la resolución de sus bóvedas, la influencia ojival. La nave donde, en un
altar de talla relativamente moderna está Nuestra Señora de Ayala, no
conserva apenas carácter románico. (Lám. 38.)
En el ábside semicircular (lám. 39) abre una ventana de arco muy
abocinado y ojival.
Cuanto a la imagen, por su expresión, pintado y talla, parece una
escultura del siglo XV.
[Illustration: Lámina 35.
ALEGRÍA Ermita de Ntra. Sra. de Ayala: Pórtico.
(_Fot. L. E._)]
_Lámina 36._
[Illustration: ALEGRÍA Ermita de Ntra. Sra. de Ayala: Interior del
pórtico.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 37.
ALEGRÍA Ermita de Ntra. Sra. de Ayala: Puerta de entrada al templo.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 38.
ALEGRÍA Ntra. Sra. de Ayala: Interior de la ermita.
(_Fot. L. E._)]
OBJETOS ARTÍSTICOS.
Existen en la ermita, a uno y otro lado del altar de Nuestra Señora, dos
lienzos de factura muy diferente, pero de cierto mérito los dos. El de
la izquierda representa la Coronación y el de la derecha la Concepción
de Nuestra Señora. A pesar de los buenos oficios del arcipreste de
Alegría, D. Galo Ladrón de Guevara, y de nuestros esfuerzos propios, nos
fué imposible discernir sobre los autores, aun cuando no fuera
arriesgado el asentar que son por su factura dos lienzos de distinta
mano, por más que en el asunto y ejecución parezcan de la misma escuela
española.
Hay además en la iglesia parroquial de San Blas un hermoso relieve
policromado, en piedra, representando a Nuestra Señora del Rosario,
sentada, con el niño en su regazo, a la manera de las _Madonas_ de
Rafael.
El perfil aguileño de la Virgen, la gracia con que se desrizan sus
trenzas sobre el plegado del manto, la actitud risueña y graciosa del
Niño Jesús, asentado uno de sus pies sobre la cabeza de un angelito, de
los dos que rematan el relieve por su parte inferior, así como la paloma
que en lo alto presta al cuadro su candor simbólico, avaloran
extraordinariamente esta obra, que está preciosa y noblemente ejecutada,
así en la parte de relieve como en la del policromado, cuyo autor y
época, aunque desconocidos, creemos sean del siglo XVI.
En la dicha iglesia parroquial nos mostró su amable Arcipreste unos
santorales, con las hojas de piel, verdaderamente extraños y curiosos.
A más, en la parroquia de Echábarri-Urtupiña, hay un cuadro en relieve
sobre madera, «con varias figuras representando la Purificación», y un
copón, de plata, con tallas de indudable mérito.
[Illustration: Lámina 39.
ALEGRÍA Ntra. Sra. de Ayala: Abside.
_(Fot. L. E.)_]
En la parroquia de Argomániz se guarda un Crucifijo con diadema, que
tiene carácter de las tallas del siglo XIII.
Ni la iglesia parroquial, donde no hay nada de notable más que el
relieve de piedra ya descrito, ni las ermitas de San Miguel de Henayo,
de Nuestra Señora de Larraza, de San Julián, de San Pedro Larraz y de
San Martín--todas ellas muy semejantes por su insignificancia,--ni el
convento de las Clarisas, donde no fué posible alcanzar visita, a pesar
de los buenos oficios del Arcipreste, merecen singular mención.
Únicamente hay que citar, más por su antigüedad y valor histórico que
por sus excelencias artísticas, la Casa-Ayuntamiento, que ostenta en su
fachada los tres arcos de un pórtico severo y el escudo de esta gloriosa
villa, que D. Alfonso, _el Justiciero_, mandó poblar.
AMURRIO
EL PUEBLO.
Se llega a Amurrio de Vitoria por la carretera de Bilbao. A la entrada
del pueblo hay un precioso grupo de _chalets_, de tipo suizo, que le dan
un aspecto exótico.
Está situado Amurrio en una llanura rodeada de montañas; tiene 98 casas
y cerca de 500 vecinos, que se dedican a la agricultura y ganadería.
Se compone este Municipio de los lugares, aldeas y barrios de Amurrio,
Aldama, Alday, Alturriaga, Arisqueta, Arrechoncho, Arrieta, Berganza,
Cerrajería, La Calle, Landaburo, Larra, Mendíjur, Olaco, Onsoña, Orúe,
Oscate, Pardio, Sagalíbar, Sargarribay, San Roque, Saracho, Ugarte y
Zamora, los cuales, esparcidos por el término, en la llanura de sus
prados, ofrecen un hermoso y pintoresco panorama.
HISTORIA
La fundación de Amurrio es antiquísima, tomando parte en las obscuras
epopeyas de los primeros tiempos de la invasión goda. Los anales y
cronicones registran este nombre de Amurrio junto al de merindades y
cofradías de la Reconquista, sobresaliendo el nombre del fundador de la
casa-solar de Mariaca, D. Juan de Mariaca, de quien, según el Sr.
Carreras Candi, se registran hazañas comparables a las de Hércules.
Hasta el año 1839 existió en Amurrio una torre antiquísima que
perteneció al Duque de Berwick, el cual percibía por juro los frutos
decimales.
En 1813 se reunió allí la división española, al mando de D. Pedro Girón,
encaminándose a Vitoria para tomar parte en la batalla de este nombre.
Durante la guerra civil Amurrio sirvió más de una vez de cuartel general
a las tropas del Pretendiente.
[Illustration: AMURRIO Capiteles de la portada de la iglesia.]
MONUMENTOS.
Entre sus edificios notables merecen ser citados: el palacio de Guinea,
del antiguo linaje de los Cejudo, que tiene una fachada con notables
pórticos ojivales y dos escudos labrados primorosamente en piedra; el
Ayuntamiento, construcción de severas líneas grecorromanas, con tres
arcos de entrada al pórtico en su planta baja, y otros tres que dan al
balcón de su planta principal; y la iglesia parroquial hermoso
testimonio románico, notabilísimo por su fachada, con tres columnas
rematadas en capiteles muy característicos y una archivolta valentísima,
de airosas curvas y elegante sencillez.
OBJETOS ARTÍSTICOS.
Según nuestras investigaciones, refrendadas por el autorizado testimonio
del párroco D. Faustino de Mendieta, no existen tallas, ni lienzos, ni
ornamentos, dignos de mención, fuera de un cáliz, con un sol entre dos
águilas, repujado con gracia y delicadeza.
ANDAGOYA
EL LUGAR.
Está en el Municipio de Cuartango, enclavado en paraje agreste, a la
izquierda del ferrocarril de Miranda a Bilbao, cerca de las canteras de
Anda y entre pinos y robledales.
Tiene unos 24 edificios y 120 vecinos. Su situación es pintoresca, y sus
vecinos, muy industriosos.
HISTORIA
En lo antiguo del valle de Cuartango y todos sus lugares, entre ellos el
de Andagoya, formaron hermandad con la cuadrilla de Zuya, y
pertenecieron al señorío de los Condes de Salvatierra.
Uno de éstos, D. Pedro de Ayala, que se alió a la causa de los
Comuneros, fué despojado del señorío por el emperador Carlos V, y para
que Andagoya no volviese al poder de ningún Señor, sus habitantes
compraron al Monarca los derechos.
Se gobernaba por dos alcaldes, ambos con iguales atribuciones,
nombrados: uno, por los labradores, y otro, por los nobles. Éstos
celebraban sus juntas en la hoy derruída iglesia de San Vitores, y el
estado llano, en la que ahora es parroquia de la Asunción.
MONUMENTOS.
A más de las iglesias desaparecidas de San Vitores y San Mamés, se
registra la subsistente de Nuestra Señora de la Asunción; como las
anteriores, de carácter románico, pero bastante más pequeña, sin
pórtico, con el ábside medio derruído, notable únicamente por la Virgen,
hermosa talla del siglo XIII.
Nuestra Señora está sentada dentro de la hornacina en un sillón, y tiene
en su regazo al Niño-Dios, con la diestra erguida en actitud profética y
un libro en la siniestra mano. (Lám. 40.)
Ambas imágenes están primorosamente talladas, sobre todo el Niño Jesús,
cuyo pelo, rizado en forma de diadema, denota el buen gusto del
artífice.
OBJETOS ARTÍSTICOS.
Fuera de la citada talla, ninguno hay digno de especial mención.
ANGOSTINA
EL LUGAR.
A la orilla izquierda del Ega, y a dos kilómetros de Bernedo, de cuyo
Municipio forma parte, está el lugar de Angostina, compuesto de 70 casas
y unos 130 vecinos.
[Illustration: Lámina 40.
ANDAGOYA Imagen de Nuestra Señora.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 41.
ANGOSTINA Imagen de Nuestra Señora.
(_Fot. L. E._)]
HISTORIA
Agregado desde su fundación a la merindad de Bernedo, su historia
arranca del fuero que á esta villa otorgó D. Sancho, _el Sabio_, de
Navarra, por los años de 1118.
MONUMENTOS.
Su único monumento digno de mención es la ermita de San Bartolomé, donde
se guarda una imagen de Nuestra Señora, tan semejante a la de Andagoya
que se diría una réplica.
Iguales actitudes, la misma sensación de naturalismo, se diferencian
solamente en que el cetro que ambas sostienen en la mano diestra es en
la de Angostina más floreado y el rostro de facciones más bastas. En
todo lo demás ambas imágenes son de tan asombroso parecido y de un
bizantinismo tan pronunciado, que su clasificación no ofrece dudas de
ninguna clase. (Lám. 41.)
AÑÚA
EL LUGAR.
Distante dos kilómetros de El Burgo, a cuyo Ayuntamiento pertenece,
consta de 17 casas y unos 75 habitantes, lo cual dice su
insignificancia.
MONUMENTOS.
Merece mencionarse la ermita de Santa Lucía, adonde acuden los romeros
de toda la comarca en peregrinaciones famosas.
[Illustration: Lámina 42.
AÑÚA Ábside de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
Es un templo, como los anteriores, pequeño, de pronunciado estilo
románico, que tiene ábside ojival, de notabilísimas fenestras, y portada
severa y elegante, igualmente ojival. (Láminas 42 y 43.)
Las columnas de esta portada ostentan capiteles exornados de
interesantes mascarones, y en la archivolta, enriquecida de cordelajes,
aparece ya la elegancia de las ojivas.
La ermita en su interior no ofrece nada de particular, ni en imaginería
ni en ornamentos.
ARCINIEGA
LA VILLA.
En la llanura que se extiende al pie de la sierra de la Encina, muy
poblada de huertas y arbolado, está la villa de Arciniega.
Se compone de 152 edificios y de unos 500 habitantes, los cuales se
dedican principalmente al pastoreo.
HISTORIA
Según un privilegio de D. Alfonso, _el Sabio_, otorgado en 1272, se
concedió «a los pobladores de la puebla de Arciniega el fuero e las
franquezas que han Vizcaya e el concejo de Vitoria».
Los Reyes Católicos confirmaron el privilegio en 1480.
Cuando, en la guerra de la Independencia, los franceses suprimieron el
fuero, representantes de todo Álava, reunidos en el monasterio de
Arciniega, nombraron diputado general de su provincia a D. Miguel
Ricardo de Álava.
[Illustration: Lámina 43.
AÑÚA Puerta de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
MONUMENTOS.
A más de los edificios modernos levantados por las Hermanas Carmelitas y
de la Compañía de María, y por los Hermanos Maristas y de las Escuelas
Cristianas, todos sujetos al «arte social» de que hablábamos en el
prólogo para lamentar que anteponga la utilidad a la belleza, existen en
la histórica villa monumentos de arqueología muy notables.
El convento de las Agustinas, fundado en 1586 por Pedro Ruiz de
Montellano y su esposa, Inés de Oribe, ostenta una portada de estilo
jónico y un sobrearco con un notable escudo en piedra.
Los dos palacios de Álava y de Murga, entrambos con fachadas platerescas
y relieves muy elegantes en sus escudos, tienen aún restos de murallas y
algún cubo con aspillera casi intacto.
La ermita de la Virgen de la Encina, que se alza en la sierra, es un
templo ojival relativamente espacioso, con sus tres naves, su crucero y
un retablo magnífico, en el que se destaca la Virgen, menos apreciable
en su talla descuidada y en el estofado de sus telas.
OBJETOS ARTÍSTICOS.
Al lado del Evangelio hay un túmulo en piedra, labrada primorosamente, y
sobre él, de rodillas, vestido de pontifical y a su tamaño, está la
estatua del que fué obispo de Salamanca y de Canarias don Cristóbal de
la Cámara y Murga, hijo de Arciniega.
ARGANDOÑA
EL LUGAR.
Como a siete kilómetros de Vitoria, junto a la carretera de Estella,
entre álamos y frutales, está Argandoña, lugar compuesto de unas 16
viviendas, agregado a la capital con sus 75 habitantes.
LA IGLESIA.
Su parroquia, de categoría rural, pertenece al arciprestazgo de Armentia
y está consagrada a Santa Columba. Además, en el caserío que llaman
barrio de Arriba, hay una ermita dedicada a San Miguel.
«Próxima a Estíbaliz--nos dice D. Ángel Apraiz en su curioso estudio _El
románico en Álava_--álzase la iglesia de Argandoña que, al igual de
otras mencionadas abajo, ostenta detalles idénticos a los de aquella
fábrica, privándola de cierta singularidad que en ella se ha
pretendido.»
La iglesia de Argandoña, efectivamente, es más rica, más elegante, más
airosa de portada y ábside que muchas iglesias románicas de Álava, las
cuales, en su mayoría, son la sobriedad, cuando no la pobreza misma.
Pero acaso no pueda sostenerse, sin evidente exageración, su cotejo con
la basílica de Estíbaliz, fuera de cierta semejanza en la esbeltez de su
portada y en el exornado de sus columnas.
Esta portada, no tan ricamente labrada como la de Estíbaliz, carece de
las hojas, pájaros y flores que tanto avaloran la basílica; pero ofrece
en los dados de sus columnas y en el entrelazo y figuras de sus
capiteles una suntuosidad realmente inesperada por la insignificancia y
pequeñez del edificio, que en todo lo demás--amén de su ábside, muy
hermoso y bien conservado, con ricas fenestras,--que en todo lo demás,
repetimos, no ofrece nada digno de mención. (Láminas 44 y 45.)
[Illustration: Lámina 44.
ARGANDOÑA Puerta de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 45.
ARGANDOÑA Ábside.
(_Fot. L. E._)]
ARZUBIAGA
EL LUGAR.
Es una agrupación de siete viviendas, con unos 26 habitantes,
perteneciente al Municipio de Arrazua.
LA IGLESIA.
Su iglesia, de categoría rural de segunda clase, está dedicada a la
Asunción, y tiene una riquísima portada, muy parecida a las de Estíbaliz
y Argandoña, por la riqueza de sus capiteles, labrados con entrelazos y
figuras del mejor románico alavés. (Lám. 46.)
BELUNZA
EL LUGAR.
Lugar con 27 casas y 136 almas, situado en un repecho fértil del término
municipal de Urcabustaiz.
LA IGLESIA.
Su iglesia parroquial, de pintoresco aspecto, rural de segunda clase,
pertenece al arciprestazgo de Ayala, y es de las más notables por el
buen gusto que preside las labores de su portada, por las elegantísimas
fenestras de su ábside, por la severidad de su pórtico, y por todo el
conjunto señoril, rico y fastuoso de este templo románicoojival. (Lám.
47.)
[Illustration: Lámina 46.
ARZUBIAGA Portada de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
El pórtico, formando un cuerpo añadido, se apoya sobre el cuerpo de la
torre y sobre el ábside; es bajo, recubierto por un tejado moderno, y
ofrece una bonita arcada del más puro románico.
La portada del templo, donde se inicia ya la ojiva, es de finas labores,
acaudaladas primorosamente por la riquísima archivolta, de notable
resolución y elegantes curvas, y por sus catorce columnas, de capiteles
sorprendentemente calados por hojas, flores, animales y figuras
extrañas. (Láminas 48 y 49.)
Las columnas, finas, esbeltas, ágiles, son lisas y de extraordinaria
distinción. Los capiteles, en sus calados admirables, nos ofrecen las
flores cuatrifolias, características de la transición románicoojival.
Cuanto al ábside, acaso es, con los de Estíbaliz y Armentia, el más
notable de cuantos figuran en este CATÁLOGO. Su primera particularidad
es que no cierra, sino que prolonga el templo. La primitiva construcción
debió ser, como todas las de esta índole, un cuerpo auxiliar con sus
tres fenestras: la del centro y las de ambos lados o fachadas. Más
tarde, y con el fin sin duda de agrandar el templo, unieron a este
primer cuerpo del ábside otro segundo, como se prueba por las cimbras
del tejado, por las fenestras y por los lienzos interiores.
De todas suertes, este ábside de Belunza es notabilísimo, y la pureza de
sus arcos fenestrales, románicos sin detrimento ni corrupción alguna, de
lo más notable del templo. (Lám. 50.)
BERNEDO
EL PUEBLO ACTUAL.
Está emplazado en una altura, dominando el valle del Ega, y su comarca
es rica en pastos, por lo que sus vecinos se dedican a la ganadería
principalmente.
[Illustration: Lámina 47.
BELUNZA Vista general de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 48.
BELUNZA Portada de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 49.
BELUNZA Detalle de la portada de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
[Illustration: Lámina 50.
BELUNZA
Ventana del sur de la iglesia.
Ventana del ábside de la iglesia.
(_Fotografías L. E._)]
Dista unos 38 kilómetros de Vitoria y tiene 156 edificios con 300 almas.
HISTORIA
Se ha dicho que esta villa es de origen griego; pero el Sr. Carreras
Candi, en su tantas veces citada obra _Obispado y fueros de Álava_, lo
niega, así como el que se llamase Veleia y la fundaran los mismos
griegos focenses establecidos en Marsella.
Los datos más antiguos se refieren al fuero que le concedió don Sancho,
_el Sabio_, de Navarra, casi igual al que había concedido a las villas
de Antoñana y de Laguardia, por los años de 1182.
Este fuero de Bernedo se conserva en la Cámara de los Comptos, de
Pamplona, y en él se prohibe el empleo de las pruebas del hierro
caliente y del agua hirviendo, como también los desafíos y los juicios
de Dios. El Rey manda que los agravios y pleitos se diriman con la
presencia de testigos traídos por las partes que se querellen.
Bernedo, como se atestigua aún por su castillo en ruinas y por sus
lienzos de muralla en pie, fué plaza fuerte de importancia. El
gobernador de Navarra Alfonso de Novelay concedió al vecindario en 1306
la exención de pagar por cuanto sacasen del reino. A consecuencia de
haber mandado Carlos II de Navarra que volviesen los habitantes a pagar
portazgo, acudió la villa al rey D. Pedro de Castilla, el cual respondió
así al pliego que le enviaron a Valladolid, donde se encontraba a la
sazón:
_«A lo que me pidieron por merced en razón de portazgo que el Rey de
Navarra dicen que puso en Bernedo... a eso respondo que yo enviaré mi
carta al Rey de Navarra sobre esto e le enviaré rogar que si nuevamente
fué puesto el dicho portazgo que lo faga tirar, e creo que lo fará...»_
En los pactos hechos en Burgos, entre los Embajadores de Carlos, _el
Malo_, de Navarra, y el rey D. Enrique II de Castilla, Bernedo fué
entregada en rehenes al Monarca castellano y hasta 1476 no se incorporó
definitivamente a la Corona de Castilla.
[Illustration: Lámina 51.
BERNEDO Portada de la Iglesia.
(_Fot. L. E._)]
Autorizado por la villa, Diego Martínez de Álava pidió que se la
concediese el fuero, ordenanzas y privilegios que gozaba Vitoria, a lo
cual accedieron los Reyes Católicos por los años de 1491.
En 1521 era gobernador de la fortaleza el dicho Martínez Álava, quien en
la guerra de Comunidades permaneció fiel al Emperador. Poco después se
nombró castellano perpetuo a D. José Tomás de Rivas y Berástegui, y, por
fin, al mediar el siglo XVI, pasó al marquesado de Legarda.
MONUMENTOS.
Hasta hace dos siglos, y en uno de los cerros inmediatos, se alzaba la
iglesia de San Esteban, en la que, con arreglo al fuero local, se
prestaban los juramentos en juicios civiles y criminales.
Actualmente, no hay más monumento digno de mención que la iglesia
parroquial, de entrada, perteneciente al arciprestazgo de Campezo, y que
está dedicada a la Natividad de la Virgen.
Esta iglesia es tan semejante a la de Belunza, que se diría una
reproducción. Su portada es más fastuosa, y la riqueza de sus arcos y
capiteles, cuajados de figuras apostólicas, de grifos, de flores y de
vástagos, acusa, más que en la de Belunza, la magnífica influencia
ojival. (Lám. 51.)
BETOÑO
EL LUGAR.
Se halla a dos kilómetros de Vitoria, cruzado por la carretera de
Vergara, en un paraje llano de tierras labrantías, con abundancia de
aguas y árboles.
Es una aldea de 28 viviendas y unas 150 almas, famosa en nuestros días
por la caza de codornices y aves de invierno.
HISTORIA
Betoño es una de las llamadas «aldeas viejas» y figura en el _Catálogo
de San Millán_ con el nombre de Betonín.
Durante toda la Edad Media sigue la suerte de la Cofradía de Arriaga, y
por fin los Reyes Católicos la incorporan definitivamente a Vitoria.
MONUMENTOS.
Existen en Betoño la ermita de Santa Eufemia, que debió ser construída a
comienzos del siglo XIII y que hoy, por sus retoques y desmembramientos,
apenas tiene otra importancia que la histórica, y la iglesia parroquial,
adscrita al arciprestazgo de Armentia, que perteneció al patronato de
las monjas dominicas de San Juan, y que hoy está bajo la advocación de
San Esteban. Es de ornamentación más pobre que las anteriores, pero de
un estilo románico más puro. Su portada, donde los capiteles apenas
tienen otro adorno que unas hojas, nos ofrece unos arcos más acentuados
y una severidad más característica. (Lámina 52.)
OBJETOS ARTÍSTICOS.
En la iglesia de San Esteban hay dos arcones de curiosas tallas y
relieves, y en la de San Andrés, de la inmediata aldea de Bolivar, se
guardan en otra arca, no menos primorosamente tallada, los restos de San
Segismundo, rey de Borgoña.
[Illustration: Lámina 52.
BETOÑO Puerta de la iglesia.
(_Fot. L. E._)]
CATADIANO
EL LUGAR.
Situado a la izquierda del río Bayas, en un paraje pintoresco del
término municipal de Cuartango, es una pobre aldea de 16 viviendas y de
unas 60 almas.
MONUMENTOS.
La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, es pequeña, desnuda de
ornamentación, y caracterizada únicamente por el ábside, el cual ofrece
una fenestra románicoojival, cuyas columnas esbeltísimas rematan en
labrados capiteles con jimias, canecillos y monstruos primorosamente
labrados.
CICUJANO
EL LUGAR.
Hállase en un paraje agreste, de montañosas lejanías, y se compone de 23
casas y 80 almas. Es cabecera del Ayuntamiento de su nombre.
MONUMENTOS.
La iglesia, dedicada a la Degollación del Bautista, es rural, de segunda
clase, y pertenece al arciprestazgo de Maestu.
Adosado al cuerpo de la torre hay un pórtico de construcción bastante
más moderna. La única particularidad notable del templo es su portada,
tan pobre de ornamentación como rica por su severidad y sencillez, de
carácter románico.
[Illustration: CICUJANO Iglesia.]
CONTRASTA
LA VILLA.
En las estribaciones de sierra Andía, casi lindando con Navarra, en
tierras montañosas y de labor pobre, está la villa de Contrasta, que
tiene actualmente 78 edificios y más de 300 almas.
HISTORIA
Es, como villa fronteriza, de un historial interesante y agitado.
Poblada por Alfonso, _el Sabio_, que la otorgó fuero, confirmado más
tarde por Alfonso XI en carta dirigida desde Toro al merino mayor de
Álava, Juan Ruiz Gauna, en 1344, y por Enrique II en las Cortes de Toro,
sostiene años y años pleito con San Vicente de Arana, a la que
considera aldea suya, que, de orden del rey Alfonso XI, es ya
considerada como independiente.
Don Enrique, _el de las Mercedes_, para premiar servicios que en la
batalla de Nájera hubo de prestarle Rui Fernández de Gauna, le dió a
Contrasta en señorío. Luego pasó la villa al marquesado de Campovillar.
MONUMENTOS.
Fué riquísima en monumentos la villa de Contrasta. Palacios, templos,
fortalezas y ermitas tuvo en número y calidad, y hoy las ruinas de los
más y el testimonio de alguno en pie, publican la memoria de su poderío.
Lo que ahora, a la entrada de la villa, son las eras, no ha más de un
siglo eran palacios ostentosos.
Lo que ahora, en el cerro de Elizmendi, es la ermita de Nuestra Señora,
fué, según el Sr. Carreras Candi, construcción romana, que consistía en
un cuadrilátero de piedra labrada.
Para hacer la actual ermita, se cortó el cuadrilátero en semicírculo, a
fin de colocar en él el altar mayor y adosarlo a la nueva obra.
Cuando se hacía esto, pudo notarse, tanto por la argamasa con que
estaban unidas las piedras, como por algunos relieves y lápidas
sepulcrales, que la construcción se había levantado con materiales
procedentes de obras de época romana. Las paredes estaban llenas de
inscripciones tan borrosas, que apenas se han podido descifrar cuatro de
veinte.
La ermita, además del altar mayor, tenía otros dos altares: los de San
Salvador y San Adrián, traídos de las ermitas que con dichos nombres
existieron, la primera hasta el siglo XVIII, y la segunda hasta el año
1827. Uno de ellos está formado por un notabilísimo tríptico. (Lám.
53.)
[Illustration: Lámina 53.
CONTRASTA
Ábside de Ntra. Sra. de Elizmendi.
Tríptico del altar.
(_Fotografías L. E._)]
Hay además en los alrededores de Contrasta vestigios y ruinas de otras
ermitas, dedicadas a San Esteban, San Martín, San Salvador, San Vicente,
San Cristóbal y Ostia.