Soneto

Esta que veis de rostro amondongado,

alta de pechos y ademán brioso,

es Dulcinea, reina del Toboso,

de quien fue el gran Quijote aficionado.

Pisó por ella el uno y otro lado

de la gran Sierra Negra, y el famoso

campo de Montïel, hasta el herboso

llano de Aranjüez, a pie y cansado.

Culpa de Rocinante, ¡oh dura estrella!,

que esta manchega dama, y este invito

andante caballero, en tiernos años,

ella dejó, muriendo, de ser bella;

y él, aunque queda en mármores escrito,

no pudo huir de amor, iras y engaños.

DEL CAPRICHOSO, DISCRETÍSIMO ACADÉMICO DE LA ARGAMASILLA,

EN LOOR DE ROCINANTE, CABALLO DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA

Don Quijote · 第 75 / 114 题