Juan_. Entran en él las personas siguientes: primeramente un pastor,
Zacarías, Santa Isabel, un ángel llamado Gabriel, dos vecinos del
pueblo, un muchacho, Josef, Nuestra Señora, una parienta de Zacarías,
una comadre, una mujer, un bobo, un sacerdote. Agora nuevamente hecho
por Esteban Martínez, vecino de Castromocho. Burgos, en casa de Juan de
Junta, año de 1528.
_Auto nuevo del santo nacimiento de Cristo Nuestro Señor_, compuesto por
Juan Pastor. Son interlocutores de la obra el emperador Octaviano, un
secretario suyo, un pregonero, un viejo llamado Blas Tozuelo, un bobo,
su hijo llamado Perico, San Josef, Santa María, pastores Miguel
Recalcado, Antón Morcilla, Juan Relleno, un ángel. Impreso en Sevilla,
año de 1528.
_Lucero de nuestra salvación al despedimiento que hizo Nuestro Señor
Jesucristo de su Madre_, pasos muy devotos y contemplativos estando en
Betania. Por Ausias Izquierdo Zebrero; en Sevilla, por Fernando
Maldonado, año de 1532.
_Tragicomedia alegórica del paraiso y del infierno_, moral
representación del diverso camino que hacen las almas partiendo de esta
presente vida, figurada por los dos navíos que aquí parecen: el uno del
cielo y el otro del infierno, cuya subtil invención y materia en el
argumento de la obra se puede ver. Son interlocutores un ángel, un
diablo, un hidalgo, un logrero, un inocente llamado Juan, un fraile, una
moza llamada Floriana, un zapatero, una alcahueta, un judío, un
corregidor, un abogado, un ahorcado por ladrón, cuatro caballeros que
murieron en la guerra contra moros, el barquero Carón. Fué impreso en
Burgos en casa de Juan de Junta, á veinte y cinco días del mes de enero,
año de 1539.
Podemos adicionar el catálogo de autos de esta época, que trae Moratín,
con los siguientes:
Égloga nuevamente compuesta por Juan de París, en la cual se introducen
como personas, un escudero llamado Estecio, y un hermitaño, y una moza y
un diablo y dos pastores, el uno llamado Vicente, y el otro Cremón:
1536.
La farsa siguiente hizo Perolopes Ranjel _á honor y reverencia del
glorioso Nascimiento de nuestro Redemptor Jesu-Christo y de la Virgen
gloriosa madre sua_, en la cual se introducen cuatro pastores.
Una y otra se hallan en la biblioteca del Sr. Ternaux-Compans.
[243] Muchas de estas, aunque no todas, se hallan reunidas en Dieze,
_Adiciones á Velázquez_, págs. 311 y siguientes.
[244] V. más abajo las noticias que damos sobre Juan de Malara y los
poetas sevillanos de su tiempo, y en el artículo de López Pinciano la de
las tragedias de Eurípides, representadas en Madrid á fines del siglo.
[245] Vasco Días Tanco hace mención en su _Jardín del alma_ (Valladolid,
1552), de estas tres tragedias, que escribió en su juventud; y sólo en
este dato, no por haberlas leído, se funda lo que dicen Montiano,
Velázquez y Moratín. Se ha dudado si llegaron á imprimirse.
Es falsa la noticia que se ha dado, de que, en la biblioteca de D.
Agustín Durán existiera un ejemplar antiguo de las tragedias de Vasco
Díaz Tanco. En el mismo prólogo del _Jardín del alma cristiana_ declara
este pacto, además de las tres tragedias indicadas, los títulos de trece
comedias, y farsas, escritas por él, y de diez y siete actos
cuadradecimales de la Sagrada Escritura, compuestos para ser
representados durante la Cuaresma.
[246] V. la nota de la pág. 319.
[247] Tragedia de _La castidad de Lucrecia_, agora nuevamente compuesta
en metro por Juan Pastor, natural de la villa de Morata, en la cual se
introducen las personas siguientes: el rey Tarquino, su hijo Sexto
Tarquino, un negro suyo, Colatino duque de Colacia, Lucrecia su mujer,
un bobo criado suyo, Hesperio, Lucrecio padre de Lucrecia, Junio Bruto y
Publio Valerio parientes de Colatino.--No se indica el lugar, en que se
imprimió: letra gótica.
[248] Comedia nuevamente compuesta, llamada _Serafina_. Esta pieza,
escrita en prosa, va impresa con otra en verso titulada _La
Hipólita_.--Valencia, por Jorge Costilla, 1521.
[249] Son las siguientes: comedia llamada _Orfea_, dirigida al muy
ilustre y magnífico Sr. D. Pedro de Arellano, conde de Aguilar (1534).
Comedia llamada _Fidea_, compuesta por Francisco de las Navas (1535).
Farsa llamada _Custodia_. Farsa de _Los enamorados_. Farsa llamada
_Josefina_.
Se sabe además que se escribieron las que copiamos á continuación, si
bien no me ha sido posible encontrarlas:
Farsa sobre el Matrimonio, para representarse en bodas, en la cual se
introducen un pastor y su mujer y su hija Mencía desposada, un fraile y
un maestre de quebraduras. Medina del Campo, 1530.
Farsa llamada _Cornelia_, en la cual se introducen las personas
siguientes: un pastor llamado Benito, y otro llamado Antón, y un rufian
llamado Pandulfo, y una mujer llamada Cornelia, y un escudero su
enamorado, donde hay cosas bien apacibles para oir, hecha por Andrés
Prado, estudiante. Medina del Campo, por Juan Godinez de Millis, año
1637.
Coloquio. En las presentes coplas se trata como una hermosa doncella,
andando perdida por una montaña, encontró un pastor, el cual vista su
gentileza se enamoró de ella, y con sus pastoriles razones la requirió
de amores, á cuya recuesta ella no quiso consentir, y después viene un
salvaje á ellos, y todos tres se conciertan de ir á una ermita que allí
cerca estaba á hacer oración á Nuestra Señora. Vistas y examinadas, y
con licencia, impresas en Valladolid, año 1540.
[250] Así, por ejemplo, encontré entre los manuscritos en la biblioteca
Colombina de Sevilla, _La Representación de la parábola de San Mateo á
los 20 Cap. de su Sagrado Evangelio, la cual se hizo y representó en
Toledo en la fiesta del Santo Sacramento por la Santa Iglesia, año de
1548_; y en la colección del Sr. D. Agustín Durán una _Comedia de los
Cautivos_, sin fecha, pero al parecer, anterior á 1550.
Para la historia del teatro de este período ofrece un dato curioso la
_Historia general_ (manuscrita) _de la Compañía de Jesús de Andaluzía_
por el padre Martín de Roc y Juan de Santibañez. En su lib. I, cap.
XVIII, se cuenta con fecha del año 1554 lo siguiente del padre Pedro de
Acevedo: _Con estilo y nombre de comedias ensenó al pueblo á reconocer
sus vicios en personas agenas y enmendarlas en las propias suyas. Trocó
los teatros en púlpitos y despidió á los hombres de sus representaciones
más corregidos. El argumento y materia daban las tragedias del mundo y
los desastrados fines de la vanidad; era el fin de ello no engañar ó
entretener el tiempo, sino desengañar las almas y remediarlas_.
[251] Sandoval, _Historia de Carlos V_.--Calvete, _Viaje del príncipe D.
Felipe_.
[252] _Hijos de Sevilla, ilustres en santidad, letras, armas, artes ó
dignidad_; por D. Fermín Arana de Varflora. Sevilla, 1791.
[253] Diego de Colmenares, _Historia de Segovia_, capítulo 41, pág. 516.
[254] _Cartas de Antonio Pérez_; París, 1624, pág. 151.--_Segundas
cartas_; pliego 186.
[255] Herrera en su _Historia general del mundo_, lib. VII, cap. 12, y
Cabrera en su _Historia de Felipe II_; lib. V, caps. 9.º y 17,
testifican que la corte de Felipe II se fijó en Madrid el año de
1560.--Deben, pues, rectificarse los errores que acerca de esto se leen
en Quintana, _Grandezas de Madrid_, lib. III, cap. 25, y en Pellicer,
_Tratado histórico, etc._, P. I, pág. 40.
[256] Cervantes, _Pról. á las com._--Este sepulcro, como otros muchos
monumentos preciosos de la catedral de Córdoba, ha desaparecido sin
dejar la menor huella, gracias á los estragos y deterioros que ha
sufrido después su edificio.--V. el _Indicador cordobés_, por D. Luis
María Ramírez y las Casas-Deza; Córdoba, 1837, pág. 168.
[257] Comedias de Lope de Vega, parte XIII, prólogo: «Las comedias no
son más antiguas que Rueda, á quien oyeron muchos que hoy viven.»--Parte
XX. Dedicación de _Virtud, pobreza y mujer_: «En España no se guarda el
arte ya, no por ignorancia, pues sus primeros inventores Rueda y Naharro
le guardaban, que apenas há ochenta años que pasaron, sino por seguir el
estilo mal introducido de los que les sucedieron.»
[258] V. las citas que hacemos más abajo, de Cervantes y Agustín de
Rojas.
[259] Las primeras dos elegantes y graciosas comedias del excelente
poeta y representante Lope de Rueda, sacadas á luz por Juan de Timoneda:
estas son _Comedia Eufemia_ y _Comedia Armelina_.--Valencia,
1567.--Sevilla, 1576.
Las segundas dos comedias de Lope de Rueda; _Comedia de los engaños_ y
_Comedia Medora_.--Idem.
Los Coloquios pastoriles de muy agraciada y apacible prosa, por el
excelente poeta y gracioso representante Lope de Rueda, son el _Coloquio
de Timbria_ y el _Coloquio de Camila_.--Idem.
Compendio llamado _El Deleitoso_, en el cual se contienen muchos pasos
graciosos del excelente poeta y gracioso representante Lope de Rueda,
para poner en principios y entre-medios de coloquios y comedias,
recopilados por Juan de Timoneda.--Logroño, 1588.
[260] V. en las antiguas ediciones de Lope de Rueda la Tabla de los
pasos graciosos, que se pueden sacar de las presentes comedias y
coloquios, y poner en otras obras.
[261] Las tres famosísimas comedias del ilustre poeta y gracioso
representante Alonso de la Vega. Agora nuevamente sacadas á luz por Juan
de Timoneda, en el año de 1566. Valencia.
[262] Comedia hecha por Juan de Rodríguez Alonso (que por otro nombre es
llamado de Pedrosa), vecino de la ciudad de Segovia, en la cual por
interlocución de diversas personas, en metro se declara la historia de
Santa Susana á la letra, cual en la prosecución claramente parescerá:
hecha á loor de Dios Nuestro Señor, año de 1551.
[263] Comedia nuevamente compuesta por Francisco de Avendaño, muy
sentida y graciosa, en la cual se introducen las personas siguientes: la
Fortuna, un caballero quejoso de ella llamado Muerto, otro caballero
herido de amor llamado Floriseo, una doncella llamada Blancaflor, dos
pastores, el uno llamado Salaver y el otro Pedrucio, y un paje llamado
Listino: 1553.--No dice el lugar en que se imprimió.
[264] _Comedia Pródiga_. Dirigida al muy magnífico señor Juan de
Villalba, de la ciudad de Plasencia, compuesta y moralizada por Luis de
Miranda, placentino, en la cual se contiene (demás de un agradable y
dulce estilo) muchas sentencias y avisos muy necesarios para mancebos
que van al mundo, mostrando los engaños y burlas que están encubiertos
en fingidos amigos, malas mujeres y traidores sirvientes. Impresa en
Sevilla, en casa de Martín de Montesdoca: acabóse á diez días de
diciembre, año de 1554.
[265] El mismo, de quien ya hemos hablado, como editor de Lope de Rueda
y de Alonso de la Vega. Fué librero en Valencia, y vivía aún á fines del
siglo XVI ó á principios del XVII, aunque ya muy anciano. Así lo prueban
estos versos de Cervantes (_Baños de Argel_, jornada tercera):
«Antes que más gente acuda
El coloquio se comience,
Que es del gran Lope de Rueda,
Impreso por Timoneda,
Que en vejez al Tiempo vence.»
Las ediciones de sus comedias son: Comedia llamada _Cornelia_.--Comedia
de los _Menecmos_. Ambas en Valencia, 1559.
_Turiana_, en la cual se contienen diversas comedias y farsas muy
elegantes y graciosas, con muchos entremeses y pasos apacibles, agora
nuevamente sacados á luz por Joan Diamonte (anagrama de Timoneda).
Valencia, 1565.
_Coloquio pastoril_. Valencia, 1567.
_Auto de la oveja perdida en Cuaderna espiritual al Santísimo Sacramento
y á la Asunción_. Valencia, 1597.
[266] Hay otras dos colecciones de autos sacramentales de Juan de
Timoneda, muy raras, con el siguiente título:
_Ternario Sacramental, en el cual se contienen tres auctos: El de La
Oveja perdida. El de El Castillo de Emaús. El de la Iglesia. Tres
espirituales representaciones en loor del Sanctísimo Sacramento,
compuestas por Joan Timoneda. Valencia, en casa de Joan Navarro, año de
1575._
_Segundo Ternario Sacramental que contiene tres auctos: el de La Fuente
Sacramental, el de Los Desposorios, el de La Fe. Ib. cod. anno._
Parte del personal de estos autos consiste en figuras alegóricas.
Sólo por indicación de algunos escritores, no por haberlo visto, tengo
también noticia de una colección antigua de comedias, titulada _Jardín
de Comedias de poetas valencianos_, impresas (según se dice) por Felipe
Mey en 1585 en Valencia, en cinco tomos. Pero ¿en dónde está este libro,
y quién lo ha visto alguna vez? Es siempre extraño, que, por lo general,
se conozca el título, y, sin embargo, nadie sepa qué comedias son éstas.
[267] _Farsa Rosiela_, nuevamente compuesta. Cuenca, 1558. De autor
desconocido.
Tres _pasos_ de autores también desconocidos, impresos en el _Registro
de representantes_ de Timoneda. Valencia, 1561. En el _Patrañuelo_ de
Timoneda (Valencia, 1566) se habla de una comedia _Feliciana_, y en el
_Indice_ de la Inquisición de 1559, de una _comedia de Peregrino y de
Ginebra_.
[268] Una composición en forma dramática, tan notable como rara, es la
que se titula _Las cortes de la muerte, á las quales vienen todos los
estados; y por vía de representación dan aviso á los vivientes y
doctrina á los_ _oyentes. Llevan gracioso y delicado estilo. Dirigidas
por Luis Hurtado de Toledo al invictissimo Sr. D. Phelipe, Rey de España
y Inglaterra, su señor y Rey. Año de 1557_. (El título, que lo encabeza,
sin fecha del lugar de impresión, y en 4.º, es _Cortes de casto amor y
cortes de la muerte, con algunas obras en metro y prosa de las que
compuso Luis Hurtado de Toledo. Por él dirigidas al muy alto y poderoso
Sr. D. Phelipe, Rey de España. Año 1557_.)
Aparece de la dedicatoria, que la obra fué comenzada por Micael de
Carvajal, natural de Plasencia, y terminada por Luis Hurtado.
El introito anuncia que la muerte viene á convocar Cortes de todos los
estados y naciones:
Por mandado divino
La muerte viene á hazer
Cortes, y accortar camino
A muchos, que piensan ser
Larga su estrella y su sino,
Y á sus cortes llamará
Todas naciones y estados,
Cada qual lo notará.
Sed atentos y callados
Que siento que llega ya.
Primero se presentan la muerte, el dolor, la edad, el tiempo, dos
ángeles, San Agustín, San Jerónimo y San Francisco. El tiempo pronuncia
la proclama general siguiente:
Sepan todos los vivientes
Como el linage umanal
Se quexa, y mortales gentes
Con quexas impertinentes
De la muerte temporal
Cúlpanla todos diziendo,
Quan á priessa y de corrida
Los saltea y va hiriendo,
Y que apenas van naciendo
Quando les siega la vida.
Ella quiere descargarse
De la culpa, que le es puesta,
Y en este caso allanarse,
Y por razones mostrarse
Quan con razón los molesta.
Y así sepan los mortales,
Que sintiendo ella esta injuria
Haze cortes generales,
Con trompetas y atabales
Se van pregonando á furia.
Y porque todos bien crean
Quella nos causa temores,
Todos vengan ó provean
Los que huyen y desean
De embiar procuradores,
Y entre todos los nascidos
El que sintiere agraviarse
Venga y diga sus gemidos,
Y á los al mundo venidos
Ansí manda apregonarse.
Todas las edades y clases de los hombres acuden á consecuencia de esta
convocatoria, llenando la mayor parte de la obra sus diálogos y disputas
con la muerte. Los personajes son singularmente numerosos y diversos.
Algunos pasajes se distinguen por su energía y elevación. La muerte
vence al cabo; exhorta á los hombres á no fiarse del mundo, y anuncia la
llegada del ante-Cristo. Al fin trae un demonio á Lutero para recibir su
castigo:
CARNE. ¿Qué castigo se dará
Al que engaños tan contrarios
Os ha hecho aquí do está?
¿Qué castigo? el que se da
á los vellacos falsarios.
CARON. Abreviemos que he recelo,
No haya otro engaño y presa,
Con que nos ponga del duelo,
No quede huesso ni pelo
Que no sea hecho pavesa.
_(Aquí atan á Lutero para quemarle.)_
CARON. Sus, sus, fenezca el maldito
De los malos el peor,
Pues ha falsado lo escripto,
Aqui do hizo el delito
Pague la pena el traidor.
MUERTE. Entienda todo varón
Y toda mujer criada
La materia de que son,
Y concedamos perdón
Que esta obra es acabada.
Atendiendo á su gran extensión, parece inverosímil que esta obra
estuviera destinada á representarse, y es probable que Cervantes
recordara alguna composición posterior semejante, cuando habla del auto
de las _Cortes de la muerte_ en el pasaje tan conocido del D. Quijote.
[269] Tít. I. Procesión del Corpus, art. 7.º: Otrosí es ordenanza que en
dicho día en cada un año haya lo menos dos _autos_ que sean de la
Sagrada Escritura, que se representen en dicha procesión; el uno en la
media villa arriba, y el otro en la media villa abajo, en el lugar donde
le pareciese á la justicia y reglamento.--Véase á Jovellanos, _Memoria
sobre las diversiones públicas_. Madrid, 1812, pág. 54.
[270] _Prohibet sancta synodus in posterum turpem illum abusum, quod die
Innocentium intra ecclesiam theatrales quidam ludi edi publice
consuevere magna cum ordinis ecclesiastici ignominia, necnon et divinæ
majestatis offensa, quippe qui christianorum oculos, quos oportet ad
spiritualia provocari, ab his ad peccandi libidinem avertant...
spectacula vero, ludi quicumque et choreæ quæ alioqui præmisso examine
premittente ordinario non alias in aliquot solemnitatibus ac
processionibus agenda sint, nullo modo dum divina officia vel
celebrantur vel dicuntur, intra ecclesiam ipsam agi permittantur...
Caveant tamen episcopi et eorum vicarii nedum solemnitatis divinæ causa
ludos aliquot et espectacula edi publice permittere velint, ea
permittant quæ vel in minimo christianam religionem offendere, vel
spectanlium animos in pravos mores quoquomodo inducere valeant...
Decernit etenim sancta synodus non alios ludos, non alia spectacula
permittenda ab episcopo fore, quam quæ ad pietatem spectantium animos
movere, et a pravis moribus deterrere possint_.
_Et ne quid fiat quod ordini ecclesiastico sit indecens, prohibet sancta
synodus quoscumque in sacris constitutos aut beneficium ecclesiasticum
habentes, ne in quocumque loco et tempore larvis personati incedant aut
cujusque in quibuscumque spectaculis ac ludis personan agant_, etc.
El santo concilio prohibe desde ahora el torpe abuso de que en el día de
los Inocentes se acostumbre celebrar dentro de la iglesia ciertos juegos
escénicos, ya por la ignominia que de ellos resulta al orden
eclesiástico, ya por la ofensa que se infiere á la Divina Majestad; y
como haya algunos adecuados para atraer las miradas de los cristianos á
las cosas espirituales, apartándolos de las ocasiones... pero los
espectáculos, cualesquiera juegos y coros, que, previa licencia del
ordinario, sólo se han de celebrar en ciertas solemnidades y procesiones
(nunca al mismo tiempo que los divinos oficios), podrán entonces
celebrarse dentro de la misma iglesia. Cuiden, no obstante, los obispos
y sus vicarios, que al conceder su permiso para dar públicos juegos y
espectáculos, sólo lo extiendan á los que en nada puedan ofender á la
religión cristiana, ni desmoralizar en lo más mínimo á los
espectadores... Decreta también el santo concilio, que el obispo no ha
de consentir otros juegos ni espectáculos, que aquéllos que muevan á la
piedad á los ánimos de los espectadores y puedan apartarlos de las malas
costumbres.
Y para que nada se haga impropio del orden eclesiástico, prohibe el
santo concilio que todos los que hayan recibido las sagradas órdenes ó
que tengan beneficios eclesiásticos, se cubran con máscaras ó disfraces
en cualquier lugar y tiempo, ó que representen papel alguno en
cualesquiera espectáculos y juegos.--(_T. del T._)--Concil. Tolet., a.
1565, act. cap. XXI.
[271] Una obra manuscrita, existente en el Archivo de Huesca, titulada:
_Ceremonial de la Santa Iglesia de Huesca, dispuesto é ilustrado con
notas que indican su origen y expresan sus variaciones, por el Dr. D.
Vicente de Nevellas y Domingues Bilbilitano_, contiene en el libro II,
la cuenta siguiente de los gastos de un auto de Navidad, probando que,
desde el año 1487, del cual copiamos otra cuenta semejante, se había
aumentado sobre manera el aparato escénico de esta clase de
representaciones.
_Expensa ordinaria._
_Iten á 15 de Enero de 1582, por mandato de los señores del Cabildo, dí
á su platero ciciliano ciento diez y seis sueldos para hacer una boca de
infierno y unos vestidos y cetros y otras cosillas para la
representación de la noche de Navidad como parece por una cuenta de su
mano. Mas le dí por su trabajo que estuvo diez días ó más ocupado en
hacello ochenta sueldos por las dos partidas, 190 s. Iten el_ _mismo día
pagué de seis pares de zapatos para los representantes cincuenta y
cuatro sueldos, á 9 s. el par. Mas pagué á un escopetero por los cohetes
y duxidores que hizo para la dicha representación ocho reales, y más
pagué de encordar dos orguelas para la dicha fiesta, 8 s. por las tres
partidas LXXVIII sueldos._
[272] Varios documentos, descubiertos en los últimos años, resuelven la
cuestión que proponemos en este lugar, confirmando de una manera
chocante la presunción expuesta en él por mí.
Desde luego hay una publicación interesante del Señor D. Fernando Wolf
(el auto del Corpus de _La danza de los muertos_, Viena, 1852)
demostrando, que, ya en la mitad del siglo XVI (1551), se representaban
composiciones alegóricas para solemnizar la fiesta del Corpus, las
cuales, en lo más sustancial, llevan el sello de los autos sacramentales
posteriores. Además, una colección manuscrita de comedias antiguas,
adquiridas en Madrid, nos ofrece datos bastantes para penetrar con más
seguridad y extensión en la literatura dramática del período de que
tratamos ahora. De los 95 dramas, contenidos en este manuscrito, hay á
la verdad sólo uno con fecha (fólio 280 en el reverso del _Auto de la
Resurrección de Cristo_, se lee una licencia para representarse, dada en
Madrid el 28 de Mayo de 1568); pero no hay razones para dudar, de que
casi todas ellas correspondan al mismo tiempo.
Excepto el entremés de _Las esteras_, cuyos personajes son de la
sociedad de aquella época, escrito en prosa, y que recuerda mucho los
pasos de Lope de Rueda, son todos de asuntos religiosos y en verso,
dividiéndose en clases, á saber: la primera, la de aquellas piezas, que
contienen exposiciones históricas de la Biblia, y cuya mayor parte son
llamadas _autos_, y la segunda, de las que se distinguen por sus
tendencias alegóricas, celebrando por lo general el Sacramento del
altar, y denominadas por lo común _farsa Sacramental_, y alguna vez
_Coloquio_. El auto de la Muerte de Abdonias, por ejemplo, y el de _los
Desposorios de Moisén_, ofrecen una dramatización sencilla de asuntos
bíblicos, y al contrario, en la farsa Sacramental llamada _Desafío del
hombre_, encontramos personajes alegóricos, como Lucifer, el Orgullo, la
Mentira, la Sencillez, el Angel de la guarda, la Iglesia, la Oración y
el Arrepentimiento. Mayor es aún el número de personajes de esta especie
en el _Auto de los triunfos de Petrarca á lo divino_. Alternan en su
diálogo la Razón, la Sensibilidad, el Amor, David, Adán, Sansón,
Salomón, la Castidad, Cuatro doncellas, la Muerte, Abraham, Absalón,
Alejandro, Hércules, los cuatro Evangelistas, las cuatro Estaciones del
año, Jesucristo, etc.
Otros autos antiguos, probablemente del mismo tiempo, se encuentran
también en el _Cancionero_ (nunca impreso) del Licenciado Horozco. El
manuscrito, que yo he visto, lleva la fecha de 1580 en Toledo, pero los
autos contenidos en él, parecen más antiguos. Sus títulos son:
_Representación de la historia evangélica del Capítulo nono de San Juan
que comiença. Et præteriens Jesus vidit hominem cæcum._
_Representación fecha por el Auctor de la historia de Ruth._
_Coloquio de la Muerte con todas las edades y estados._
_Entremés, que hizo el auctor á ruego de una Monja, parienta suya
evangelista, para representarse como se representó en un monasterio de
esta cibdad, día de San Juan Evangelista._