A las 10 de la noche anterior nos pusimos en marcha, y caminamos en
toda ella, hasta las 10 del dia siguiente, que paramos distante dos
leguas de la Cañada de las Saladas, hàcia el nord-este, donde estuvimos
hasta las 2-1/2 de la tarde. Las carretas fueron á hacer alto en la
Cañada del Durazno, y yo lleguè à la Guardia de Lujan, punto de mi
salida, y principio de este viage, como à las 9 de la noche, sin otra
novedad, á los dos meses de mi partida.