_ARGUMENTO._
Agenor manda á Cadmo buscar á su hija; ocupado en buscarla, le sucede
que quita la vida á sus compañeros el dragon de Marte, á quien él mató
despues, y de sus dientes naciéron algunos hombres, con cuya compañía
edificó á Tebas. Tuvo este hombre primeramente la sensible desgracia
de ver despedazado á su nieto Acteon por sus propios perros, lo que le
ocasionó Juno por el aborrecimiento que tenia á Semele; por cuya causa,
acercándose á ella baxo la figura de Beroe, su ama de cria, la aconsejó
simuladamente su muerte. Poco despues, disputando Júpiter y Juno qual
de los dos sexôs participaba mas de las delicias de Vénus, eligiéron
por juez á Tiresias, que habia probado de ámbos. Se vió este privado
de la vista, por haber dado la sentencia contra Juno; pero Júpiter le
dió la ciencia de adivinar. El primero en quien se viéron realizados
sus vaticinios fué en Narciso; pues despues de haber despreciado á
todas las muchachas, y entre éstas á Eco, que por la impaciencia de su
amor se convirtió en voz, se mudó en flor, consumido por el amor de
sí mismo. Sin embargo de esto, Pentéo se reía de este adivino, aunque
le habia pronosticado cosas verdaderas; porque quando se celebraban
las Orgias de Baco, puso en prision á cierto criado que asistia á los
sacrificios de este Dios, despues que supo de él que unos marineros se
habian convertido en peces. Últimamente Pentéo fué despedazado por las
Bacantes, cosa que grangeó á Tiresias una fama inmortal.
[Ilustración: (39) Agenor manda á Cadmo vaya á buscar á su hermana
Europa robada por Júpiter.]