12, MIERCOLES.

A las 5-1/2 de la mañana nos pusimos en marcha, y á las 12-1/2 llegamos

á parar al nor-oeste de la Laguna de la Cabeza del Buey, como dos

mil varas, en un medano que vierte agua dulce. Esta jornada ha sido

aprovechada, pero me he visto precisado á suspender la marcha hasta el

dia siguiente, por haberse roto algunas carretas por la exorbitancia de

su carga: y como cada dia se van inutilizando mas, he resuelto convocar

á los troperos, y prevenirles, que si no reducen su carga á lo regular,

dejaré abandonada en el campo la carreta que se rompa por excesiva

carga; pues no es justo que la codicia de 18 ó 20 perjudique á mas

de 200, con las tropas y demas gentes de la expedicion, que corremos

manifiesto riesgo, asi por la falta de viveres y mancage, como por los

enemigos que nos observan, y escasez de agua en las travesías que nos

restan: mucho mas, cuando estabamos ciertos de que de nuestra posicion

hasta las fronteras no habia llovido; en cuya atencion esperaba se

conformasen si llegaba el caso. Enterados todos, digeron que estaban

prontos á egecutar cuando se les mandase, pues quedaban convencidos de

mis razones. Por este motivo les otorgé el dia de hoy para recorrer mas

exactamente sus carretas y marchar el dia de mañana.

El cacique Epumur ha enviado un chasqui con el objeto solo de saber

cual era el motivo de tardarse la expedicion: que si era por falta

de bueyes ó caballos, que él tenia prontos y bien cuidados, los que

se le habian dejado en guarda, y del mismo modo remitiria cuantos

tenia suyos al primer aviso, sin perjuicio de mandar cuatro de sus

mocetones para que enseñasen algunas aguadas. Le dí las gracias, y dige

que suspendiese la remision de ganados hasta que tuviese el gusto de

verle en la inmediacion de sus toldos: pero que me aprovecharia de sus

mocetones para facilitar á los troperos el conocimiento de las aguadas,

por haber faltado las lagunas que solian surtir de agua. Hoy han salido

con alta dos enfermos. El dia es de mucha calor: el viento por el este

y nord-este; por la tarde turbonada, aunque de poco aparato, sin que

haya ocurrido mas novedad.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 59 / 69 题