En el primer acto se queja Pamphilo á la diosa Venus de su amor á una

bella, rica y principal señora, de cuyos padres teme una negativa á

causa de su pobreza. Venus le da diversos consejos, con los cuales

espera que consiga la realización de sus deseos, y el más importante de

todos que llame en su auxilio á una alcahueta. Pamphilo queda solo, y

expresa sus temores en un monólogo: ve pasar entonces á su amada

Galatea, y se decide á hablarla. Así acaba el primer acto.

Acto segundo.--Pamphilo declara su amor á Galatea, que no parece

oponerse á él, aunque no pueda hablar de este punto mucho tiempo, porque

la celan cuidadosamente sus padres, y no le es posible faltar de su

casa. El amante piensa entonces en los medios más eficaces para la

consecución de su propósito, y resuelve, creyéndolo más acertado, seguir

el consejo de la diosa y recurrir á una vieja alcahueta, famosa por su

astucia.

Acto tercero.--La vieja viene á la casa de Pamphilo, y oye de sus labios

el nombre de la bella, á quien ama, después de prometerle la mayor

reserva. La vieja dice que la conoce, y para obtener más rica

recompensa, que la empresa es muy difícil; y en efecto, Pamphilo le hace

deslumbradoras ofertas. Encamínase á casa de Galatea y alaba al joven,

diciendo que es el más bello, rico y noble de toda la ciudad; al

principio no quiere escucharla Galatea, pero la vieja persiste en su

propósito, é intenta persuadirla que se case con Pamphilo sin

conocimiento de sus padres. La astuta alcahueta vuelve en busca del

amante, y le dice que la mano de Galatea ha sido ya prometida á otro por

sus padres, y de esta manera encarece aún más su victoria, dado el caso

de lograrla. Pamphilo se desespera, y sólo se mitiga su pena al saber

que Galatea habla de él continuamente, y le muestra mucha inclinación.

Acto cuarto.--Prosiguen las entrevistas entre la vieja y Galatea, la

cual fluctúa entre su amor, la vergüenza y el miedo que tiene á sus

padres. La alcahueta, sin embargo, disipa sus escrúpulos, y se da traza

de llevarla disfrazada á su casa.

Acto quinto.--Este acto se supone pasar en la casa de la vieja, en donde

está Galatea sin conocimiento de sus padres. Hállase en ella Pamphilo,

que pronto consigue su deseo. Galatea lamenta la pérdida de su honor, y

acusa á la vieja de haberla engañado. Esta se disculpa como puede, y

exhorta á los dos amantes á casarse en secreto y así lo hacen en efecto,

y se acaba la comedia.

El Arcipreste de Hita sustituyó al nombre de Pamphilo el de D. Melón de

la Huerta; al de Galatea el de Doña Endrina, y al de la vieja el de

Trota-conventos.

[181] Rodríguez de Castro, _Biblioteca Española_, tomo I, págs. 198 y

siguientes.

[182] V. á Carpentier, _Glossar._, tomo II, pág. 1.1O3, s. v.,

_Machaboerum chorea_, y á F. Wolf, en la obra citada antes.

[183] V. la nota anterior á la pág. 228. Para comprender bien las

últimas palabras, téngase en cuenta que la preposición _en_, así en el

castellano antiguo como en valenciano moderno, hace las veces de _con_.

[184] Fernán Pérez de Guzmán, _Claros varones_. Sevilla,

1543.--Sarmiento, _Memorias_, pág. 321.

[185] _Historia de España_. L. XIX, cap. VIII.

[186] La descripción detallada de las fiestas que se celebraron á la

coronación de Fernando I de Aragón por Alvar García de Santa María, que

asistió á ellas, se encuentra en las _Coronaciones de los serenísimos

Reyes de Aragón_. Escritas por Jerónimo de Blancas, Chronista del

Reyno.--Publícalo el Doctor Francisco Andrés de Uztarroz. Çaragoça,

1641.

Página 91.--«El Rey llegó á Çaragoça, segun que avedes oido, para se

coronar á quinze dias de Henero del año del nacimiento de Nuestro Señor

Jesu Christo de mil cuatrocientos é catorze años...»

(p. 112 b.) «E queremos ir pasando por las cosas que falló en el camino

por las calles donde iva; falló como salia de la Iglesia una villa fecha

de madera sobre carretones, que la llevavan homes, que de dentro ivan,

en la qual Villa ivan dentro, que parecia verdaderamente que estavan

dentro casas é tejados é torres, é un poco delante de la una parte

estava un Castillo é otro de la otra, en cada Castillo estava una como

manera de tienda que eran de madera, é estos Castillos combatian la

Villa é ivan gentes de Armas que la defendian, é con los Castillos ivan

gentes de armas de fuera de ellos, que fazian sus escaramuzas con los de

la Villa, é en los Castillos en cada uno iva un engenio, é combatíanla

con ellos é lanzavan las pellas tan grandes como la cabeça de un moço de

diez años, que eran de cuero llenas de borra como pelotas, é tiravan á

la Villa con lombardas é con los engenios, é los de la Villa tiraban sus

truenos é facian sus artificios para se defender, é esto hiço la Ciudad

de Çaragoça á semejança de como tomó á Balaguer, é por las tiendas

entendian los dos Reales que tenian sobre ellos, el Rey de la una parte

de la tierra é el Duque de Gandia de la otra parte del rio.

«Luego adelante iva un gran Castillo que dezian la Rueda, é una Torre

alta en medio, é otras cuatro torres á los cantos, é la de enmedio era

foradada fasta ainso, é enmedio iva una Rueda muy grande en que ivan

quatro donzellas, é en cada una la suya que dezian que eran las quatro

virtudes, Justicia, é Verdad, é Paz, é Misericordia, é en cima de la

gran Torre de medio estava un assentamiento de silla, é iva en ella

sentado un Niño vestido de paños Reales de Armas de Aragon é una Corona

de oro en la cabeça, é en la mano una espada desnuda de la baina, que

parecia Rey é estava quedo, que non se movia de suso de sus pies, la

rueda se movia, é las Donzellas ivan en ellas dezian, que eran á

significanza de los cuatro que demandavan los Reynos de Aragon, é las

quatro Virtudes ivan en las Torres, que ivan vestidas de paños blancos

de Sirgo broslado de oro, é cada una de aquestas iva cantando á Dios

todos loores del Señor Rey é de la ecelente fiesta, é cada una dezia una

copla, _que yo torné en palabras Castellanas_; la primera dixo, que era

Justicia, que ella encomendava, é la segunda, que era Verdad, la cual

cantando dixo que ella avia, é era en su poder, la tercera Paz loava en

su canto su paciencia é por ende mucho le ensalçava, la quarta era

Misericordia que mucho lo loava por misericordioso é por Sabio é

discrepto é muy sesudo; é Justicia llevava una espada en la mano, é

Verdad llevava unas balanças, é Paz unas Palmas é Misericordia llevava

un cetro.»

De lo expuesto se deduce que el auto mencionado estaba, sin duda,

escrito en lengua lemosina, aunque no se comprendan las razones que

hayan tenido Velázquez y Blas Nasarre para atribuirlo al Marqués de

Villena. Además la obra citada dice también, que hubo representaciones

alegóricas semejantes en una época anterior en la Coronación del Rey D.

Martín de Aragón, en Abril de 1394.

[187] Carece de fundamento la opinión de Bouterweck, según la cual un

poeta castellano había escrito en lengua lemosina un drama en loor de un

príncipe también castellano.

[188] Zurita, lib. XII, cap. 34.

[189] Fernán Gómez de Ciudad-Real, _centón epistolar_, Ep. 20 y

76.--Guzmán, _Claros varones_, cap. 33.

[190] El autor dice en el texto que estas fiestas se verificaron en el

año 1436, lo cual no es cierto, como puede verlo el que se tome la

molestia de consultar la _Crónica_, sino en el año de 1435.--V. la

_Crónica de D. Juan II_, año 1435, pág. 357, cap. 11.--(_N. del T._)

[191] _Crónica del rey D. Juan_.--En la _Crónica de D. Álvaro de Luna_

se dice de D. Juan II, que _fué muy inventivo, é mucho dado a fallar

invenciones é sacar entremeses en fiestas, ó en justas, ó en guerra, en

las cuales invenciones muy agudamente significaba lo que

quería_.--_Crónica de D. Álvaro de Luna_. Madrid, 1784, pág. 182.

[192] Hállase inédita en la Biblioteca real de París, y la más correcta

es la del núm. 7.824. El único autor moderno, que habla de ella, es

Martínez de la Rosa en sus _Obras literarias_, lib. II. Herrera, entre

los más antiguos, cita varios pasajes en sus _Comentarios á Garcilaso_.

Sevilla, 1588, pág. 541.

Con razón insiste D. José Amador de los Ríos, notable crítico que ha

publicado las obras del marqués de Santillana, en el carácter dramático

del _Diálogo de vías contra la fortuna_ de este poeta, y en el arte

singular, que recuerda á los grandes dramáticos del siglo XVII, con que

maneja en algunos pasajes el diálogo.

[193] _Crónica del rey D. Juan II_, pág. 261.--Mariana, _Historia

general de España_, lib. XXI, cap. 9.º

[194] Velázquez, Bouterweck y sus imitadores han incurrido en error,

cuando refieren al reinado de Juan II lo que se dice en ellas del de su

sucesor.

[195] «Comienza una obra de Rodrigo de Cota, á manera de diálogo, entre

el Amor y un Viejo, que escarmentado de él, muy retraído se figura en

una huerta seca y destruída, do la casa del Placer derribada se muestra,

cerrada la puerta, en una pobrecilla choza metido, etc.»

[196] La edición más antigua es la de Valencia, de 1511, por Cristóbal

Hoffman.

[197] _Cancionero general_; Amberes, 1573, fols. 64 y 113.

[198] _Cancionero general_; Amberes, 1573, fol. 244.

[199] Ibid., fol. 322.

[200] _Quia quoedam tam in metropolitanis quam in cathedralibus et

aliis ecclesiis nostræ provinciæ consuetudo inolevit, et videlicet in

festis Nativitatis Domini Nostri Jesu-Christi, et sanctorum Stephani,

Joannis et Innocentium aliisque certis diebus festivis, etiam in

solemnitatibus missarum novarum (dum divina aguntur) ludi theatrales,

larvæ, monstra, spectacula, nec non quam plurima inhonesta et diversa

figmenta in ecclesiis introducuntur, tumultuationes quoque et turpia

carmina et derisorii sermonis dicuntur, adeo quod divinum officium

impediunt et populum reddunt indevotum: nos hanc corruptelam sacro

approbante concilio, revocantes hujusmodi larvas, ludos, monstra,

spectacula, figmenta, tumultuationes fieri, carmina quoque turpia, et

sermones illicitos dici, tam in metropolitanis quam cathedralibus

ceterisque nostræ provinciæ_ _ecclesiis dum divina celebrantur

præsentium serie omnino prohibemus: statuentes nihilominus, ut clerici,

qui præmissa ludibria et inhonesta figmenta officiis divinis

immiscuerint aut immisceri permiserint, si in præfatis metropolitanis

seu cathedratibus ecclesis beneficiati extiterint, ex ipso per mensem

portionibus suis mulctentur: si vero in parochialibus fuerint

beneficiati triginta et si non fuerint quindecim regalium poenam

incurran fabricis ecclesiarum et tertio synodali æqualiter applicandum.

Per hoc tamen honestas repræsentationes et devota, quæ populum ad

devotionem movent, tam in præfatis diebus quam in aliis non intendimus

prohibere_.--(Como á causa de cierta costumbre admitida en las iglesias

metropolitanas, catedrales y otras de nuestra provincia, y así en las

fiestas de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y de los Santos

Esteban, Juan é Inocentes, como en ciertos días festivos y hasta en las

solemnidades de las misas nuevas mientras se celebra el culto divino),

se ofrecen en las iglesias juegos escénicos, máscaras, monstruos,

espectáculos y otras diversas ficciones, igualmente deshonestas, y haya

en ellas desórdenes, y se oigan torpes cantares y pláticas burlescas,

hasta el punto de turbar el culto divino y de hacer indevoto al pueblo,

prohibimos unánimes todos los presentes esta corruptela, con aprobación

del concilio, y que se repitan tales máscaras, juegos, monstruos,

espectáculos, ficciones y desórdenes, así como los cantares torpes y

pláticas ilícitas, tanto en las iglesias metropolitanas, como en las

catedrales y en las demás de nuestra provincia, mientras se celebra el

culto divino: asimismo decretamos que los clérigos que mezclasen las

diversiones ó ficciones deshonestas indicadas con los oficios divinos, ó

que las consintieren indirectamente, si fuesen beneficiados de dichas

iglesias metropolitanas ó catedrales, han de ser castigados,

privándoseles por un mes de sus distribuciones cotidianas; si de

iglesias parroquiales, han de pagar una multa de 30 reales, y si no de

15, y en uno y otro caso se ha de aplicar por partes iguales su producto

á las fábricas de las iglesias y al tercio sinodal. No se entienda por

esto que prohibimos también las representaciones religiosas y honestas,

que inspiran devoción al pueblo, tanto en los días prefijados como en

otros cualesquiera.--(_T. del T._)

[201] Como, por ejemplo, la de Gerona del año 1475. (_España Sagrada_,

tomo XLV, pág. 17.)

[202] Blas Nasarre, y después de él Luzán, Velázquez y Jovellanos,

hablan de una representación dramática celebrada para solemnizar estas

regias bodas; pero á no indicarse la fuente de donde proviene esta

noticia, no hay motivo bastante para darles entera fe. Desde luego

parece inverosímil que se celebrase de este modo ruidoso un enlace, que

se contrajo en Valladolid secretamente y contra la voluntad del rey de

Castilla; y tanto más, cuanto que ni Hernando del Pulgar, ni Diego

Enríquez del Castillo, ni Juan de la Cruz, ni Alonso de Palencia hablan

en sus prolijas crónicas de semejante representación.

No en las bodas de D. Fernando y Doña Isabel, pero sí en las de su hijo

primogénito el príncipe D. Juan con Margarita de Austria, que se

celebraron en Burgos en 3 de abril de 1479, hubo de representarse

también, según todas las apariencias, una especie de obra dramática.

Pedro Mártir, en su epístola 174, dice: _Regina intra Regiam nurum

expectat, ad aperta exüt Regiæ tabulata, quæ corredore Hispani vocant,

nurum suscipit mira nympharum caterva circum septa auro ac stellarum

more radiantibus lapillis. Lactea erant Reginæ nympharunque omnium colla

circumplexa, nil defuit. Personis corona ornamenta, ubiubi licuit, per

sacros dies, ardens amare noster ephebus, parari sibi genialem thorum á

parentibus impetrat ad optatos tandem complexus devenitur. Ludus Troicus

cæteraque solemnia qualia decuit in pompa regia instruuntur._--(La Reina

espera á su nuera dentro del Palacio, saliendo á la galería del alcázar,

que los españoles llaman corredor, y recibe á la nuera maravilloso

séquito de doncellas cubiertas de oro y estrellas, imitando piedras

preciosas. Blancas eran las golas de la Reina y de todas las doncellas,

plegados alrededor, sin faltar nada. Engalanados todos, según su clase y

facultades, como en días de fiesta; nuestro adolescente, ardiendo en

amor, suplica á sus padres que le preparen el tálamo nupcial, y logra al

cabo los tan deseados lazos. Con regia pompa, como convenía, se

celebraron el juego Tróico y otras solemnidades.)--(_T. del T._)

[203] V. la notable descripción, que acerca de la civilización de este

período, se halla en el _Elogio de la reina Isabel_, de D. Diego

Clemencín. (Tomo VI de las _Memorias de la Real Academia de la

Historia_.)

[204] «¿Quién podrá contar la grandeza, el concierto de su corte, la

caballería de los nobles de toda España, duques, maestres, marqueses é

ricos-homes, los galanes, las damas, las fiestas, los torneos, la

moltitud de poetas é trovadores? etc.» El Cura de los Palacios, _Reyes

Católicos_, cap. 201.

[205] _Catálogo Real y genealógico de España_, por Rodrigo Méndez de

Silva; Madrid, 1656, 4, fol. 121.

[206] Nicolás Antonio, _Bibliotheca hispana nova_.--Sarmiento,

_Memorias_.--Moratín, _Orígenes del teatro español_.

[207] _Viaje entretenido_, de Agustín de Roxas; Madrid, 1603, _Loa de la

comedia_.

[208] Unos escriben Juan de la Encina, y otros Juan del Encina. Esto

último parece lo más auténtico, y lo que se lee en las más antiguas

ediciones de sus obras.

[209] Después de escritas estas líneas por el señor conde de Schack, y

sus notas y adiciones en 1854, se han hecho importantes descubrimientos

literarios, y se ha publicado número no escaso de obras, así españolas

como extranjeras, que han dado nueva luz sobre la literatura dramática

en general, y sobre la española en particular.

La ocasión es, por tanto, oportunísima para que el traductor haga

ostentoso alarde de su erudición verdadera ó simulada, é inserte en este

lugar largo catálogo de libros, inéditos é impresos, en castellano y en

otras lenguas, y los juicios críticos de los mismos, pero

desgraciadamente quien pudiera hacerlo es por convicción y por carácter

enemigo jurado de toda exhibición personal, por lo mismo que, con harto

dolor suyo, observa hace ya tiempo, así en los escritores como en los

que no lo son, un afán inmoderado, y, para él odioso, de rendir culto

constante á la egolatría, olvidándose de la utilidad de las cosas por

atender al medro de las personas.

No ha de incurrir, pues, en el mismo vicio que anatematiza, y estima más

breve, más modesto y más provechoso indicar con las menos palabras

posibles la fuente principal y más saludable, capaz de apagar la sed de

los aficionados á este linage de investigaciones, y de poner en sus

manos los medios de ampliar sus ideas, corregir sus opiniones ó

satisfacer el natural deseo de completar su erudición y sus

conocimientos.

En este supuesto recomienda á su lectura un discurso acerca del drama

religioso español, antes y después de Lope de Vega, Madrid 1862, y dos

preciosos libros escritos por D. Manuel Cañete, titulados: _Tragedia

llamada Josefina, sacada de la profundidad de la Sagrada Escriptura y

trobada por Micael de Carvajal, de la ciudad de Placencia, precedido de

un prólogo al lector y publicada por la Sociedad de Bibliófilos

españoles_, Madrid 1870, y sobre todo, por ser mucho más moderna, _El

Teatro Español del siglo_ XVI, _Estudios Históricos Literarios_, en los

cuales, al hablar de Lucas Fernández, de Jaime Ferruz, del Maestro

Alonso de Torres y de Francisco de las Cuevas, Madrid, 1885, cita las

publicaciones más notables, posteriores á la Historia de Schack, como

son las de Barrera, D. Bartolomé José Gallardo, Zarco del Valle y Sancho

Rayón, Eguren, Muñoz y Romero, Aguiló, Durán, Alenda, Escudero y Peroso,

Amador de los Ríos, Fernández Guerra, Hartzenbusch, Mesonero Romanos,

Colón y Colón, Pedroso, Gayangos, Salvá, Valera, Pidal y otros, y las

extranjeras, de Wolf, Du Meril, Cantú, Magnin, Patin, Philarete Chasle,

etc. Lo reciente que es este último libro, el buen sentido de su autor,

su instrucción y erudición, su espíritu religioso y católico, su culto

constante á la belleza, y el aplomo y la mesura con que procede antes de

emitir sus apreciaciones, le dan un mérito indisputable, bastando su

lectura, hecha con atención debida, para poner al lector al corriente y

en poco tiempo de cuanto se sabe hoy acerca de nuestra literatura

dramática en este período tan interesante de su formación.--(_N. del

T._)

[210] _Cancionero de todas las obras_ de Juan del Encina. En Salamanca

29 de junio de 1496, fol. letra gótica. Sevilla, por Juanes de Pegnitcer

y Magno Herbst (Pegnitzer y Herbst, dos alemanes), 1501.--Las ediciones

posteriores, son: la de Burgos, 1505; la de Salamanca, por Han-Gysser,

1509, y las de Zaragoza de 1512 y 1516.

[211] He aquí los títulos:

1.º Égloga representada en la noche de la Navidad de nuestro

Salvador.--2.º Égloga representada en la misma noche de Navidad.--3.º

Representación de la muy bendita pasión y muerte de nuestro

Redentor.--4.º Representación de la santísima resurrección de

Cristo.--5.º Égloga representada en la noche postrera de Carnaval.--6.º

Égloga representada en la misma noche de antruejo ó Carnestollendas.--7.º

Égloga representada en recuesta de unos amores.--8.º Égloga representada

por las mesmas personas que en la de arriba van introducidas.--9.º Aucto

del Repelón.--10. Representación por Juan del Encina ante el muy

esclarecido príncipe D. Juan.--11. Égloga trovada por Juan del Encina,

en la cual se introducen tres pastores, Fileno, Zambardo é

Cardenio.--12. Égloga trovada por Juan del Encina, representada la noche

de Navidad.

[212] De todas maneras es equivocada la afirmación de Nasarre, Luzán y

Lampillas, de que se representó una pieza de Encina en las bodas de D.

Fernando y Doña Isabel; pues además de que, como dijimos antes, hay

razones para dudar, que con este motivo se hiciese representación

alguna, se deduce claramente de su _Tribagia_ que no podía haberlas

escrito hacia esa época, pues dice en ella que en la primavera de 1519

tenía sólo cincuenta años, y en este caso debió nacer hacia el año de

1469, justamente cuando se celebró ese himeneo.

La cuenta, que copiamos á continuación, sacada del archivo de la iglesia

parroquial de San Salvador de Zaragoza, de los gastos de una

representación la noche de Navidad de 1487, no sólo es curiosa, sino que

además contiene algunas noticias aisladas, que completan nuestras ideas

acerca de la forma exterior de los dramas religiosos: «Espensa

extraordinaria de la fábrica de los cadahalsos mandada por el Arzobispo

y Cabildo para la representacion de la Nativitat de Nuestro Redentor, en

la noche de Nadal de 1487 que se hizo por servicio y contemplacion de

los Sres. Reyes Católicos, del Infante D. Juan y de la infanta D.ª

Isabel.--Para hacer las testas del buey y del asno, para el pesevre é

piezas de oropel, 7 sueldos. Una libra de coton cardado, 3 s.--Tres de

lana cardada y bermeja, 5 s.--Unas cabelleras de cerda para los

profetas, 4 s. 6 d.--Siete pares de guantes para los ángeles, 10 s. 6

d.--Por el loguero de siete cabelleras de muger para los ángeles, 6

s.--Un par de garrotes para pujar el torno donde estava asentada la

Maria, 4 d.--22 clavos palmeras, limados, redondos, para los ángeles

volverse su derredor en las ruedas, 1 s. 6 d.--Un par de guantes para el

que hacia el Dios Padre.

Item pagué el segundo dia de Nadal por desazer el tablado donde estavan

los Sres. Reyes la noche de Nadal, que lo querian llevar los de la Sra.

Reyna diciendo que eran insignias reales, por desazer y poner la justa

en recaudo, 2 s.--El tercer dia de Pascua por desazer los cadahalsos del

entremes de los pastores para la fiesta de los Inocentes, 5 s.--Por

media libra de oro de bacin para los cielos y ruedas de los ángeles, 6

s.--Por una piel de oropel para estrellas, 2 s.--Tres libras de aigua

cuita para pegar nubes y estrellas, 1 s. 6 d.

Mandó el Cabildo dar de estrenas á Maese Just por el magesterio de facer

toda la representacion de la natividat 5 florines de oro ú 80 s.--A los

ministriles de los Sres. Reyes por el sonar que ficieron 2 florines de

oro ó 32 s.--Item á Maese Piphan por tantos quinternos que fizo notados

para cantar á los profetas, á la Maria y Jesus medio florin de oro ó 8

s.--A la que hacia la Maria, al Jesus y al Joseph, que eran marido y

muger y fijo, porque el misterio y representacion fuese más devotamente,

mandó el cabildo dar 2 florines de oro ó 32 s.»

Digno es de atención el pasaje, en que se habla de representaciones

dramáticas en las fiestas de los Inocentes, pág. 155.

[213] La farsa _Plácida y Vitoriano_ de Encina que se creía perdida, se

encuentra en la rica biblioteca del señor Salvá de Valencia, y se habla

de ella en el catálogo razonado de sus libros.

Lucas Fernández, de Salamanca, merece mención aparte como sucesor

inmediato de Encina en la nueva senda dramática. Sus obras eran

desconocidas por completo hasta que D. Bartolomé Gallardo, poseedor del

único ejemplar existente, habla de ellas en su _Criticón_ (Madrid,

1836). La edición de Gallardo lleva el título siguiente:

«Farsas y églogas al modo y estilo pastoril y castellano, fechas por

Lucas Fernández Salmantino, nuevamente impresas (de cuyas palabras se

deduce que debió haber una edición anterior). Folio con letras góticas.

Al fin dice: Fué impresa la presente obra en Salamanca por el muy

honrado barón Lorenzo de Lion Dedel, á diez días del mes de noviembre de

1514 años. Contiene seis piezas pequeñas, que se apellidan _Egloga_,

_Farsa_, _Auto_ y _Representación_, de las cuales tres son mundanas y

tres religiosas. El argumento de una de estas últimas es la pasión, y de

dos el nacimiento de Cristo. Todas se asemejan á las églogas pastoriles

de Encina en estilo, en espíritu y estructura, si bien se diferencian de

ellas en ofrecer muchas escenas burlescas de la hipocresía y

superstición, causas, sin duda, de que la Inquisición interviniera

inutilizando la mayor parte de los ejemplares. La segunda de las farsas

mundanas, reimpresa toda por Gallardo, es muy bella. Vése allí una dama,

que corre el mundo buscando á su amante, que la ha abandonado; encuentra

un pastor, que se enamora de ella é intenta consolarla; pero no lo

atiende en sus pretensiones, y sólo suspira por su caballero ausente.

Historia de la literatura y del arte dramático en España, tomo I · 第 23 / 26 段