La otra cuestion es si la caña se da de semilla en alguna pa

Produced by Chuck Greif, University of Miami Digital

Initiatives and the Online Distributed Proofreading Team

at http://www.pgdp.net

/*

[La ortographía del original está conservada.]

*/

/*

LOS INGENIOS

COLECCION DE VISTAS

DE LOS PRINCIPALES

INGENIOS DE AZUCAR

DE LA

ISLA DE CUBA

1857

_M. A. G. D._

*/

/*

LOS INGENIOS

COLECCION DE VISTAS

DE LOS PRINCIPALES INGENIOS DE AZUCAR

DE LA

ISLA DE CUBA.

EDICION DE LUJO

EL TEXTO REDACTADO POR JUSTO G. CANTERO, GENTIL-HOMBRE DE CAMARA

DE S. M. Y ALFEREZ REAL DE TRINIDAD, & &.

LAS LAMINAS DIBUJADAS DEL NATURAL Y LITOGRAFIADAS POR

EDUARDO LAPLANTE.

Dedicado

A LA REAL JUNTA DE FOMENTO.

HABANA.

IMPRESO EN LA LITOGRAFIA DE LUIS MARQUIER.

1857.

DEPÓSITO, CALLE DEL OBISPO N. 37.

Imprenta LA CUBANA, Mercaderes, 8.

*/

A LA

REAL JUNTA DE FOMENTO.

Vamos á comenzar la publicacion de una obra, sino perfecta y acabada, la

primera que en su clase haya salido á luz de las prensas cubanas.

Esos grandes focos de produccion, de elaboracion y cultivo de un fruto

que es, hace muchos años, la primordial y mas abundante fuente de la

riqueza y prosperidad de este bello y deleitoso pais, no han ocupado

hasta la fecha ningun cuerpo de obra especial, sino cuando mas algunos

artículos y memorias sueltas. Nosotros hemos procurado llenar este vacío

con el libro de "Los Ingenios".

No contamos para ello con nuestras débiles fuerzas solamente; el Sr. D.

Justo G. Cantero, ventajosamente conocido en todo el territorio de Cuba,

por su posicion y su fortuna, por su acendrado patriotismo, por la

elevacion de sus miras, y por su decidido amor al bien comun, nos ha

ofrecido cooperar con su buen juicio, con sus apreciables talentos y

datos especiales, á la redaccion del texto. Además los Sres. Hacendados,

á quienes hemos comunicado nuestro pensamiento, nos han facilitado

generosamente las verídicas noticias de sus respectivas fincas, y

esperamos que todos los demas continúen favoreciéndonos de igual manera

con las concernientes á las suyas.

No descenderemos á inútiles y minuciosos pormenores, ni todos los

ingenios de la Isla, pueden figurar en nuestro libro. Aquellos mas

notables por la grande escala de sus productos, aquellos donde se hallen

establecidas algunas mejoras ó reformas de reconocida utilidad, y los

que por sus circunstancias particulares arrojen alguna luz en la esfera

de la elaboracion y el cultivo, ó den alguna idea útil para su historia,

serán los que tengan lugar en nuestras páginas, ya en láminas aparte, ya

en grupos, ya en notas ilustrativas.

Para que la obra sea digna del objeto á que se consagra, no hemos

perdonado ni perdonaremos gastos ni esfuerzos de ninguna especie.

Ajustada exactitud, redaccion correcta, tipografia, láminas y papel de

lujo, limpieza, claridad y esmero en todo, serán los datos que la

constituyan. Si hubiéremos acertado á llenar un hueco que el

adelantamiento material y social del pais hacian en extremo notable,

nuestro placer será cumplido, si no quedarános la satisfaccion de haber

puesto los cimientos á este nuevo y pequeño edificio para que, con mayor

acopio de luces y talentos, lo mejoren y embellezcan los que nos

succedan.

Nuestra obra necesitaba de un poderoso Mecenas que la escudara con su

nombre, y desde luego creimos que era un deber nuestro dedicarla á la

Real Junta de Fomento de la Isla; á la ilustrada y meritoria

corporacion, que con su patriotismo y sus recursos ha contribuido de una

manera tan ostensible al desarrollo y acrecentamiento de la riqueza

agrícola y mercantil de este suelo que Dios bendiga. Si la acoje

benévola y le presta su poderosa égida, el éxito no será dudoso, y

quedarán digna y sobradamente recompensados los afanes y desvelos de los

/*

Editores

EDUARDO LAPLANTE--LUIS MARQUIER.

*/

INTRODUCCION.

Al presentar esta obra al público parécenos de suma necesidad una

explicacion para dar á conocer el motivo de su publicacion y los deseos

que animan á los que han tomado parte en ella.

La casualidad de estar viajando por la Isla Mr. Eduardo Laplante me

proporcionó la adquisicion de su amistad, y persuadido de su decidida

aficion al noble y bello arte de la pintura, me alborocé de hallarle en

mi camino y proponerle que tomase las vistas de mis ingenios, lo que

aceptó con agrado. Al ver la facilidad, gusto y exactitud del dibujo y

sus no comunes conocimientos generales de nuestra agricultura, hablamos

de lo conveniente que seria una obra en donde figurasen las fincas

principales de Cuba y por este medio dar á conocer los adelantos y

esfuerzos que impenden los agricultores para seguir la marcha universal

del progreso y generalizar esos conocimientos en un pais en el cual

parte de sus habitantes tiene tan poca aficion á viajar, séase por los

malos caminos que, gracias al celo del Gobierno, de la ilustrada Junta

de Fomento y de los buenos patricios, van desapareciendo con los vapores

y ferro-carriles, ó por el amor que nos inspira la localidad donde

nacimos y pasamos los primeros dias de la infancia, donde existen

nuestros intereses, donde se nos ofrecen, en fin, las mas dulces

reminicencias.

Siendo este el primer libro en su género que se dá á luz en nuestra

fértil Antilla, fuera presuncion creer que habiamos de llenar

cumplidamente el objeto á que tienden nuestros trabajos. Conocemos

nuestras débiles fuerzas y solo el fuego sagrado del entusiasmo pátrio

que arde en nuestros pechos nos dá valor para presentarnos al público,

guiados por la creencia de que estamos en el deber imprescindible de

hacer algo, esforzándonos y trabajando segun las escasas facultades con

que el ser Supremo nos dotara, para promover por los medios posibles las

mejoras y reformas necesarias al bien de la comunidad. Tambien hemos

confiado en la bondadosa cooperacion de los inteligentes hacendados que

nos han franqueado sus fincas con la mayor hospitalidad y facilitado

apuntes de suma importancia para los textos, con un interés ardiente que

en todos hemos notado por la felicidad de esta tierra querida.

Demasiado extenso ya este preámbulo, parécenos justo entrar de lleno en

la materia que pensamos tratar, impetrando ántes la benevolencia de

nuestros lectores.

Desde los tiempos mas remotos la agricultura se ha reconocido como la

madre de todas las industrias. "No hay profesion, dice Liebig, que se

pueda comparar en importancia con la agricultura: á ella le pertenece la

produccion del alimento para el hombre y los animales; de ella depende

la prosperidad de toda la especie humana, las riquezas de los Estados y

el acrecentamiento del comercio. "La tierra no solo paga con usura al

cultivador con el precio de los frutos que recoge, sino que le presta y

comunica fuerzas, salud y vigor para resistir á sus duras faenas. ¡Obra

de la Providencia Divina que vela incesantemente y cuida con particular

esmero de los que al bien de la humanidad, bajo cualquier respecto, se

consagran!

Si los descendientes de Rómulo y Remo, fundadores del pueblo romano,

hubieran dejado á sus agricultores solo tributar adoracion á Flora y

Pomona y no al fruto del botin, tal vez, la discordia civil no se

hubiese entronizado derribando los altares de la Patria y no hubiese

levantado sobre sus ruinas el sólio de Calígula, Tiberio, Neron y

Vitelio. La época mas floreciente de la república romana fué cuando se

dispensaban las distinciones y alabanzas mas honrosas á los que se

ocupaban en esta industria, en cuyo tiempo sobresalieron gran número de

escritores célebres como Varron, Palladio, Caton, Plinio, Culumela &. &.

Los egipcios adoraban á Osiris por ser el primero que les enseñó á

labrar la tierra y al buey Apis por los servicios que les prestaba. Los

griegos veneraban á Céres por que fué la diosa que inventó la

agricultura. Los chinos veneran aun la memoria de Confucio (Con-Ju-Yre)

no solo por haberles predicado benevolencia universal, justicia, virtud

y honradez, sino por que les hizo conocer la importancia de la

agricultura para su felicidad. Los cartagineses llevaron sobre las demas

naciones contemporáneas el arte al mas alto grado de perfeccion.

Culumela nos hace saber que Mayo, uno de los generales mas esclarecidos,

escribió veinte y ocho libros sobre esta materia y que fueron traducidos

al latin por órden expresa del senado Romano. Heroid, escritor griego

contemporáneo de Homero, nos habla del arado que los antiguos romanos

veneraban. Plinio refiere que el abono fué invencion del rey griego

Augeas, y Virgilio el cantor inmortal de los amores de Dido, aconseja el

riego. Sabido es en nuestros dias ó séase en la era positiva de la

agronomia, el estado fabuloso de prosperidad á que han llegado las

naciones con el sistema del cultivo alternante y el apoyo que le ha

prestado la ciencia moderna con la Geologia, Mineralogia, Botánica,

Quimica, Fisiologia vegetal ó Filosófia natural.

Inglaterra, Francia, Alemania, Prusia y los Estados-Unidos gastan

millones en adelantar su agricultura y sus razas de animales con sus

granjas y establecimientos modelos. En Meltray, Petitbourg y en

Jonkrlant se moralizan cultivando la tierra jóvenes que delinquieron; en

Montbellet reciben la instruccion agricola á que mas tarde han de deber

sus medios de existencia centenares de niños huérfanos, y hasta de los

dementes saca partido en Bicétre la administracion de hospicios de

Paris. Por todas partes vemos asociaciones é institutos de agricultura

representados por sus órganos y periódicos baratos para propagar los

conocimientos.

Seria ageno de los estrechos límites de esta publicacion entrar

detalladamente en la historia cronológica ó natural de la caña, sus

cualidades y principios constitutivos, climas, estaciones que le

convienen, modo de arar el terreno y cultivarlo, abonos, riegos que le

son útiles ó nocívos; lo mismo que de la elaboracion del azúcar,

maquinaria, constitucion del guarapo, procedimientos de defecacion,

evaporacion, concentracion, granulacion y purga. Estas son materias para

obras de mayor extencion y así solo nos limitaremos por las notas que

hemos tomado de cada finca á dar algunas noticias interesantes, hacer un

breve análisis de todo y enseñar prácticamente el modo de operar, los

terrenos en que prospera con mas ventaja la caña y los trenes para la

elaboracion que están actualmente en uso en la Isla.

Segun los autores que hemos leido, el escritor mas antiguo que nos habla

del azúcar es Theophrates, que dice se tenian tres medios de sacar miel

y el último expresa ser el de la caña. En la Sagrada Escritura solo

encontramos que el sabio Isaias en sus Profecías, cap. 43,, v. 24,, dice

á los Gentiles: "No me compraste caña dulce por plata". Scoffer

manifiesta que en el antiguo Egipto, Fenicia y la India tampoco se hace

mencion de ella y que no se encontró en su camino por Arabia ese

artículo como comercial hasta el siglo XI. Si confiamos en el testimonio

de Strabon en su historia de las Indias, creeremos que Nearco, almirante

de Alejandro el Grande, como 300 años ántes de Cristo, no solo vió la

caña, sino que sabia que de ella se extraía el azúcar.

Mr. Eduardo Wray cree, sin embargo de que los chinos afirman que el

azúcar se ha hecho de la caña en China sobre 3.000 años ántes de la

citada época, y de concederle un innegable derecho á una respetable

antigüedad en su fabricacion, que de la India y no de la China es de

donde la caña de azúcar emana. No es esta la opinion del sábio Humboldt

que está en la persuasion de que, por las pinturas que ha visto en las

antiguas porcelanas de China representando los diversos trabajos de

elaboracion del azúcar, el origen de esta manufactura debe referirse en

dicho Imperio á una época muy remota y quizas inmemorial.

Dioscórides en el siglo I. muy claramente dice que una clase de miel se

encontraba en la caña; que crecia en las Indias y en la Arabia Feliz,

Séneca y Lucano, que vivieron en tiempo de Neron, y despues Plinio se

refieren á la azúcar de la caña con la advertencia de que solo se

empleaba en la medicina.

A las Cruzadas se debe el principio del uso del azúcar en Europa, segun

Lafitau. El cultivo de la caña fué introducido en Chipre del Asia, donde

en 1148 se plantó una cantidad considerable, y al mismo tiempo fué

transplantada á Madera y á las Islas Canarias, y hasta el descubrimiento

de la América, esas Islas eran las que surtian á Europa de la mayor

parte del azúcar que consumia. En 1420 D. Enrique, regente de Portugal,

hizo transportar la caña de Madera á Sicilia y en el año de 1506 lo fué

á las Indias Occidentales.

El cultivo de aquella planta, segun nos dice Mr. Knapp's en su obra de

Química aplicada á las artes y manufacturas, existia en las costas de

Andalucia ántes de la invasion de los Arabes; de aquella época, á

mediados del siglo XV, el arte de elaborar el sumo de la caña para la

produccion del azúcar tuvo principio, aunque solo se fabricaba una

especie de azúcar bruto ó moscabado. En el año 1421 un veneciano inventó

el arte de refinarlo, de donde dimana el nombre de "pains de Venise" que

se ha dado á los panes de refino. En 1597 existia una refineria en

Dresde.

El uso del agua de cal y albumen para refinar se describe por Angelo

Sala, al principio del siglo XVI; en su Saccharologia el nombre de candi

se menciona en el Alchinira de Litario, 1595. Aun á lo último del siglo

XVII el azúcar era demasiado caro para los pobres. Con el progreso de la

civilizacion el uso del azúcar gradualmente ha llegado á ser una

verdadera necesidad en las clases menesterosas, y el consumo

consiguiente ha aumentado en grande escala; el uso del té, café y

conservas de frutas ha sido una de las causas de su general

introduccion: así es que en todas partes encuentra un lugar preferente,

desde los soberbios palacios hasta la mas infeliz cabaña, en los

festines durante la primavera gloriosa de la vida, cuando la fruicion

mas perfecta del alma y sus mas elevados deseos hacen de la tierra un

Eden; en medio de esas escenas donde Dios puede mirar con complacencia

los corazones enlazados por aquella misteriosa afinidad y simpatía

jurándose eterna union en felicidad ó infortunio, y en el lecho de

miseria y dolor en las manos del ministro de esperanza y alivio que nos

ofrece los jarabes para ocultar el acíbar de las medicinas y contrariar

las influencias de las enfermedades, que roban al filósofo su fortaleza

y consuelo; en todas partes, por fin, se reconoce como uno de los

productos mas preciosos con que la Providencia ha dotado á sus

criaturas.

Los portugueses llevaron esta planta á la Isla de San Thomas, y en 1520

habia mas de sesenta fábricas en ella. Mr. S. R. Porter anuncia que asi

que Colon descubrió el Nuevo mundo, Pedro Esteban llevó la caña á Santo

Domingo, que Miguel Ballestero natural de Cataluña fue el primero que

estrajo el jugo y Gonzalez Veloso el primero que lo redujo á azúcar; que

en 1518, segun relata Hevane, bajo la autoridad de Martyr, habia veinte

y ocho ingenios en la Isla y su cultivo se extendió con rapidéz

prodigiosa, rindiendo productos enormes.

Según Mr. Porter, en 1461 se llevó esta planta desde el Brasil á la

Barbada y de allí á las demas Antillas. En 1643 hicieron azúcar los

ingleses en San Cristóbal y los franceses en la Guadalupe en 1657.

En las Memorias de la Real Sociedad Patriótica de la Habana se nos

informa que cuando los ingleses se apoderaron de Jamaica en 1656 solo

habia tres ingenios en esta Isla. Esta época marca el principio de la

actividad en el fomento de los ingenios en las Antillas.

La Louisiana tardó medio siglo en empezar el cultivo de esta planta, sin

embargo de ser, segun varios autores, de los primeros artículos

introducidos por los europeos en las vecinas islas de Occidente. Segun

Mr. J. B. Jhorpe en un artículo que insertó en el "Harper Magazine" la

caña fué llevada á la Luisiana hace unos cien años por los padres

Jesuitas de la Isla de Sto. Domingo, los que no solo importaron la

semilla, sino también un número de negros que entendian la manera de

sembrarla y convertirla en azúcar. Sobre los terrenos que ocupa la

poblacion de New-Orleans fué donde aquellos padres empezaron á cultivar

la caña. Ahora en un radio de doscientas millas á cualquiera de los dos

lados del gran Mississipi y en las orillas de sus tributarios, la caña

florece tanto como se lo permiten las contrariedades de su ingrato

clima. La zafra tiene que hacerse en noventa dias so pena de ser

destruida por la escarcha, y es preciso poner una quinta parte de su

campo bajo la tierra para la semilla del año siguiente. Compárese esto

con nuestro suelo predilecto que ostenta campos de caña que duran de

veinte á cincuenta años, y tal vez se encuentre todavia la semilla del

tiempo de Colon. Siendo la zafra de la Louisiana de 350.000 bocoyes y

pesando cada uno 1.000 libras, se verá que se pierde en la semilla la

enorme suma de 70.000 bocoyes de azúcar.

Uno de los grandes trabajos que tienen que hacer es abrir zanjas

sumamente costosas para las lluvias que caen á torrentes en aquella

latitud y el agua que se filtra del rio que ellos llaman "transpiracion

water." Hay haciendas en las cuales en un espacio de una milla cuadrada

se puede encontrar de veinte á treinta millas de zanjas: estas han

costado años de trabajo é inteligencia, y aun con ellas hay ingenios que

por no ser favorable el nivel tienen que valerse de máquinas de vapor.

El terreno es tan bajo que en muchas millas de las orillas del rio

tienen de un lado y otro que poner un dique de seis á doce pies de alto

que llaman "levees" para protejerse de las inundaciones; pues cuando por

desgracia las olas del Mississipí rompen su prision, llevan consigo el

terror, la ruina y la muerte y solo se oye el grito: "The crevasse! The

crevasse!"

Otro inconveniente que ofrecen, es el de no poder usar el bagazo como

combustible: absorve la humedad atmosférica y hasta la fecha parece que

no han encontrado medio artificial de secarlo. Usan tres cuerdas de leña

para hacer un bocoy de azúcar y les cuesta tres pesos la cuerda; por

consecuencia, por cada mil bocoyes desembolsan 9.000 pesos solo de

combustible para la elaboracion. Hay 1.500 ingenios en la Louisiana; una

tercera parte tiene aun trapiches de caballos, y creen que es provechoso

poner máquinas de vapor cuando la hacienda produce de mil bocoyes para

arriba.

Muchos de los grandes ingenios de la Louisiana tienen aparato para

refinar: será interesante reproducir aquí lo que dice uno de nuestros

mas industriosos é inteligentes vecinos. "Segun los datos que tenemos,

el ingenio St. James tiene bajo de cerca 9.000 acres de tierra (272

caballerias nuestras); 1.500 acres (45 caballerias) de los cuales estan

en cultivo, divididos como sigue: 800 acres (24 caballerias) de caña,

294 acres (9 caballerias) de maiz, 150 acres (4-1/2 caballerias)

cultivados por los negros para su uso, 10 acres (1/3 caballeria) de

olivos; el resto de los 1.500 acres, á los cuales se ha aludido, está

ocupado con siembras de papas, fábricas, pastos y jardin; los demas de

los 9.000 acres es de monte de donde se saca el combustible. Las

fábricas consisten en la casa de vivienda y dependencias, 24 ranchos con

varandas al frente; cada rancho es de 40 pies cuadrados y contiene 4

cuartos y un patio; un hospital de 64 pies cuadrados conteniendo 7

cuartos y un gran varandage; una enfermería para los criollitos de 15

pies cuadrados, un almacén, la casa de los operarios; una caballeriza

con 100 pesebres, dos casas de madera cada una de 400 pies de largo, 100

de ancho y 34 de alto. La maquinaria consiste en una sierra de vapor y

una bomba de lo mismo, en el rio, para surtir la casa de calderas de

agua, una máquina de 80 caballos para moler, tachos al vacío, un

completo aparato para hacer y refinar 24.000 libras de azúcar en las 24

horas, directamente del guarapo y todo por medio del vapor. El ganado

consta de 64 mulos, 12 caballos, 16 bueyes, 145 carneros, 80 vacas. La

dotacion se compone de 250 esclavos: 107 hay trabajando en el campo, 2

son toneleros, 1 herrero, 2 maquinistas, 4 carpinteros, 20 criados en la

casa, 4 enfermeros, 11 viejos que atienden á la caballeriza y 64

criollitos.

Los gastos de esta finca ascienden á 20.000 pesos anuales que se emplean

en pagar al administrador, maestros de azúcar y maquinistas, en el

vestuario y alimentacion de los negros y reparaciones de maquinaria y

fábricas. La racion semanal de cada negro es de 5-1/2 libras de carne de

puerco de la mejor calidad, harina suficiente y papas; á esto se agrega

que cada siervo tiene sus puercos y gallinas y recibe anualmente dos

mudas de ropa, dos pares de zapatos, una colcha de lana y un sombrero.

El valor de este ingenio es:

/*[4]

Tierras: 9.000 acres á 40 pesos 360.000

Fábricas 100.000

Maquinaria 60.000

Esclavos 170.000

Animales 11.000

----------

Total $701.000

*/

Productos del ingenio en 1852:

/*[2]

Azúcar: 1.300,000 libras á 6 centavos 78.000

Miel: 60,000 galones á 36 centavos 21.600

--------

Maiz: 9.000 barriles para el uso de la finca, leña: 3.000

cuerdas para la casa de calderas estimado el valor en $14.400

----------

Total producto $114.000

*/

Tenemos á la vista un estado anual de precios corrientes dado por Mr. A.

R. Miltemberger, documento de sumo interes del cual aparece que el total

producto de la Louisiana en veinte y dos años, desde 1834 á 1855, fué de

3.898,740 bocoyes calculados en $198.993,868 de los cuales los puertos

del Atlántico tomaron 1.316,033 bocoyes y los Estados del Oeste

1.934,527. Resulta de dicho cuadro que la mejor zafra que ha hecho, fué

la del año 1853 que llegó á 449,324 bocoyes con 495.156,000 libras de

peso; pero desde entónces ha tenido inviernos muy húmedos y crudos y se

ha ido disminuyendo la zafra, tanto que la de 1856 solo la calculan en

80 ó 125.000 bocoyes, cantidad que no es suficiente para los Estados del

Oeste.

El azúcar de la caña dominó el mercado de Europa hasta el descubrimiento

del químico prusiano Margraf en el año 1747 quien probó que existia

azúcar en varias raices, particularmente en la remolacha; cuarenta y

cinco años después se estableció por Achard la primera fábrica de este

último fruto en Cumoon, de Silesia, por via de experimento, sin

conseguir por lo pronto muy alhagüeños resultados; pero por el estado

demostrativo que al final ofrecemos, se verá el vuelo que ha tomado

rivalizando con la caña, sin embargo de haber pronosticado el baron de

Liebig que no tendria porvenir.

La caña de azúcar, _saccharum officinarum_, clasificada en la Botánica

como perteneciente al género _triandia diginia_, es una planta de la

familia de las gramíneas; echa renuevos de una á tres pulgadas de grueso

y de dos á tres varas de alto, con nudos numerosos de donde parten las

hojas, adquiriendo la longitud de una vara y que segun se maduran se van

cayendo; poco mas arriba tiene cada canuto un ojo; al llegar á su

madurez, lo que sucede generalmente á los diez ó doce meses, echa en su

ápice una flor. La caña está cubierta con una cáscara silisosa que

envuelve un tejido como de malla leñoso pero poroso, una especie de

médula en cuyas celdillas se encuentra el jugo azucarado.

Los naturalistas han entablado diferentes cuestiones sobre la caña: la

primera, dificil de resolverse, se concreta á si es indígena del Nuevo

Mundo ó si procede de las Indias Orientales. Esta cuestion se ha

discutido en las Memorias de la Sociedad patriótica y por el padre Labat

en una obra publicada en 1742 en la que asegura mediante varios curiosos

datos, que la caña crece tan naturalmente así en América como en las

Indias. Los Sres. Blachette y Zoega agregan que esta opinion ha

adquirido un carácter de verdad despues que el célebre navegante Cook

encontró caña de azúcar en muchas islas del Océano Pacífico. A esto

añade un escritor de las Memorias de la Sociedad Patriótica, de donde

estractamos estas noticias, que parece, segun la autoridad de Pedro

Martyr en el libro 3.º de su primera Década escrita durante la segunda

espedicion de Cristóbal Colon verificada de 1493 á 1495, que en esta

fecha se cultivaba ya la caña en Santo Domingo; pero puede suponerse que

habria sido trasplantada alli por el mismo Colon en su primer viage con

las demas producciones de España y Canarias.

La otra cuestion es si la caña se da de semilla en alguna parte del

globo. Sin embargo de las reflecsiones de Porter, Bryan, Edwards, y los

viages de Bruce por el Egipto, Mr. Leonardo Wray demuestra que en

ninguna parte se da la caña de semilla y no puede explicar porqué los

agrónomos estan tan ansiosos de obtener semilla de la caña, cuando no se

puede esperar conseguir mejor clase que la de Otahiti ó la de Salangore,

cañas que bajo circunstancias favorables producen de dos á tres

toneladas de azúcar seca por acre. ¿Qué mas se puede apetecer? Necesario

es ver la cantidad de caña que se requiere para poder conseguir una

igual de azúcar, y formar una idea justa del producido enorme rendido

por un acre de tierra. Se dice igualmente que el cálculo de los

hacendados de Jamaica era sacar de la caña de planta dos toneladas de

azúcar seco por acre.

La caña ofrece muchas variedades y diferentes colores. En la Isla se

puede decir que solo se cultivan tres; pues la criolla que en algun

tiempo fué la exclusiva, solo se siembra para comer. Mr. Dumont la

defiende en su cuaderno publicado en 1832 y dice que llega una época al

fin de la zafra, en que la constitucion de su rival es leñosa y dificil

de moler; pero para las máquinas del dia no hay caña dura. La de Otahiti

ó blanca tiene todos los requisitos necesarios para ser preferida en

buenas tierras y es la que está generalizada sin embargo de exigir mas

cuidado que las otras.

La caña de cinta de Otahiti es casi la misma que la de Batavia; solo que

la primera tiene rayas moradas y la otra encarnadas. Esta es preferida

para los terrenos cansados ó de mediana calidad por ser fuerte, de

grandes dimensiones, crecer con mas vicio y precocidad y ser mas dura

que la blanca, sobre todo si se corta en época avanzada; á los trapiches

de bueyes les cuesta trabajo dar suficiente guarapo para los trenes.

Como esta caña madura ántes que la blanca, la zafra debe principiar por

ella, principalmente si la falta de brazos nos obliga á comenzar la

molienda en Noviembre.

La caña cristalina tiene todas las buenas propiedades de la de cinta;

crece con rapidez en donde la blanca seria indiferente y su guarapo es

muy rico. Porter, Evans y otros nos describen varias especies y Mr. Wray

nos dice que en el estrecho de Malacca y provincia de Wellesly hay ocho

clases de caña principales; que la primera y mejor del mundo, á la cual

dá su preferencia y cuyo cultivo recomienda es la nombrada _Salangore_

llamada por los Malayos de Malacca _tibbo coppoé_ (caña de yeso) por que

tiene alguna vez una cantidad considerable de una sustancia blanca

resinosa en su tallo y es notable por la porcion de peluza que presenta

en sus hojas que son muy anchas y fuertemente dentadas en los bordes: es

de color mas oscuro que la de Otahiti y aunque se seque muy rara vez, se

cae y entonces es preciso recojerla con las manos. Como caña de planta

ha dado 6.500 libras por acre y aun mas; por el modo imperfecto de

fabricarla en Malacca, solo se saca 3.600 libras de azúcar seco por

acre. Considerando la superioridad de nuestros terrenos de Cuba no

estrañaria que se obtuviesen tres toneladas por acre. La caña crece

firme y vigorosa, se conserva mas derecha que la de Otahiti, da guarapo

muy abundante, de mucha calidad y fácil de clarificar, se elabora sin

dificultad y produce un azúcar superior con brillante grano.

La cuña de Salangore parece ser la misma cristalina ó caña de yeso y

primeramente llevada á la India por los ingleses y despues á Jamaica,

Cuba y los Estados-Unidos. Sin embargo de que se considera superior á

las demas, su armason leñosa presenta tal solidez y resistencia, que se

opone á la fácil extraccion del guarapo y por tanto produce un

rendimiento menor que el de la caña blanca, ó sea de Otahiti.

Una variedad nueva de caña de la China llamada _Infi ó Shorgo sucre_ se

ha principiado á cultivar en la vecina Confederacion con la semilla que

está facilitando la oficina de patentes de Washington. Mr. C. Orth, del

estado de Indiana, da una relacion de los experimentos que ha hecho,

habiendo conseguido 15 p[%] de un excelente azúcar clarificado: del jugo

que produce la caña podia tambien destilarse alcohol y una clase de

bebida fermentada semejante á la cidra; y cree positivamente Mr. Orth,

que dicha semilla puede plantarse y brotar hasta en una latitud de 42°

Norte; por ejemplo, en los límites septentrionales del estado de

Illinois se consigue azúcar de superior calidad, á razon de dos y media

toneladas por acre, dando _cuatro cosechas_ al año: es decir, que un

acre dará diez toneladas de azúcar al año! No es esto todo: el grano ó

semilla, dá buena harina para alimento y el cogollo es excelente para

los animales; su crecimiento es de doce pulgadas por semana y se eleva á

trece pies ingleses de altura. El sorgho ofrece aun mas ventajas:

despues de cojer la semilla, de lo que llamamos _bandera_ se hacen

escobas y del bagazo se puede fabricar papel. Es necesario no

descuidarse con tantas _virtudes_ como reune esta planta, las cuales si

se convirtiesen en _verdades_, causaria una revolucion en el comercio

azucarero.

Despues de haber establecido estos datos generales relativos al cultivo

de la caña, vamos á referirnos á la Isla de Cuba en particular, que es

la única que nos ha suministrado las observaciones necesarias para

nuestro trabajo, á ella sola por tanto dedicado.

Sus terrenos se dividen generalmente en cuatro clases y la capa vegetal

no mide por lo regular mas que tres cuartas ó una vara; la tierra negra

que es preferida para el cultivo de la caña rinde de doscientas á

doscientas y cuarenta cajas por caballería, término medio 4.250 arrobas

de caña de Otahiti, que es la mejor; con la presion de las grandes

máquinas de vapor que se están introduciendo, se logra un rendimiento de

72 á 75 p[%] de guarapo, graduando la velocidad, segun se ha

recomendado, en vuelta y media solamente por minuto, para evitar la

reabsorcion del guarapo; la bermeja (ó mulata), siendo la mejor de esta

clase la Indiana (negro rojiza), produce ciento cincuenta cajas por

caballería y la mulata, (pardo-roja) que dá cien cajas; las tierras

areniscas y de cuyujies producen unas cincuenta cajas y solo sirven para

siembra de yerba de Guinea; la colorada constituye para los cafetales la

clase de terreno que generalmente se ha preferido.

El número de ingenios establecidos en la Isla se eleva aproximadamente á

1.570, y aun cuando sea difícil determinar dicha cantidad con exactitud,

pueden evaluarse mediante un cálculo aproximativo, en veinte mil las

caballerías sembradas de caña. El número de labradores empleados en

dichas fincas asciende poco mas ó menos á doscientos mil á los que

debemos añadir once mil chinos importados hasta la fecha en calidad de

colonos asalariados y que proporcionan algunas ventajas. Por otra parte

hallándose completamente prohibida la trata y haciéndose sentir cada vez

mas la falta de brazos, los dueños de ingenios no tienen mas remedio que

acudir al empleo de dichos colonos, aunque muy inferiores realmente en

fuerza física á los negros y aun cuando su adquisicion resulte mas

costosa, circunstancias que han hecho naturalmente mas cara la mano de

obra, y que ha dado márgen á que no pueda conseguirse un negro regular

de campo en menos de ochocientos á mil pesos.

La caña de Otahiti fué introducida en la Isla el año de 1795 por D.

Francisco de Arango, segun datos que se nos han facilitado. En 1535 el

Consejo de Indias apoyó la solicitud de Hernando de Castro pidiendo

hacer un ingenio, que fué el primero de la Isla, siempre que se le

concediese licencia para introducir cincuenta negros libres de derecho;

pero en el _Bosquejo Económico_ del Sr. D. Mariano Torrente se dice que

apénas comenzaba, aun que en escala menor, el cultivo de la caña y

fabricacion por los años de 1523, cuando el Señor D. Felipe I. mandó que

á las personas mas honradas que quisieran abrir ingenios se les prestase

cuatro mil pesos por la Real Hacienda, con obligacion de devolverlos á

los dos años. Mas no se desarrolló la industria azucarera en aquella

proporcion que pudiera esperarse del apoyo del Gobierno; asi vemos,

segun D. Ramon de la Sagra, que doscientos y cincuenta años despues era

todavia insignificante dicha produccion, y que aun en 1792 la

exportacion del indicado fruto no habia pasado de 72.854 cajas.

Las fincas fueron adquiriendo con el tiempo mayor incremento, comenzando

su establecimiento en las inmediaciones de la Habana de la cual se

fueron alejando á medida que se hizo sentir la necesidad de buscar

terrenos virgenes en direccion de Matanzas y de la Vuelta-Abajo. Esto no

impidió que simultaneamente se hiciese lo mismo en otros puntos de la

Isla, como en el valle de Trinidad en que se hallan aun ingenios de

cerca de un siglo de existencia. Las localidades á que se ha dado la

preferencia para el fomento de los ingenios y la produccion del azúcar

en la Isla son siguiendo el órden geográfico: la Vuelta-Abajo,

Bahia-Honda hasta Guanajay y aun mas allá, la costa del Norte desde la

Habana hasta Sagua la Grande y el centro de la Isla, la Union, Macurijes

y Banagüises, puntos donde existen los ingenios mas colosales; despues

Sierra-Morena, Sagua, San Juan de los Remedios y Puerto-Principe en que

el número se va reduciendo gradualmente. Siguiendo la costa del Sur

obtienen justificada preferencia toda la jurisdiccion de Cienfuegos,

Villa-Clara, el hermoso valle de Trinidad y Sancti-Spiritus; sin embargo

de que en la misma direccion se encuentran algunos esparcidos, y hasta

las inmediaciones de Santiago de Cuba no se presentan de nuevo

agrupados, si esceptuamos Guantánamo y el valle de Santa Catalina

principalmente el cual comprende los mas hermosos del Departamento

Oriental.

Los ingenios fueron establecidos primeramente con el fin de elaborar

azúcar blanco purgado, continuando aun gran parte de ellos en dicha

fabricacion; sin embargo, de algunos años á esta fecha, se ha

verificado una reaccion que ha dado lugar á que muchos hayan principiado

á no hacer mas que moscabado ó miel reconcentrada, á consecuencia de la

disminucion de brazos y su consiguiente carestía y de la mas fácil

salida que tienen las clases inferiores para las refinerías estrangeras

y sobre todo por la dificultad que hay en obtener con nuestros trenes

jamaiquinos azúcar blanco que pueda competir con el que se consigue con

los procedimientos europeos, por nuestro método de usar el fuego y la

cal para separar las impurezas vegetales del guarapo, que son sumamente

perjudiciales á la elaboracion.

Se ha probado por investigaciones científicas que la caña contiene de 18

á 20 p[%] de azúcar cristalizable; pero que por el modo imperfecto de

extraer el guarapo y la mutabilidad química que experimenta la

elaboracion, solo obtenemos si acaso la mitad. Los químicos Pelligot,

Dupuy y Casaseca han encontrado:

/*[2]

En la caña de Otahiti. En la caña criolla.

---- ----

De la Martinica. De la Guadalupe. De Cuba.

Pelligot. Dupuy. Casaseca.

Agua 72.1 72.0 65.9

Azúcar 18.0 17.8 17.7

Materia leñosa 9.9 9.8 16.4

Sal " " 0.4 " "

*/

El sabio químico, Sr. Casaseca, en una memoria presentada á la Real

Junta de Fomento dijo: que no bajaba la pérdida total de 68 p[%] del

azúcar contenido primitivamente en la caña, empleando el mejor trapiche

de vapor, el mejor tren de cinco piezas, la mejor calidad de caña, el

mejor maestro de azúcar y los mejores operarios. En el mismo año el

ilustrado hacendado Sr. D. Wenceslao de Villa Urrutia, en su informe

sobre el tren de Derosne y Cail hace la siguiente observacion: "Mucho

nos aprovechará, es verdad, la fertilidad de nuestro suelo, la

virginidad de mucha parte de él; pero al ver que la ciencia y el arte

han hecho producir á la desabrida remolacha el 8-1/2 p[%] de su peso en

la azúcar cuando la dulcísima caña no nos ha rendido á nosotros todavia

sino el cinco, temible es que aplicados á este vegetal en otras partes

los mismos principios que han hecho aquel prodigio y quedándonos

nosotros estacionarios, no alcance á cubrir la diferencia todo el poder

de la naturaleza que hasta ahora ha sido el único amparo de nuestra

privilegiada produccion."

En las refinerías, nos dice el químico Scoffern, la cal se usa en

pequeñas proporciones y como agua de cal, de cuyo modo su influjo

pernicioso se modifica algun tanto, y aun en esta forma debe ser grande

su agencia destructiva cuando se considere que cada meladura sucesiva

contiene la cal no solo de su operacion, sino parte de la anterior,

modificada unicamente por la cantidad de cal quitada en la filtracion

por el carbon animal. Ademas, en las refinerias usan la sangre, no

obstante que muchos no lo quieren confesar, tal vez por el olor

particular de esta materia, que no lo quita el carbon animal y que solo

desaparece con la purga, séase que se emplee el sirope ó se haga uso de

otros procedimientos; así es, que el azúcar bastardo de las refinerías,

cuyo aspecto es semejante al de nuestro moscabado, tiene un olor

desagradable.

Grandes elogios merecen aquellos que se ocupan constantemente en buscar

una materia que supla la cal. Se han hecho experimentos con los ácidos

nítrico, sulfúrico, prúsico y oxálico; ni este último ni ninguno de los

otros favorecen la cristalizacion.

La alumina la he visto usar á Mr. Derosne con la idea de separar las

materias colorantes y las impurezas vegetales del guarapo, pero lo

abandonó por no haber conseguido de pronto un resultado satisfactorio.

En los paises de la remolacha usan el sulfato de alumina con alguna

ventaja. En calidad de agentes precipitantes de la materia albuminosa y

colorante, segun los químicos, son mejores los acetatos como el

subacetato de plomo: el guarapo mas negro con su uso se clarifica; lo

mismo sucede empleando el nitrato de mercurio, pero no se ha podido

quitar el exceso del plomo y por consiguiente sus propiedades venenosas

con el gas ácido hidro-sulfúrico, el ácido sulfúrico, el biphosphato de

cal &c.

Se me ha dicho que en algunos ingenios se piensa hacer experimentos que

debemos desear salgan victoriosos, en busca de un nuevo agente

defecador, en cuyo resultado está envuelta nuestra riqueza; pero al

mismo tiempo que se tenga cuenta y se reconozca bien si las materias que

se empleen no son perjudiciales á la salud. Miéntras tanto se

conformarán con la cal y el fuego de los trenes jamaiquinos los que no

quieran arrostrar el trabajo y los grandes costos de los aparatos

completos de refinar.

Los procedimientos empleados en la fabricacion son generalmente los

mismos que eran ahora treinta años, es decir que la mayor parte de los

ingenios estan montados con trenes jamaiquinos compuestos de cinco

piezas, ó dos clarificadoras y cuatro piezas; sin embargo, algunos

propietarios acaudalados han montado los suyos con tal magnificencia que

dificilmente se encontrarán en Europa fábricas que los sobrepujen,

pudiendo decirse, sin temor de faltar á la verdad, que la Isla de Cuba

es la colonia que mas léjos ha llevado la loable ambicion que consiste

en obtener grandes productos de la mejor calidad. Todos los sistemas se

han empleado en ella: las grandes instalaciones de Derosne, las de

Rillieux, de Dod, de Rouseau, de Mourgue, ademas de los sistemas mixtos,

uno de los cuales tiene por objeto poner el guarapo á treinta grados y

pasar las meladuras á tomar punto en el tacho de vacío, consiguiéndose

de este modo un grano hermoso, y en fin el de Ramos con el uso del color

perdido.

En la Louisiana parece que se prefiere las pailas que anteriormente

llamaban de palangana, se colocan mejor para que el fuego trabaje con

mas franqueza teniendo el mayor cuidado al poner las parrillas del tacho

de modo que no sea la clarificadora la que reciba la llama y no hay

necesidad de los gastos de empañadura de cobre que se suple con

ladrillos; tienen la precaucion de no dejar vacío el tacho por lo que

les dura mucho tiempo; no dan paleta para tener grano grande, tanto que

algunos no usan canales sino un carril que lleva un cajon al lado del

tacho para que la meladura al cristalizarse sufra el menos movimiento

posible. Usamos la cal, que es, segun nos dice Mr. Shute Barrington

Moody, el método ingles; el maestro de azúcar en la descachazadora de

cuatrocientos galones al llegar la temperatura á 180° echa la cal que

juzga necesaria, cantidad que generalmente varia de seis á treinta onzas

teniendo cuidado de no dejarla hervir para poder coger bien la cachaza:

al tiempo de pasar á la clarificadora toma una copa de guarapo y queda

satisfecho si vé que la forma mucilaginosa en hebra se eleva

precipitándose la parte leñosa que deja un licor claro de color de ámbar

pálido ó vino de madera; de lo contrario agrega mas cal; pero si

encuentra que el mucílago no se coagula sin usar una gran cantidad que

oscurece el guarapo, suspende la operacion y recurre á la limpieza y

espumaderas.

En los Estados-Unidos se ha generalizado el uso del bi-sulfito de cal: á

cada cuatrocientos galones de guarapo ántes de clarificarse se le echa

de uno á cuatro azumbres (_quarts_); su gravedad especifica debe ser la

guia. Es algo costoso: cada barril asciende en la Isla de siete y medio

á ocho pesos.

Hasta hoy no se han empleado los abonos sino en muy reducidas porciones

de las fincas. Materia es esta de suma importancia y única esperanza

como base de fertilidad para los terrenos cansados de nuestros ingenios

viejos, donde las fábricas y demas gastos imposibilitan transportarlos á

otros virgenes. Sin embargo, muchos han sido desmolidos, abandonándose

inmensos valores en fábricas que acaban por convertirse en ruinas. De

sentirse es por tanto, que las construcciones no hayan sido hechas mas

ligeramente desde un principio y bajo condiciones que permitiesen el

traslado á otro punto; con una tercera parte de la suma invertida en la

edificacion hubiese bastado; la facilidad del transporte hubiera en

muchos casos acelerado la traslacion y el pais poseeria un número mayor

de grandes capitales.

Es sumamente desconsolador que nuestro mejor químico nos diga en su

Memoria publicada en 1851, que no puede emitir su opinion respecto del

particular, asegurando que los químicos ingleses, en paises análogos al

nuestro, no nos llevan hasta aquí ventaja.

Muchas esperanzas nos ofreció el guano, máxime cuando se nos recomendó

por un químico tan distinguido como lo es el Dr. Ure, que en su

_Diccionario de Artes y Manufacturas_ nos dice que para los agricultores

de las Indias Occidentales es el mayor regalo, pues les proporciona el

medio de restituir la fertilidad á los terrenos cansados; pero la

experiencia nos demuestra, segun el Dr. Leonardo Wray, autoridad

bastante competente, que el guano contiene gran cantidad de amonia; por

cuyo motivo no es propio para el cultivo de la caña y debe considerarse

como altamente dañoso para la formacion y depósito del azúcar en la caña

de planta, por lo que cree que ningun hacendado debe usarlo en sus

campos. Generalmente nos contentamos con las doscientas ó trescientas

cajas que nos da una caballería de tierra empleando como abono la paja

que se deja, y parece increible que de esta suerte esté un terreno dando

caña por muchos años. Cuando el terreno está un poco cansado, algunos se

contentan con usar el arado antiguo empleando las cenizas que producen

las hornillas lo mismo que los desperdicios de la casa de alambique y

algun abono animal. La costumbre de mantener la boyada en el corte de

caña, dice Wray, es la violacion mas grande de la ciencia de la

agricultura, y mas imperdonable todavia en aquellos que pueden tener

cerca pasto de yerba de Guinea.

El riego para nuestros campos de caña es de la mayor importancia; pero

la fertilidad de estos aun no nos ha hecho conocer su valor y lo miramos

en lo general con alguna apatía. En el artículo que publican los Sres.

Collantes y Alfaro en su _Agricultura práctica_, cuya lectura

recomendamos, nos dicen que de todos los medios que puede usar la mano

del hombre para ayudar á la agricultura, no hay ninguno tan fecundo en

buenos resultados, tan poderosamente eficaz como el riego; por él se

convierten en ricas praderas los arenales áridos y las tierras poco

fértiles producen abundantes cosechas.

En cuanto al sistema de acarreo se efectúa únicamente en toda la Isla

por medio de bueyes y carretas de dos ruedas, salvo en alguna que otra

finca situada en terrenos llanos, en que se comienza á usar carretas de

cuatro ruedas que presentan calidades mas ventajosas para el transporte.

El modo de llevar la caña al trapiche es de suma importancia; las

carretas destinadas á este oficio deben ser livianas, de cama, anchas y

arregladas de manera que se pueda cargar trozos de caña largos y que

cada carreta lleve, si es terreno llano, la caña suficiente para

producir cinco panes de azúcar.

La yerba sembrada para el alimento de los animales es la de Guinea que

se produce muy bien, y la misma caña proporciona en la época de la zafra

sus cogollos que come con gusto el ganado. Pocos ingenios poseen

potrero, motivo por el cual en la mayor parte de ellos se envian las

boyadas á los mas inmediatos durante el tiempo muerto, que es el que

media entre Junio y Diciembre.

El alimento de las dotaciones consiste en tasajo, bacalao, una abundante

racion de harina de maiz, plátanos y buniatos y en algunos puntos de la

Isla comen todo el año carne fresca. Ademas, cada negro tiene un pedazo

de tierra que trabaja á su beneficio, cria sus puercos y gallinas y en

algunas fincas que tienen potrero se les permite una bestia.

Puede decirse en elogio de los propietarios que los sentimientos de

humanidad son los que reinan, contribuyendo la ilustracion de nuestros

dias al modo mejor con que son tratados nuestros siervos: asi es que las

agonias físicas que inflije el castigo se observan solo en casos muy

extremos. Este trato benigno es causa de que se note un aumento

considerable en el número de los esclavos nacidos, contribuyendo á esto

el esmero con que son cuidados los enfermos.

Tambien ha prosperado la destilacion del ron y se ha empezado á atender

como es debido: ya todos conocen los métodos mas modernos y los

alambiques franceses, ingleses, belgas &c. asi como los aparatos

destilatorios de Blumenthal, Sanguier y Coffeg, Derosne, Egrot, Shear

and son &c. &c. Recientemente hemos recibido la obra que se ha publicado

en Paris: _Duplais, Traité des liqueurs et de la distillation des

alcools_ que deseariamos ver traducida. El aparato que he usado es el de

Shear and son de Londres y me ha dado magníficos resultados, produciendo

por cada galon de miel un galon de ron, que es cuanto se puede desear.

Sin embargo, personas muy inteligentes estan en la creencia de que en

donde hay necesidad de valerse de operarios estrangeros, el alambique

que se adapta mejor es el de doble retorta que se usa en Jamaica con

preferencia á los demas, porque cualquier negro lo puede manejar y dar

el ron de treinta grados de Cartier con facilidad. En estos últimos años

se ha establecido un considerable número de alambiques, algunos de

ellos capaces de producir de quince á veinte pipas diarias, lo que

equivale de 1.695 á 2.260 galones. Nos cabe la satisfaccion de poder

decir que cuando en la Exposicion Universal de París los inteligentes

estaban admirando el ingenioso sistema para aprovechar los escapes de

vapor como gran economia de combustible, habia tres años que se habian

puesto en planta en la Isla, lo que demuestra cuan innegables son los

adelantos en todo lo que se refiere á la maquinaria y á los aparatos

perfeccionados.

Los ingenios: colección de vistas de los principles ingenios de azúcar de la isla de Cuba · 第 1 / 10 段