¿Aún no le dices padre? ¡Qué!, ¿ha perdío el sentío? ¡Ah! ¿Boca con

boca y tú abrazao con ella? ¡Quita, aparta, que ahora veo por qué no

querías llamarle padre! ¡Que ahora veo que has sío tú quien ha tenío la

culpa de too, maldecía!

ACACIA.

Sí, sí. ¡Máteme usted! Es verdad, es la verdad. ¡Ha sío el único hombre

a quien he querío!

ESTEBAN.

¡Ah!...

RAIMUNDA.

¿Qué dice, qué dice? ¡Te mato, maldecía!

ESTEBAN.

¡No te acerques!

ACACIA.

¡Defiéndame usted!

ESTEBAN.

¡No te acerques, te digo!

RAIMUNDA.

¡Ah!... ¡Así! ¡Ya estáis descubiertos! ¡Más vale así! ¡Ya no podrá

pesar sobre mí una muerte! ¡Que vengan toos! ¡Aquí! ¡Acudid toa la

gente! ¡Prended al asesino! ¡Y a esa mala mujer, que no es hija mía!

ACACIA.

¡Huya usted, huya usted!

ESTEBAN.

¡Contigo! ¡Junto a ti siempre! ¡Hasta el infierno! ¡Si he de condenarme

por haberte querío! ¡Vamos los dos! ¡Que nos den caza si puen entre

esos riscos! ¡Pa quererte y pa guardarte seré como las fieras, que no

conocen padres ni hermanos!

RAIMUNDA.

¡Aquí, aquí! ¡Ahí está el asesino! ¡Prendedle! ¡El asesino! (_Han

llegado por diferentes puertas el Rubio, Bernabé, la Juliana y gente

del pueblo_).

ESTEBAN.

¡Abrid paso, que no miraré naa!

RAIMUNDA.

¡No saldrás! ¡Al asesino!

ESTEBAN.

¡Abrid paso, digo!

RAIMUNDA.

¡Cuando me haigas matao!

ESTEBAN.

¡Pues así! (_Dispara la escopeta y hiere a Raimunda_).

RAIMUNDA.

¡Ah!...

JULIANA.

¡Jesús! ¡Raimunda! ¡Hija!

RUBIO.

¿Qué ha hecho usted, qué ha hecho usted?

UNO.

¡Matadle!

ESTEBAN.

¡Matadme si queréis; no me defiendo!

BERNABÉ.

¡No; entregarle vivo a la Justicia!

JULIANA.

¡Ese hombre ha sío, ese mal hombre! ¡Raimunda! ¡La ha matao! ¡Raimunda!

¿No me oyes?

RAIMUNDA.

¡Sí, Juliana, sí! ¡No quisiea morir sin confesión! ¡Y me muero! ¡Mía

cuánta sangre! ¡Pero no importa! ¡Ha sío por mi hija! ¡Mi hija!

JULIANA.

¡Acacia! ¿Ande estás?

ACACIA.

¡Madre, madre!

RAIMUNDA.

¡Ah!... ¡Menos mal, que creí que aún fuea por él por quien llorases!

ACACIA.

¡No, madre, no! ¡Usted es mi madre!

JULIANA.

¡Se muere, se muere! ¡Raimunda! ¡Hija!

ACACIA.

¡Madre, madre mía!

RAIMUNDA.

¡Ese hombre ya no podrá naa contra ti! ¡Estás salva! ¡Bendita esta

sangre que salva, como la sangre de Nuestro Señor!

FIN DEL DRAMA

La Malquerida · 第 4 / 4 段