Soneto

En el soberbio trono diamantino

que con sangrientas plantas huella Marte,

frenético, el Manchego su estandarte

tremola con esfuerzo peregrino.

Cuelga las armas y el acero fino

con que destroza, asuela, raja y parte:

¡nuevas proezas!, pero inventa el arte

un nuevo estilo al nuevo paladino.

Y si de su Amadís se precia Gaula,

por cuyos bravos descendientes Grecia

triunfó mil veces y su fama ensancha,

hoy a Quijote le corona el aula

do Belona preside, y dél se precia,

más que Grecia ni Gaula, la alta Mancha.

Nunca sus glorias el olvido mancha,

pues hasta Rocinante, en ser gallardo,

excede a Brilladoro y a Bayardo.

DEL BURLADOR, ACADÉMICO ARGAMASILLESCO,

A SANCHO PANZA

Don Quijote · 第 76 / 114 题