Ya muchos de los que fueron
á la lid no están en pié:
muchos que salir miraron
el sol á su trasponer,
no le verán, que la muerte
horrenda con ellos fué.
El humo, el fuego, los gritos,
el estrago y el tropel,
el polvo que en remolinos
levantan los fuertes piés,
hacen una zambra horrible
en que danza Lucifer,
y ni ceden los cristianos
ni el moro piensa en ceder,
que todos de la victoria
buscan el noble laurel.