las refinerias usan la sangre, no
obstante que muchos no lo quieren confesar, tal vez por el olor
particular de esta materia, que no lo quita el carbon animal y que solo
desaparece con la purga, séase que se emplee el sirope ó se haga uso de
otros procedimientos; así es, que el azúcar bastardo de las refinerías,
cuyo aspecto es semejante al de nuestro moscabado, tiene un olor
desagradable.
Grandes elogios merecen aquellos que se ocupan constantemente en buscar
una materia que supla la cal. Se han hecho experimentos con los ácidos
nítrico, sulfúrico, prúsico y oxálico; ni este último ni ninguno de los
otros favorecen la cristalizacion.
La alumina la he visto usar á Mr. Derosne con la idea de separar las
materias colorantes y las impurezas vegetales del guarapo, pero lo
abandonó por no haber conseguido de pronto un resultado satisfactorio.
En los paises de la remolacha usan el sulfato de alumina con alguna
ventaja. En calidad de agentes precipitantes de la materia albuminosa y
colorante, segun los químicos, son mejores los acetatos como el
subacetato de plomo: el guarapo mas negro con su uso se clarifica; lo
mismo sucede empleando el nitrato de mercurio, pero no se ha podido
quitar el exceso del plomo y por consiguiente sus propiedades venenosas
con el gas ácido hidro-sulfúrico, el ácido sulfúrico, el biphosphato de
cal &c.
Se me ha dicho que en algunos ingenios se piensa hacer experimentos que
debemos desear salgan victoriosos, en busca de un nuevo agente
defecador, en cuyo resultado está envuelta nuestra riqueza; pero al
mismo tiempo que se tenga cuenta y se reconozca bien si las materias que
se empleen no son perjudiciales á la salud. Miéntras tanto se
conformarán con la cal y el fuego de los trenes jamaiquinos los que no
quieran arrostrar el trabajo y los grandes costos de los aparatos
completos de refinar.
Los procedimientos empleados en la fabricacion son generalmente los
mismos que eran ahora treinta años, es decir que la mayor parte de los
ingenios estan montados con trenes jamaiquinos compuestos de cinco
piezas, ó dos clarificadoras y cuatro piezas; sin embargo, algunos
propietarios acaudalados han montado los suyos con tal magnificencia que
dificilmente se encontrarán en Europa fábricas que los sobrepujen,
pudiendo decirse, sin temor de faltar á la verdad, que la Isla de Cuba
es la colonia que mas léjos ha llevado la loable ambicion que consiste
en obtener grandes productos de la mejor calidad. Todos los sistemas se
han empleado en ella: las grandes instalaciones de Derosne, las de
Rillieux, de Dod, de Rouseau, de Mourgue, ademas de los sistemas mixtos,
uno de los cuales tiene por objeto poner el guarapo á treinta grados y
pasar las meladuras á tomar punto en el tacho de vacío, consiguiéndose
de este modo un grano hermoso, y en fin el de Ramos con el uso del color
perdido.
En la Louisiana parece que se prefiere las pailas que anteriormente
llamaban de palangana, se colocan mejor para que el fuego trabaje con
mas franqueza teniendo el mayor cuidado al poner las parrillas del tacho
de modo que no sea la clarificadora la que reciba la llama y no hay
necesidad de los gastos de empañadura de cobre que se suple con
ladrillos; tienen la precaucion de no dejar vacío el tacho por lo que
les dura mucho tiempo; no dan paleta para tener grano grande, tanto que
algunos no usan canales sino un carril que lleva un cajon al lado del
tacho para que la meladura al cristalizarse sufra el menos movimiento
posible. Usamos la cal, que es, segun nos dice Mr. Shute Barrington
Moody, el método ingles; el maestro de azúcar en la descachazadora de
cuatrocientos galones al llegar la temperatura á 180° echa la cal que
juzga necesaria, cantidad que generalmente varia de seis á treinta onzas
teniendo cuidado de no dejarla hervir para poder coger bien la cachaza:
al tiempo de pasar á la clarificadora toma una copa de guarapo y queda
satisfecho si vé que la forma mucilaginosa en hebra se eleva
precipitándose la parte leñosa que deja un licor claro de color de ámbar
pálido ó vino de madera; de lo contrario agrega mas cal; pero si
encuentra que el mucílago no se coagula sin usar una gran cantidad que
oscurece el guarapo, suspende la operacion y recurre á la limpieza y
espumaderas.
En los Estados-Unidos se ha generalizado el uso del bi-sulfito de cal: á
cada cuatrocientos galones de guarapo ántes de clarificarse se le echa
de uno á cuatro azumbres (_quarts_); su gravedad especifica debe ser la
guia. Es algo costoso: cada barril asciende en la Isla de siete y medio
á ocho pesos.
Hasta hoy no se han empleado los abonos sino en muy reducidas porciones
de las fincas. Materia es esta de suma importancia y única esperanza
como base de fertilidad para los terrenos cansados de nuestros ingenios
viejos, donde las fábricas y demas gastos imposibilitan transportarlos á
otros virgenes. Sin embargo, muchos han sido desmolidos, abandonándose
inmensos valores en fábricas que acaban por convertirse en ruinas. De
sentirse es por tanto, que las construcciones no hayan sido hechas mas
ligeramente desde un principio y bajo condiciones que permitiesen el
traslado á otro punto; con una tercera parte de la suma invertida en la
edificacion hubiese bastado; la facilidad del transporte hubiera en
muchos casos acelerado la traslacion y el pais poseeria un número mayor
de grandes capitales.
Es sumamente desconsolador que nuestro mejor químico nos diga en su
Memoria publicada en 1851, que no puede emitir su opinion respecto del
particular, asegurando que los químicos ingleses, en paises análogos al
nuestro, no nos llevan hasta aquí ventaja.
Muchas esperanzas nos ofreció el guano, máxime cuando se nos recomendó
por un químico tan distinguido como lo es el Dr. Ure, que en su
_Diccionario de Artes y Manufacturas_ nos dice que para los agricultores
de las Indias Occidentales es el mayor regalo, pues les proporciona el
medio de restituir la fertilidad á los terrenos cansados; pero la
experiencia nos demuestra, segun el Dr. Leonardo Wray, autoridad
bastante competente, que el guano contiene gran cantidad de amonia; por
cuyo motivo no es propio para el cultivo de la caña y debe considerarse
como altamente dañoso para la formacion y depósito del azúcar en la caña
de planta, por lo que cree que ningun hacendado debe usarlo en sus
campos. Generalmente nos contentamos con las doscientas ó trescientas
cajas que nos da una caballería de tierra empleando como abono la paja
que se deja, y parece increible que de esta suerte esté un terreno dando
caña por muchos años. Cuando el terreno está un poco cansado, algunos se
contentan con usar el arado antiguo empleando las cenizas que producen
las hornillas lo mismo que los desperdicios de la casa de alambique y
algun abono animal. La costumbre de mantener la boyada en el corte de
caña, dice Wray, es la violacion mas grande de la ciencia de la
agricultura, y mas imperdonable todavia en aquellos que pueden tener
cerca pasto de yerba de Guinea.
El riego para nuestros campos de caña es de la mayor importancia; pero
la fertilidad de estos aun no nos ha hecho conocer su valor y lo miramos
en lo general con alguna apatía. En el artículo que publican los Sres.
Collantes y Alfaro en su _Agricultura práctica_, cuya lectura
recomendamos, nos dicen que de todos los medios que puede usar la mano
del hombre para ayudar á la agricultura, no hay ninguno tan fecundo en
buenos resultados, tan poderosamente eficaz como el riego; por él se
convierten en ricas praderas los arenales áridos y las tierras poco
fértiles producen abundantes cosechas.
En cuanto al sistema de acarreo se efectúa únicamente en toda la Isla
por medio de bueyes y carretas de dos ruedas, salvo en alguna que otra
finca situada en terrenos llanos, en que se comienza á usar carretas de
cuatro ruedas que presentan calidades mas ventajosas para el transporte.
El modo de llevar la caña al trapiche es de suma importancia; las
carretas destinadas á este oficio deben ser livianas, de cama, anchas y
arregladas de manera que se pueda cargar trozos de caña largos y que
cada carreta lleve, si es terreno llano, la caña suficiente para
producir cinco panes de azúcar.
La yerba sembrada para el alimento de los animales es la de Guinea que
se produce muy bien, y la misma caña proporciona en la época de la zafra
sus cogollos que come con gusto el ganado. Pocos ingenios poseen
potrero, motivo por el cual en la mayor parte de ellos se envian las
boyadas á los mas inmediatos durante el tiempo muerto, que es el que
media entre Junio y Diciembre.
El alimento de las dotaciones consiste en tasajo, bacalao, una abundante
racion de harina de maiz, plátanos y buniatos y en algunos puntos de la
Isla comen todo el año carne fresca. Ademas, cada negro tiene un pedazo
de tierra que trabaja á su beneficio, cria sus puercos y gallinas y en
algunas fincas que tienen potrero se les permite una bestia.
Puede decirse en elogio de los propietarios que los sentimientos de
humanidad son los que reinan, contribuyendo la ilustracion de nuestros
dias al modo mejor con que son tratados nuestros siervos: asi es que las
agonias físicas que inflije el castigo se observan solo en casos muy
extremos. Este trato benigno es causa de que se note un aumento
considerable en el número de los esclavos nacidos, contribuyendo á esto
el esmero con que son cuidados los enfermos.
Tambien ha prosperado la destilacion del ron y se ha empezado á atender
como es debido: ya todos conocen los métodos mas modernos y los
alambiques franceses, ingleses, belgas &c. asi como los aparatos
destilatorios de Blumenthal, Sanguier y Coffeg, Derosne, Egrot, Shear
and son &c. &c. Recientemente hemos recibido la obra que se ha publicado
en Paris: _Duplais, Traité des liqueurs et de la distillation des
alcools_ que deseariamos ver traducida. El aparato que he usado es el de
Shear and son de Londres y me ha dado magníficos resultados, produciendo
por cada galon de miel un galon de ron, que es cuanto se puede desear.
Sin embargo, personas muy inteligentes estan en la creencia de que en
donde hay necesidad de valerse de operarios estrangeros, el alambique
que se adapta mejor es el de doble retorta que se usa en Jamaica con
preferencia á los demas, porque cualquier negro lo puede manejar y dar
el ron de treinta grados de Cartier con facilidad. En estos últimos años
se ha establecido un considerable número de alambiques, algunos de
ellos capaces de producir de quince á veinte pipas diarias, lo que
equivale de 1.695 á 2.260 galones. Nos cabe la satisfaccion de poder
decir que cuando en la Exposicion Universal de París los inteligentes
estaban admirando el ingenioso sistema para aprovechar los escapes de
vapor como gran economia de combustible, habia tres años que se habian
puesto en planta en la Isla, lo que demuestra cuan innegables son los
adelantos en todo lo que se refiere á la maquinaria y á los aparatos
perfeccionados.