_LA SERPIENTE PITON._
Porque despues que la humedad y el calor se atemperáron, concibiéron
todas las cosas, puesto que no tienen otro principio que estas dos
qualidades; y aunque el fuego sea contrario al agua, sin embargo el
fuego, mezclado con el vapor húmedo, cria todas las cosas, y esta
encontrada concordia es muy á propósito para la generacion. Calentada
la tierra, que estaba cenagosa con el reciente diluvio, con los
ardores del sol, produxo innumerables especies: á muchas restituyó
su antigua figura, y crió asimismo nuevos monstruos. Á tí tambien te
crió contra su voluntad, disforme Piton, que aterrabas á los nuevos
pueblos: serpiente nunca vista, ¡quán grande espacio de monte ocupabas!
Apolo,[51] Dios insigne por el arco, y que jamas habia usado de tales
armas sino contra los gamos y cabras monteses, quitó la vida á esta
espantosa serpiente, acribillándola á flechazos, despues de haber
gastado casi todas las saetas que llevaba en su aljaba, haciéndola
vomitar por ellas el negro veneno.
[Ilustración: (17) La Serpiente Piton muerta á flechazos por Apolo.]
Y porque la antigüedad no pudiese borrar la memoria de un hecho tan
admirable, instituyó con célebre certámen los sagrados juegos Pitios,
así llamados por el nombre de la serpiente muerta. Qualquiera jóven que
vencia en ellos, en la lucha, en la carrera ó en el carro, llevaba una
corona de hojas de encina, porque entónces aun no habia laurel, y el
mismo Febo adornaba sus sienes con las hojas de qualquier árbol.