13, JUEVES.

En toda la mañana de este dia y la mayor parte de la tarde estuvimos

sin marchar, esperando la reunion de las carretas á un solo punto;

aprovechando la aguada, para que con ella, y los buenos pastos, se

repusiesen los animales, con el objeto de caminar hasta las 9 de la

noche, y luego seguir la trasnochada desde la salida de la luna. A

las 10 de la mañana despaché pliego á la superioridad, avisándole del

estado de mi viage. A las 4 de la tarde, ya á punto de caminar, se

volcó una carreta al tiempo de ensebar, y cogió á tres: á uno rompió un

muslo y la cabeza, á otro tres costillas y al otro un brazo. Ha sido

necesario confesarlos, y ocurrir inmediatamente con medicinas; lo cual

se egecutó con puntualidad, y acomodándolos del mejor modo posible, se

continuó la marcha.

El cacique Epumur mandó sus mozos, y avisó que la tierra estaba

alterada, y el cuidado los tenia cruzando sus patrullas por Palantelen,

temerosos de que los españoles los venian á atacar: que estuviese

cuidadoso hasta que nos viésemos, que mañana mandaria á su hijo. Que

él habia sido convocado á un parlamento referente á esta novedad, y no

habia querido concurrir, persuadido de que nada habia, y cierto de que

cualquiera novedad de los españoles podia tener su origen de noticias

equivocadas, ocasionadas del primer movimiento del cacique Lincon.

Que este en persona habia venido á su toldo á interesarlo para que le

perdonase aquel hecho, como que lo habia cometido con embriaguez, y

esperaba de mi le otorgase esta gracia, y le recibiese sus mensages,

cuando á este fin me los mandase. El dia ha estado muy nublado, y por

lo mismo bueno. El viento por el sur-este; y es cuanto ha ocurrido, sin

novedad segun los partes.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 60 / 69 题