003:010 Jesús le contestó, «¿Eres el profesor de Israel, y no
entiendes estas cosas?
003:011 Con seguridad te digo, hablamos de aquello que conocemos, y
damos testimonio de aquello que hemos visto, y tu no haz
recibido nuestro testimonio.
003:012 Si yo les digo cosas terrenales y ustedes no creen, ¿Cómo
creerán si les digo cosas del cielo?
003:013 Nadie ha ascendido al cielo, excepto aquel que descendió del
cielo, el Hijo del Hombre, quien está en el cielo[27].
003:014 Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe
ser levantado el Hijo del Hombre,
003:015 para que cualquiera que crea en Él no perezca, sino que tenga
vida eterna.
003:016 Porque Dios amó tanto al mundo, que entregó a su único Hijo,
para que cualquiera que crean en Él no perezca, sino que tenga
vida eterna.
003:017 Porque Dios no envió su Hijo al mundo a juzgarlo[28], sino a
que el mundo fuera salvado[29] por intermedio de Él.
003:018 Aquel que cree en Él no es juzgado. Aquel que no crea ya ha
sido juzgado, porque no ha creído en el nombre del único Hijo
de Dios.
003:019 Este es el juicio, que la luz ha venido al mundo, pero los
hombres amaban la oscuridad en lugar de la luz; pues sus obras
eran malas.
003:020 Porque todo aquel que hace el mal odia la luz, y no viene a la
luz por temor a que sus obras queden expuestas.
003:021 Pero aquel que practica la verdad viene a la luz, para que sus
obras puedan ser reveladas, pues han sido hechas en Dios.»
003:022 Después de estas cosas, Jesús fue con sus discípulos a la
tierra de Judea. Allí se quedaron, y bautizaron.
003:023 Juan también estaba bautizando en Enón cerca de Salim, porque
había mucha agua allí. Ellos fueron para ser bautizados[30].
003:024 Porque Juan aún no había sido arrojado a la prisión.
003:025 Allí se llego a una pregunta por parte de los discípulos de
Juan[31]con algunos judíos [32] sobre la purificación.
003:026 Llegaron donde Juan y le dijeron, «Rabí, aquel que estaba
contigo mas allá del Jordán,[33] de quien has dado testimonio,
bautiza también y todos van a Él.»
003:027 Juan contestó, «Un hombre no puede recibir nada si no le ha
sido dado por el cielo.
003:028 Ustedes dan testimonio por lo que dije, `Yo no soy el Cristo,´
sino[34] que, `he sido enviado antes de Él.´
003:029 Aquel que tiene la novia es el novio; pero el amigo del novio,
que se mantiene a la escucha, se alegra con la voz del novio.
Esta, mi felicidad, está entonces completa.
003:030 El debe crecer mientras que yo debo disminuir.
003:031 Aquel que viene de arriba está arriba de todos. Aquel que es
de la tierra pertenece a la tierra y habla sobre ella. Aquel
que viene del cielo está sobre todos.
003:032 Lo que Él ha escuchado y visto, de eso da testimonio; pero
nadie recibe su testimonio.
003:033 Aquel que reciba su testimonio ha puesto su sello en esto, que
en verdad es Dios. [35]
003:034 Porque aquel al que Dios ha enviado habla las palabras de
Dios; pues Dios da Espíritu sin medida.
003:035 El Padre ama al Hijo, y le ha dado todas las cosas en su mano.
003:036 Quien cree en el Hijo tiene vida eterna, pero quien
desobedece[36] al Hijo no verá la vida, sino que la
indignación de Dios permanecerá en Él.»
4
004:001 Así que cuando el Señor[37] supo que los fariseos habían oído
que Él estaba haciendo y bautizando más discípulos que Juan
004:002 (aunque Jesús mismo no los bautizaba, sino sus discípulos),
004:003 dejó Judea, y salió hacia Galilea.
004:004 Necesitó pasar por Samaria.
004:005 Así que fue a una ciudad de Samaria, llamada Sicar, cerca a la
parcela de tierra que Jacob dio a su hijo, José.
004:006 El pozo de Jacob[38] estaba allí. Jesús entonces, cansado de
su viaje, se sentó cerca al pozo. Era cerca de la sexta
hora[39].
004:007 Una mujer de Samaria vino a sacar agua. Jesús le dijo, «Dame
de beber.»
004:008 Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar
alimentos.
004:009 Entonces la mujer samaritana le dijo, «¿Cómo es esto que tu,
siendo Judío, me pides de beber a mí, una mujer samaritana?»
(Porque los Judíos no tenían trato con los samaritanos.)
004:010 Jesús le contestó, «Si tu conocieras los regalos de Dios,[40]
y quien es quien te dice, `Dame de beber,´ le habrías pedido y
Él te habría dado agua viva.»
004:011 La mujer le dijo, «Señor, tu no tienes con que sacarla, y el
pozo es profundo. ¿De donde entonces tienes agua viva?
004:012 ¿Eres más grande que nuestro padre, Jacob, quien nos dio este
pozo, y bebió de aquí él mismo, como hicieron sus niños, y sus
rebaños?»
004:013 Jesús le contestó, «Todo aquel que beba de esta agua volverá a
tener sed,
004:014 pero aquel que beba del agua que yo le de, no volverá a tener
sed; sino que el agua que yo le de será en él una fuente de
agua que salta a la vida eterna [41].»
004:015 La mujer le dijo, «Señor, dame de esa agua, para no tener sed
de nuevo, y para no tener que recorrer todo el camino hasta
aquí a sacar.»