En el soberbio tronco diamantino,
Que con sangrientas plantas huella Marte,
Frenético el Manchego su estandarte
Tremola con esfuerzo peregrino.
Cuelga las armas y el acero fino,
Con que destroza, asuela, raja y parte:
Nuevas proezas; pero inventa el arte.
Un nuevo estilo al nuevo Paladino.
Y si de su Amadis se precia Gaula,
Por cuyos bravos descendientes Grecia
Triunfó mil veces, y su fama ensancha,
Hoy á Quijote le corona el aula
Dó Belona preside, y dél se precia
Mas que Grecia ni Gaula, la alta Mancha.
Nunca sus glorias el olvido mancha,
Pues hasta Rocinante, en ser gallardo,
Excede á Brilladoro y á Bayardo.
DEL BURLADOR, ACADÉMICO ARGAMASILLESCO,
A SANCHO PANZA